miércoles, 29 de agosto de 2012

Advierten que el fracking afectaría el acuífero Guaraní


Advierten que el fracking afectaría el acuífero Guaraní
Publicado el 16 ago 2012. Archivado bajo Política.

El gobierno “no tiene una política efectiva para el cuidado del agua dulce”, afirmó a AIM la licenciada en Economía y ex diputada nacional por la Coalición Cívica ARI (CC-ARI) Fernanda Reyes, quien advirtió que si se implementa el fracking en Entre Ríos, implicará poner en riesgo las fuentes habituales de agua, las contaminará con venenos que se producen por la fractura a presión de las rocas subterráneas, y sobre todo, afectará el acuífero Guaraní, posiblemente la mayor reserva de agua dulce del mundo. La dirigente marcó la “avanzada” de “intereses inescrupulosos, que han trazado un plan para apropiarse de los recursos naturales del mundo entero”.



Reyes: "el gobierno no tiene políticas de protección del agua".

En diálogo con esta Agencia, Reyes explicó que desde la CC-ARI recorren el país desde hace varios años con la campaña “Sin agua no hay futuro”. “Lo que queremos es concientizar respecto de esta problemática; hacer saber que el agua es un recurso limitado y por eso tenemos que pensar de qué manera vamos a utilizarla, para tener acceso al agua potable y de calidad, que no esté contaminada. Cuando recorremos el territorio nos damos cuenta de que el agua está en serio peligro, y por lo tanto, también nuestras propias vidas”.

Reyes precisó que en la cordillera “hay una avanzada muy grande de la megamineria a cielo abierto; y cuando hablamos de eso, nos referimos a explotaciones de montañas para sacar oro, plata, cobre y otros minerales como el molipeno, que salen del país sin el debido control, y que además para su extracción se utiliza agua, electricidad y otros químicos sumamente peligrosos para la salud y el ambiente”.

Reyes alertó que esa no es la única forma de explotación, sino que en otros lugares de la Argentina, ya se realiza o está en exploración el fracking, procedimiento invasivo y destructivo de obtención de gas natural conocido como “fractura hidráulica”, prohibido en otros países y que amenaza a Entre Ríos. “Se están buscando zonas en el país para realizar explotación de gas no convencional. En una provincia como Entre Ríos, que tiene el reservorio de agua dulce más grande del país, con el Acuífero Guaraní, es sumamente peligroso. Si hay fracking en Entre Ríos, afectará el acuífero Guaraní, posiblemente la mayor reserva de agua dulce del mundo”.

La economista se mostró preocupada por la “avanzada” de intereses inescrupulosos, que han trazado un plan para apropiarse de los recursos naturales del mundo entero. “Vemos lo que pasa en otros lugares del país y observamos que este recurso que es limitado no está siendo conservado como corresponde. Observamos lo que ocurre con el Riachuelo; el monocultivo de la soja o la megamineria. Lamentablemente, esos intereses argumentan que usan el agua para el desarrollo de las zonas donde se llevan a cabo los emprendimientos, pero cuando uno observa lo que ha pasado en Estados Unidos o Canadá con el fracking, que ha sido prohibido por las consecuencias de la contaminación en el agua, nos damos cuenta que lo que se busca es que Entre Ríos sea una provincia sacrificable para el beneficio de pocos a costa de muchos”.

La dirigente de la Coalición Cívica expresó que no está en desacuerdo con la minería, pero aclaró que sí lo está con la minería a cielo abierto, a gran escala. “En la Cámara Minera me decían que sin los minerales no podemos vivir. Y yo pregunté: ¿sin el agua, podemos vivir? La respuesta es no. Entonces, ¿cuál es la prioridad que le damos al agua? En primer lugar, es fundamental para vivir; luego, para alimentarnos y en tercer lugar, para la industrialización o la explotación productiva”.

Para Reyes, la discusión de qué país queremos, involucra la discusión respecto de cómo utilizaremos el recurso “agua”, que “no es mercantilizable o se le puede dar un valor. El agua debe ser tomado como un bien común, como un derecho humano”, dijo.

Además afirmó que “en nuestro país no se toman políticas para proteger el agua, y la prueba es la ley de Glaciares, que demoró mucho tiempo en aprobarse, ya que hubo un lobby muy grande de las mineras para que se sancionara y aún hoy, es muy difícil implementarla. Mientras nosotros damos esta discusión, en otros países están buscando lugares donde haya reservorios de agua dulce para el futuro. Por eso, hay que entender que deben propiciarse alternativas distintas que no pasan por el fracking, la megaminería o los cultivos de soja. Lo que falta es ponerlas en acción”.

En Paraná
Reyes participó de la charla-debate “Entre Ríos: El agua en peligro”, que se realizó este jueves en la Facultad de Ciencias de la Educación (Buenos Aires 356), donde compartió el panel con la diputada socialista en el FAP, María Emma Bargagna y el licenciado en Ciencias Políticas Diego Di Risio, autor del libro “Zonas de sacrificio”.

La actividad fue organizada en forma conjunta entre el Programa “Por una nueva economía, solidaria y sustentable” de la FCE-Uner, el Observatorio Petrolero Sur, el Centro de Estudios Municipales y Provinciales de Entre Ríos (Cemupro) y el Instituto Transformar de Políticas Públicas y Capacitación de la Coalición Cívica ARI.

Qué es el fracking
La fractura hidráulica es un método “no convencional” de conseguir gas, ya que el usado hasta ahora, el convencional, se está agotando por lo que se hacen necesarios procedimientos más violentos, como por ejemplo los que se usan para obtener oro en el Famatina, que implican volar partes de montañas y destruir glaciares, que son reservas de agua.

De la misma manera, en Entre Ríos, como en todo el Uruguay y en la Mesopotamia entera, donde los estudios geológicos han revelado que existe gas, la fractura hidráulica implicará poner en riesgo las fuentes habituales de agua, contaminarlas con venenos que se agregan al agua que produce la fractura a presión de las rocas subterráneas, y sobre todo, afectar el acuífero Guaraní, posiblemente la mayor reserva de agua dulce del mundo.

Se trata de una imposición más de la inmoderada codicia internacional a los países del Tercer Mundo, como ya aconteció con Botnia en el Uruguay. Es la misma codicia que está barriendo los últimos restos de justicia social que quedaban en Europa, en que varios países que se preciaban de haber ingresado a la “zona del Euro” han retrocedido décadas.

Debe tenerse en claro que hay intereses que han trazado un plan para apropiarse de los recursos naturales del mundo entero con el fin de sostener el modo de vida de un puñado de países “centrales”, sin ninguna consideración por el futuro y sin mirar lo que dejan atrás.
http://www.aimdigital.com.ar/aim/2012/08/16/advierten-que-el-fracking-afectaria-el-acuifero-guarani/

publicado por ecosalta

martes, 28 de agosto de 2012

Frente a la propuesta de Reforma de Ley de Semilla: ¡No a la privatización de la vida!

Argentina


Las organizaciones que integramos la Red Nacional de Acción Ecologista queremos expresar nuestro rotundo rechazo a la propuesta de modificación de la Ley de Semillas que impulsa el Gobierno Nacional y que es apoyado por los poderosos sectores del agronegocio y los medios de comunicación masivos.

Las semillas agrícolas son el fruto de miles de años de búsqueda, descubrimiento, investigación, selección, crianza y paciente desarrollo mediante cruzas naturales llevado adelante por comunidades campesinas y pueblos originarios y aceptar los derechos de propiedad intelectual sobre las mismas es permitir que continúe la privatización de la naturaleza y la destrucción de nuestra agricultura.

Nos oponemos a todo límite a la libre circulación de los conocimientos y las semillas y denunciamos a este nuevo intento de apropiación como una violación más a los derechos humanos de nuestros pueblos.

Las recientes concesiones a Monsanto anunciando con bombos y platillos sus inversiones en una nueva planta de maíz transgénico en Córdoba, la reciente aprobación de la soja rr2 y el anuncio, ahora, de la nueva Ley de Semillas conforman un escenario que encuentra sus equivalentes en varios de los países hermanos del Cono Sur, en donde la democracia se ve amenazada para someterse a los intereses de las corporaciones.

El reciente golpe parlamentario en Paraguay que llegó de la mano de los intereses del agronegocio por imponer los transgénicos de Monsanto y que, a pocos días del golpe, se vio confirmado por la aprobación por parte del usurpador Franco del maíz transgénico, demuestra hasta qué punto pueden llegar a actuar estos sectores del agronegocio en connivencia con sus aliados políticos.

La situación en Argentina donde el Ministro de Agricultura Yahuar informa que el proyecto de ley se esta elaborando en base al trabajo en talleres semilleros, empresas de biotecnología y productores como Sociedad Rural, Confederaciones Rurales y Federación Agraria demuestra lo antidemocratico del proceso ya que ningún sector campesino, indígena o de la sociedad civil independiente fue consultado en ese proceso. Al mismo tiempo, anuncia su debate parlamentario para antes de fin de año.

Hace apenas unos días, el Diputado Nacional Agustín Rossi expresó que Las corporaciones se sienten cómodas en las democracias de baja intensidad en el marco del debate de la estatización de la empresa ex Ciccone.

Lamentablemente, este es el escenario que el Gobierno esta generando para que las corporaciones del agronegocio y los grandes productores sojeros continúen invadiendo nuestro territorio con transgénicos, destruyendo nuestros suelos, avanzando con la frontera agrícola a costa de nuestros ya escasos bosques, desplazando comunidades campesinas e indígenas y contaminando masivamente nuestro territorio.

Desde la RENACE seguimos comprometidos con una democracia de alta intensidad donde los bienes comunes y la participación de las comunidades estén por encima de los intereses de cualquier sector corporativo y nos comprometemos a seguir trabajando junto a todos los sectores de nuestra sociedad que comparten este objetivo.

Y nos comprometemos a trabajar por impedir la modificación de la Ley vigente, debatir en todas las instancias donde sea necesario y a resistir pacíficamente a través de la desobediencia civil cualquier legislación que violente los derechos de nuestros pueblos.www.ecoportal.net
Renace
www.renace.net/

publicado por ecosalta

Relación entre el Roundup y los defectos congénitos

Investigaciones del profesor Andrés Carrasco que muestran relación entre el Roundup y los defectos congénitospor NOTICIASDEABAJO

Andrés Carrasco.- Científico argentino que es autor de un reciente informe titulado “Soja transgénica: ¿sostenible?¿responsable?”. Su investigación publicada en agosto de 2010 encontró que el glifosato causaba malformaciones en las ranas y embriones de pollo en dosis muy por debajo de las utilizadas en la práctica agrícola. Carrasco es director del Laboratorio de Embriología Molecular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires e Investigador del Consejo Nacional de Investigación Técnica (CONICET), Argentina. En su trabajo de Investigación, publicado en la revista científica Chemical Research in Toxicology, Carrasco extrapola directamente estos resultados a los seres humanos, vinculando el uso de Roundup en los cultivos de soja transgénica RR.

“Lo que sucede en Argentina es casi un experimento masivo”
Hace dos semanas denunció en Página/12 los efectos devastadores del compuesto herbicida sobre los embriones humanos. Esperaba una reacción, “pero no tan violenta”: fue amenazado, le armaron una campaña de desprestigio y hasta afirmaron que sus investigaciones no existían. Carrasco contesta y renueva sus cargos contra las multinacionales químicas.

Amenazas anónimas, campaña de desprestigio mediáticas y presiones políticas fueron algunas de las consecuencias de un doble pecado, investigar los efectos sanitarios del modelo agropecuario y, más grave aún, animarse a difundirlos. En el segundo piso de la Facultad de Medicina de la UBA trabaja Andrés Carrasco, profesor de embriología, investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y director del Laboratorio de Embriología Molecular. Con treinta años de trabajo científico y académico, confirmó hace veinte días el efecto letal del glifosato en embriones, cuya marca comercial más famosa es Roundup, de la multinacional Monsanto. Sabía que vendría una réplica del sector, pero no esperaba que fuera de un calibre tan alto. “No descubrí nada nuevo. Sólo confirmé lo que otros científicos descubrieron”, explica, en su oficina pequeña y luminosa. Pasaron dos semanas complejas, con una campaña de desprestigio que aún no termina. Prefirió el silencio y avanzar en nuevas pruebas. Hasta que pusieron en duda la existencia de su investigación. “Creen que pueden ensuciar fácilmente treinta años de carrera. Son hipócritas, cipayos de las corporaciones, pero tienen miedo. Saben que no pueden tapar el sol con la mano. Hay pruebas científicas y, sobre todo, hay centenares de pueblos que son la prueba viva de la emergencia sanitaria.”

Veinte días atrás, cuando este diario difundió su investigación, ninguna empresa ni medio del sector retomó el tema. Pero tres días después se conoció otro hecho, inesperado: la Asociación de Abogados Ambientalistas presentó un amparo ante la Corte Suprema de Justicia, por el cual solicitó la prohibición de uso y venta hasta tanto no se investiguen sus efectos en la salud y el ambiente. Las empresas encendieron luces amarillas y comenzaron con comunicados, alarmadas por la posible baja de rentabilidad. Cinco días después, el lunes 20, el Ministerio de Defensa prohibió la siembra de soja en sus campos, haciéndose eco del efecto nocivo del agrotóxico. Fue un hecho político inédito, una cartera nacional alertó sobre los males de los agroquímicos. En ese momento, empresas, cámaras del sector, medios de comunicación y operadores políticos declararon el alerta máxima. Nunca antes las multinacionales del agro y sus voceros habían reaccionado tan violentamente. Durante toda la semana montaron una campaña en defensa de los agrotóxicos y, al mismo tiempo, de desprestigio hacia las voces críticas. El temor de los sostenedores de los agronegocios es la prohibición de su agrotóxico más famoso, uno de los químicos emblema del modelo agropecuario actual.
Glifosato, toxicidad y reacciones

–¿Esperaba una reacción como la que se dio?

–No. Fue una reacción violenta, desmedida y sucia. Sobre todo porque no descubrí nada nuevo, sólo confirmé algo a lo que otros habían llegado por otros caminos. Por eso no entiendo por qué tanto revuelo de las empresas. Hay que recordar que el origen del trabajo se remonta a contactos con comunidades víctimas del uso de agroquímicos. Ellas son la prueba más irrefutable de lo que yo investigué con un sistema y modelo experimental con el trabajo de hace 30 años, y con el cual confirmé que el glifosato es devastador en embriones anfibios; aun en dosis muy por debajo de las usadas en agricultura, ocasiona diversas y numerosas deformaciones.

–¿Los resultados son extrapolables a la salud humana?
–Los modelos animales de vertebrados que hoy se usan en la investigación embriológica tienen una mecánica del desarrollo embrionario temprano y una regulación genética común. Los resultados deben ser considerados extrapolables cuando un impacto externo los altera. El mundo científico lo sabe, y funcionarios de los ministerios también. Por eso, cuando encontré esas evidencias surgieron dos cuestiones a resolver, cómo seguir la investigación para saber cuál es la mecanística de un efecto que altera la forma normal del embrión, lo cual está en marcha. Y la otra decisión era cómo darla a conocer.

–¿Por qué la difusión se transforma en un problema?
–Porque no hay canales institucionales confiables que puedan receptar investigaciones de este tipo, con poderosos intereses en contra. Entonces la decisión personal fue hacerla pública, ya que no existe razón de Estado ni intereses económicos de las corporaciones que justifiquen el silencio cuando se trata de la salud pública. Hay que dejarlo claro, cuando se tiene un dato que sólo le interesa a un círculo pequeño, se lo pueden guardar hasta tener ajustado hasta el más mínimo detalle y lo canaliza por medios para ese pequeño círculo. Pero cuando uno demuestra hechos que pueden tener impacto en la salud pública, es obligación darle una difusión urgente y masiva.

–¿Es una práctica común dar difusión a un avance científico antes de estar publicado en una revista científica?
–Es algo totalmente común. En el país hay instituciones que todos los días difunden sus progresos científicos, que hasta poseen agentes de prensa que difunden los avances; nadie los cuestiona y los medios de comunicación los replican sin preguntar. Difunden progresos, sin papers, sin publicaciones y está muy bien. Pero claro, esas difusiones no afectan intereses de grupos poderosos.
–Pero existe una tensión en el ámbito científico sobre cuándo dar a conocer un avance.
–La tensión es si la divulgación debería esperar a ser “aprobado” (remarco las comillas porque es todo un tema aparte, que lleva años). Ahora, si la investigación tiene implicancias más allá de lo académico, afecta a la sociedad, el dilema moral es si me lo guardo hasta que termine el más mínimo detalle y mi narcisismo esté satisfecho, o prendo el alerta. Yo decidí dar la alerta, e insisto en que no es nada nuevo, hay antecedentes claros como Robert Belle y Gilles-Eric Seralini, que han hecho estudios con otros modelos, publicados, y con resultados más importantes que los míos. Lo que tendrían que hacer las instituciones, en vez de atacarme, como está sucediendo desde algunos funcionarios y las empresas, es informarse y comenzar a trabajar para remediar lo sucedido.
–Las empresas, y los medios, de los agronegocios sostienen que no hay estudios serios.
–Hay investigaciones en diversas partes del mundo y son muy serias, como las que acabo de mencionar. Las empresas y sus periodistas empleados descalifican una investigación, pero al mismo tiempo no escuchan la catarata de cuadros médicos palpables en las zonas sojeras; las provincias están plagadas de víctimas de agrotóxicos, pero ahí los diarios no quieren llegar, y mucho menos las empresas responsables. No entiendo por qué mi relato tiene más importancia que el de las Madres de Ituzaingó (barrio de las afueras de Córdoba, emblema de la contaminación con agroquímicos). Los médicos de las provincias están desde hace años denunciando, los campesinos y las barriadas urbanas también. Y queda todo silenciado. Es una evidencia de la realidad y es incontrastable. Yo me inspiré en esa realidad y los resultados son los conocidos. Las empresas del agro, los medios de comunicación, el mundo científico y la dirigencia política son básicamente hipócritas respecto de las consecuencias de los agrotóxicos, protestan y descalifican una simple investigación pero no son capaces de observar las innumerables evidencias médicas y reclamos en Santiago del Estero, Chaco, Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe.

–¿Qué otros trabajos existen?
–Belle y Seralini en Francia. También hay trabajos de la Universidad Nacional del Litoral y de investigadores como Alejandro Oliva, de Rosario, que contó con la colaboración del INTA y Federación Agraria. Hay relevamientos de los doctores Rodolfo Páramo (Santa Fe) y Darío Gianfelici (Entre Ríos). No son muchos estudios, pero existen, son serios y están disponibles.

–¿Por qué el sector científico no estudia?
–Porque no en todo el mundo hay tan enorme cantidad de hectáreas con soja como se da en la Argentina. Hay casi 18 millones de hectáreas. Desde el punto de vista ecotoxicológico, lo que sucede en Argentina es casi un experimento masivo.

Las corporaciones y la ciencia

–Se intentó deslegitimar su investigación diciendo que la UBA y el Conicet no sabían de su trabajo.
–La UBA y el Conicet son organismos de gestión, no tienen por qué conocer todo lo que hago yo o lo que hacen todos sus investigadores. Está dentro de nuestras facultades definir las líneas de trabajo, investigar y dar a conocer resultados. Es la lógica de la investigación. Por eso yo no tengo que pedir autorización para iniciar una idea o un tema nuevo y ellos no tienen por qué conocerlo, porque la ciencia no funciona con organismos fiscalizadores de los temas que elegimos. Forma parte de la libertad académica, nos movemos por hipótesis, preguntas y desarrollamos investigaciones. También se dijo que el Conicet, como institución, no suscribió a mi investigación. Y es verdad, porque no se lo pedí y no tiene por qué suscribir en el marco de una idea nueva dentro de la amplitud de un proyecto. Es lo que sucede en centenares de investigaciones que se realizan. Que quede claro, el Conicet no tiene responsabilidad sobre mis decisiones. Es una decisión personal, como corresponde, no institucional. Y está dentro de mis facultades. Tampoco se requiere autorización institucional para desarrollar investigaciones, aunque sabemos que algunas son más resistidas que otras.

–Son públicos los convenios entre Conicet y la minera Barrick Gold, y también con Monsanto, con la cual hasta contaban con un premio de investigación conjunto (“Animarse a Emprender”). 
¿Las investigaciones que pudieran ser críticas con esos sectores son menos bienvenidas que otras?
–(Sonríe.) Prefiero no responder.

–¿Usted podría investigar para Monsanto?
–Desde ya. El Conicet y la UBA lo permiten. Es más, muchos científicos trabajan desde hace años para empresas de biotecnología bajo la figura de asesor-consultor, por la cual el Conicet permite hasta doce horas semanales que sus investigadores provean servicios al sector público o privado.
–Se acusa a su investigación de no estar validada en una publicación científica.
–Es una chicana barata, de cuarta, que sólo muestra el temor de las empresas. En el mundo científico es sabido que la validación de un trabajo no se da por su publicación en una revista del sector. Es más, los científicos somos testigos de errores e incluso fraudes que se publican en revistas especializadas. Muchas veces se publica algo y luego se demuestra que es erróneo. Y, por otro lado, muchas veces hay investigaciones que no se publican no porque sean malas, sino porque a la revista no le interesa, sea por línea editorial o intereses en juego. Un ejemplo personal: en 1984 descubrimos genes muy importantes para el desarrollo embrionario, genes Hox. Publiqué dos papers en Cell, una de las mejores revistas del mundo, y había quienes creían y quienes no. Tuvieron que pasar años para que la comunidad científica lo validara.

–El Laboratorio de Embriología es dependiente del Conicet. ¿Su trabajo tiene que ser validado por el Conicet?
–Que por favor quede claro, ni el Conicet ni un comité editorial validan investigaciones, lo que hacen es evaluar la evidencia que uno presenta y juzgan la solidez desde la presentación. No tienen forma de verificar los resultados en forma práctica. La única certeza de una validación se da en que otros investigadores puedan repetir de forma sistemática, y hasta perfeccionada, los resultados de la investigación realizada.

–¿Cuándo va a compartir su trabajo para ponerlo a discusión de la comunidad científica?
–En breve. Debo terminar algunos ensayos y estará listo. Lo que más quiero es pasárselo a colegas, investigadores que repliquen el trabajo. De hecho ya lo he compartido con pares del país y del exterior. Desde ya que debieran ser estudios independientes, no los provistos por las corporaciones o espacios del Estado a su servicio.

–¿Monsanto podría replicarlos?
–Si contrata investigadores idóneos, sí. No tengo dudas de que lo hará y todos sabemos a qué resultados llegarán.

–¿Cómo continuará la investigación?
–Ya confirmamos las malformaciones. Ahora estamos avanzando en conocer cuál es el mecanismo de acción, es un paso más. Como es un trabajo científico, continuaré con el grado de libertad académica de que dispongo, tratando de ver cuáles son las causas mecanísticas y moleculares de las observaciones hechas para publicar los resultados. Aparte del anfibio, que nos sirve de modelo, extenderemos los experimentos a otros modelos de desarrollo embriológico, como aves.

–¿Puede suceder que, con estas nuevas pruebas, los resultados difundidos –de malformaciones– no se repitan?
–No hay forma. Porque fueron experimentos controlados, en los que fuimos rigurosos. Y, además, porque ya hay evidencia científica que va en ese sentido. Por eso, insisto, no descubrimos nada nuevo. Yo llegué a un resultado y creo en él. Si la comunidad científica llega a otra conclusión, bienvenido sea. El centro del problema no debiera ser esta investigación. Sería querer tapar el sol con la mano. Yo sólo aporté un punto más a la discusión. Pero hay sectores que quieren cerrarla, ni siquiera por convencimiento ideológico, sólo por conveniencia económica.

–Se acusa a su trabajo de usar un método erróneo con el glifosato, y que por eso los resultados son devastadores: que las concentraciones de la experimentación nunca son las que eventualmente podría recibir un humano al ser aplicado en el campo. Hubo quien mencionó que “si ponemos gasoil en el vaso de leche, claro que ocasionará intoxicaciones, y no por eso se prohibirá el combustible”.
–Ese tipo de afirmación tienen varias facetas. Por un lado, muestra desconocimiento biológico, lo cual es entendible para quien no se dedica a esta rama de la ciencia. Pero, en boca de los voceros de las corporaciones, también muestra una intencionalidad lejana a la inocencia, con intenciones de desprestigiar una estrategia de análisis mundialmente aceptada. Entonces sí me parece una comparación poco seria, maliciosa e hipócrita. Es sabido, tanto en la comunidad científica como en el sector agropecuario, que la aspersión del herbicida afecta ecosistemas, operando directa o indirectamente sobre insectos y otras especies animales cuando se ponen en contacto con el herbicida. O sea que además de células vegetales, también afectan organismos compuestos por células animales. Nuestros experimentos alertan que tanto el cóctel comercial como la droga pura en células animales generan alteraciones del desarrollo embrionario. Por lo tanto el glifosato dentro de la célula embrionaria altera el funcionamiento celular, tal como sucede en las células vegetales de las malezas. Por otra parte, ya está probado que los herbicidas se trasladan por la acción del viento. Es una prueba de la realidad, incontrastable, el padecimiento de familias de campos linderos y de barrios cercanos a las fumigaciones. Por lo tanto, el glifosato puede atravesar barreras respiratorias y/o placentarias y entrar a las células embrionarias, incluso existen avances científicos en esa dirección, como también existen registros de glifosato y de sus posibles metabolitos presentes en mujeres embarazadas. Esto podría correlacionarse con potenciales efectos malformativos. Por lo tanto, desentrañar si el glifosato puro inyectado tiene efectos sobre el comportamiento de células embrionarias animales durante el desarrollo era ineludible en una estrategia experimental correcta, e insisto que utilicé una estrategia de análisis clásica de la investigación científica.

–¿Cree que hay que prohibir el glifosato?
–En mi trabajo yo no planteo eso. Y no es de mi competencia proponer una medida de ese tipo. Lo único que afirmo, respaldado en 30 años de estudio en la regulación genética embrionaria, es que este producto genera alteraciones en el desarrollo, estoy seguro de eso.

–Sus resultados no se corresponden con la clasificación del Senasa o las recomendaciones de la Secretaría de Agricultura.
–Es un claro problema de ellos, que lo clasifican como de baja toxicidad. Todo lo contrario de lo que afirman estudios diversos, que confirman la alteración de mecanismos celulares y, sobre todo, contrario a lo que padecen familias de una decena de provincias. Es de locos pensar que no pasa nada.

Imágenes:
http://www.gmwatch.eu/index.php?option=com_content&view=article&id=12496:reports-images-for-download
Interview in English and Spanish, and links to Carrasco’s published research paper:
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publicado por ecosalta

Efectos en la salud de los plaguicidas utilizados en los cultivos transgénicos

Nueva revisión científica sobre los efectos en la salud de los plaguicidas utilizados en los cultivos transgénicosporNOTICIASDEABAJO • 26 AGOSTO, 2012 • PRINT-FRIENDLY

GMWatch, 25 de agosto de 2012


El profesor Andrés Carrasco

Nota: Se reproduce aquí un capítulo del nuevo libro del profesor Andrés Carrasco y sus colegas ( resumen y conclusión). En el libro se revisa la literatura científica sobre los efectos sanitarios de los plaguicidas que se utilizan en grandes cantidades en el cultivo de la soja y otros cultivos transgénicos.

La conclusión a la que se llega es que resulta insostenible por los efectos perjudiciales de los plaguicidas utilizados en los cultivos transgénicos y pide la adopción de políticas que den prioridad a la seguridad ambiental y la seguridad alimentaria, frente a los intereses de las industrias agroquímicas y los mercados.

El capítulo forma parte de un nuevo libro, “Avances en Toxicología molecular, vol.6”, publicado por Elsevier:

http://www.amazon.com/Advances-Molecular-Toxicology-Volume-6/dp/0444593896

Más información sobre las investigaciones anteriores del profesor Carrasco, que encontró que el Roundup y el glifosato causan defectos de nacimiento en los embriones de los animales:

http://noticiasdeabajo.wordpress.com/

/11/17/investigaciones-del-profesor-andres-carrasco-que-muestran-relacion-entre-el-roundup-y-los-defectos-congenitos/



Los pesticidas usados en América del Sur en la Agricultura OGM: una revisión de sus efectos sobre los seres humanos y en modelos animales

Silvia L. Lopez, Delia Aiassa, Stella Benitez-Leite, Rafael Lajmanovich, Fernando Manas, Gisela Poletta, Norma Sanchez, Maria Fernanda Simoniello, y Andres E. Carrasco

Avances en Toxicología Molecular, Volumen 6

Elsevier BV 2012

ISSN 1872-0854

Resumen

En América del Sur, la incorporación de los organismos modificados genéticamente (OGM), diseñados para ser resistentes a los plaguicidas, han cambiado el modelo de agricultura con una dependencia masiva de los productos agroquímicos. Se utilizan diferentes pesticidas en respuesta a las demandas del mercado mundial de consumo para controlar las malezas, los artrópodos herbívoros y las enfermedades de los cultivos. En este artículo examinamos sus efectos sobre los seres humanos y en los modelos animales, en términos de genotoxicidad, teratogenicidad y daño celular. También hacemos hincapié en la importancia de los biomarcadores para la vigilancia médica de las poblaciones en situación de riesgo y proponemos el uso de biosensores como recurso sensible para detectar los efectos indeseables de las nuevas moléculas y los contaminantes ambientales. La compatibilidad del glifosato, el herbicida más intensamente utilizado en los cultivos transgénicos, para el manejo integrado de las plagas en los cultivos de soja, también se pone en duda.

1.Introducción

La productividad hortícola en las regiones subtropicales del mundo está severamente limitada por las plagas y las enfermedades que afectan a los cultivos, y por lo tanto, afecta a la calidad de los productos, convirtiéndose en una prioridad en todo el mundo en respuesta a las demandas del mercado de consumo. El uso de agroquímicos es la estrategia más común utilizada para el control de las malezas, de los artrópodos herbívoros y las enfermedades de los cultivos, pero que se convierte en un importante factor que afecta a los recursos naturales, así como a la salud de los trabajadores rurales y los potenciales consumidores.

En América del Sur, se utilizan distintos agroquímicos de forma masiva, con una preponderancia del uso de herbicidas de amplio espectro a base de glifosato (GBHS), del cual dependen completamente los cultivos modificados genéticamente (OGM) diseñados para ser resistentes al glifosato, tales como los cultivos de soja.

En Argentina, la extensión de tierra dedicada a la soja transgénica llegó a los 20 millones de hectáreas. Se rocían 200 millones de litros de glifosato para obtener una producción de 50 millones de toneladas de soja al año [1,2]. En Paraguay se está produciendo una gran expansión del cultivo de la soja, con semillas transgénicas introducidas ilegalmente en el país y una infraestructura montada por las grandes empresas [3,5]. En el año 2006/2007, la superficie cultivada alcanzó las 2.426.000 hectáreas, casi 400.000 hectáreas más que la cosecha del año anterior (2005/2006). De los herbicidas importados en 2002, el 75% estaba destinado al cultivo de la soja; de los plaguicidas importados, el 68% se utilizó en la misma zona, y de los fungicidas, el 65% tuvo un destino similar [6].

El modelo de agricultura extensiva basada en la Biotecnología OGM se aplica actualmente en América del Sur (principalmente en Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay), sin evaluación crítica, sin evaluaciones rigurosas y la información adecuada sobre el impactos de las dosis subletales sobre la salud humana y el medio ambiente, lo que lleva a una situación conflictiva. Los estudios sobre los posibles impactos son absolutamente necesarios, ya que existe una escasez de datos sobre la exposición crónica a los agroquímicos.


Necesidad de una ciencia crítica e independiente

Las Corporaciones Multinacionales manejan prácticamente el mercado mundial de semillas y productos químicos. No se puede inferir que la investigación realizada o respaldada por estas empresas sea totalmente objetiva. Investigaciones de grupos independientes han abierto el debate acerca delbisfenol A, mientras que los estudios financiados por la Industria no han encontrado efectos adversos relacionados con la exposición al bisfenol A, el 90% (n>100) de estudios no financiados por la Industria muestran significativos efectos adversos por la exposición al bisfenol A [177, 178]

Se encontraron varias malformaciones en conejos y ratas según estudios propios de la Industria para comprobar la teratogenicidad del ingrediente activo glifosato antes de su aprobación en 2002 por parte de la UE. Los estudios de la Industria no se pueden consultar por ser comercialmente confidenciales. Sin embargo, dichos datos fueron compilados por el Gobierno alemán en un Proyecto de Informe en 1998 (DAR), ya que Alemania ha sido el Estado miembro ponente para el glifosato y mantendrá este cargo hasta la próxima revisión del glifosato en el año 2015.

Se encontraron malformaciones que incluyen costillas adicionales, distorsiones que afectan a las costillas torácicas, malformaciones del corazón, agenesia renal, esternebras sin osificar, osificación reducida de centros craneales y arcos vertebrales sacrocaudales, así como variaciones esqueléticas y malformaciones viscerales, no especificadas en el DAR [179]

Es indispensable cambiar la dirección de la investigación científica, dejando atrás el reduccionismo y el pragmatismo que domina la agricultura en las últimas décadas. No será posible desarrollar una agricultura sostenible que satisfaga las necesidades sociales si el hombre no comienza a dar prioridad a las políticas que mejoren la seguridad ambiental y alimentaria frente a los intereses de la Industria Agroquímica y los Mercados. Los autores de este capítulo hacen un llamamiento a la comunidad científica para que sean conscientes de los riesgos involucrados a nivel local y a escala global, anticipándose a los problemas antes de que nos sorprendan.

Fuente: http://gmwatch.org/latest-listing/51-2012/14152-new-scientific-review-of-health-effects-of-pesticides-used-in-gm-agriculture

Breve crónica de una conferencia del Dr. Andrés Carrasco

http://sembremvalles.wordpress.com/2012/05/25/breu-cronica-de-la-conferencia-dandres-carrasco/

El sábado 19 de mayo ofreció una conferencia el Doctor Andrés Carrasco, en un acto organizado por la Alianza para la Soberanía Alimentaria de los Pueblos de Cataluña, Espacio de Recursos Agroecológicos y Somos lo que Sembramos.

La conferencia comenzó con una breve introducción por parte de Gregorio Álvaro, miembro histórico del movimiento contra los transgénicos. Su introducción sirvió para destacar el hecho de que España, y concretamente en Aragón y Cataluña, es el país de la Unión Europea donde más se cultiva el maíz transgénico.

El Doctor Andrés Carrasco informó de los resultados de los estudios realizados sobre los efectos de los herbicidas basados en el glifosato en el desarrollo embrionario de los anfibios. Los efectos teratogénicos fueron comprobados: dosis bajas de glifosato generan malformaciones en los embriones de los anfibios. Si se aplican directamente en el embrión dosis muy diluidas también se observan los mismos efectos. Enfatizó que la metodología empleada de estudios embriológicos es básica, pero que ha sido criticada porque no han gustado los resultados obtenidos. Los efectos teratogénicos del glifosato se explican por sus efectos sobre el retinol: el glifosato produciría un cambio en la concentración de retinol en el interior de las células. Los efectos teratogénicos del retinol en grandes concentraciones están bien documentados: junto con la talidomida y el alcohol son los agentes teratogénicos más importantes conocidos.

Además de explicar sus estudios, Andrés Carrasco mostró los estudios epidemiológicos que evidencia un aumento deenfermedades vinculadas al uso de pesticidas sobre la población rural de Argentina. Explicó que los intereses económicos de la Industria de la soja son protegidos por las decisiones políticas que tergiversan los informes que dibujan un panorama desastroso. Se produce a menudo una connivencia entre los científicos y la empresas dedicadas a los agronegocios. De hecho, una buena parte de las conferencia del Doctor Carrasco estuvo centrada en señalar la importancia de hacer una buena ciencia y advertir contra la falsa, vinculada a los intereses económicos, dejando de lado el bien común.

El audio de la conferencia se puede descargar aquí.

La conferencia también se grabó en vídeo, pero es de mala calidad. Se puede ver en este enlace.
http://noticiasdeabajo.wordpress.com/2012/08/26/nueva-revision-cientifica-sobre-los-efectos-en-la-salud-de-los-plaguicidas-utilizados-en-los-cultivos-transgenicos/

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Un artículo de la legislación brasileña indica que todos los alimentos que contengan más de un 1% de material transgénico deben ser etiquetados, esto es algo que no ha cumplido Nestlé y por ello, un tribunal brasileño ahora obliga a la compañía a etiquetar los alimentos que contengan ingredientes transgénicos. Es una batalla que ha perdido tanto el Gobierno de Brasil como la ABIA (Asociación Brasileña de la Industria de la Alimentación), ambas partes se habían aliado para luchar en los tribunales contra el etiquetado transgénico y evitar que Nestlé tuviera que aplicar el nuevo etiquetado. Para muchos la negación era faltar a la verdad, una traición a la confianza de los consumidores y a la legislación del país.

El tribunal brasileño ha considerado que tanto el Gobierno del país como la mencionada asociación estaban actuando de forma ilegal y que los consumidores tienen derecho a saber (esto nos recuerda el post legislación transparente e informativa sobre los alimentos transgénicos) si lo que comen contiene ingredientes modificados genéticamente. Es más, el tribunal puntualiza que aunque el porcentaje de materias primas transgénicas contenido en los alimentos procesados sea reducido, ello no exime del derecho a saber de los consumidores. Nestlé es obligada a etiquetar sus alimentos transgénicos en Brasil y debe indicar el porcentaje que contiene cada ingrediente de un producto, además, para que no haya dudas, acompañando la descriptiva “transgénico”, se obliga a introducir un símbolo “T” enmarcado con un triángulo de color amarillo en aquellos alimentos que los contengan.

Sin duda, la sentencia sentará precedente y quizá sea secundada en otros países, sorprende saber que a pesar de que Brasil es uno de los grandes productores de alimentos modificados genéticamente, también va a ser uno de los primeros en obligar a que los alimentos se identifiquen de forma escrita y gráfica muy clara, que no deje lugar a dudas. No es extraño que el Gobierno y el ABIA se opusieran, hay que tener en cuenta que existen muchos intereses económicos, recordemos que este país podría convertirse en el principal productor de alimentos transgénicos del mundo.

El tribunal ha fijado además una multa de casi 2.000 euros por cada producto que se encuentre en el mercado con materia prima transgénica y viole la orden judicial que le obliga a etiquetarlo. Al parecer, en algunos análisis realizados se han encontrado alimentos modificados genéticamente en productos como unas galletas Bono de fresa, más de la mitad de la soja utilizada para la elaboración de las galletas era transgénica, y esto no estaba declarado en el envase tal y como se especificaba en una orden dictada anteriormente.

Claro que no es sólo Nestlé, toda la industria está obligada a indicar en el envase de los productos el contenido modificado genéticamente independientemente de su cantidad, es decir, aunque sea menor del 1%, como decíamos anteriormente, un contenido reducido no exime de la obligación de darlo a conocer y que sea el consumidor el que decida si quiere o no adquirir el producto en cuestión. Como leemos aquí, el recurso que interpusieron el Gobierno del país y la ABIA ha sido desestimado y en teoría deberían acatar la sentencia con todo lo que ello conlleva, sin embargo, ya se está preparando la apelación y se intentará que no se lleve a cabo el etiquetado transgénico de los alimentos.

Más info:

Permahabitante.blogspot.com: ARGENTINA: Lista Alimentos trasgénicos que consumimos en Argentina

Permahabitante.com.ar: Transgénicos y crimen organizado

Permahabitante.blogspot.com: ARGENTINA: COMPUESTOS PERSISTENTES EN ALIMENTOS

Permahabitante.blogspot.com: CHILE: Etiquetan transgénicos en supermercados

Fuente:

http://www.gastronomiaycia.com/2012/08/27/nestle-obligada-a-etiquetar-sus-alimentos-transgenicos-en-brasil/


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lunes, 27 de agosto de 2012

Cultivos con semillas sin manipulación genética

Son un grupo de productores que quiere recuperar los sabores de frutas y verduras. Por eso, desde hace tiempo se reúnen todos los sábados en el Barrio Cano y ayer estuvieron en Tunuyán. Intercambian semillas de tomate, arvejas, papas, por ejemplo, no modificadas e impulsan el cultivo sin agroquímicos.

Edición Impresa: lunes, 27 de agosto de 2012



Los agroecológicos unidos ya colocan sus productos en el mercado local. (Agencia/Valle de Uco)

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Sandra Conte

Ana Pérez recuerda cuando era fácil conseguir "tomates con sabor a tomate", en lugar de los que "de tomate lo único que tienen es la forma". También cuenta que en la finca de su abuelo podía comer choclo o arvejas crudas, recién sacados de la planta, en lugar de tener que esperar días a que los agroquímicos perdieran su toxicidad. Por eso, fue una de las organizadoras de la feria de semillas que se realizó ayer en Tunuyán, donde los productores pudieron intercambiar las que obtienen sin alteraciones genéticas. Además, compartieron experiencias de cultivo ecológico.

Ana es una de las fundadoras de la Bioferia de Mendoza, que cada sábado -de 9 a 15- reúne en el barrio Cano de Ciudad a 11 personas que ofrecen productos agroecológicos. De inmediato, la mujer explica que los cultivos orgánicos son simplemente "limpios", sin agroquímicos, mientras la agroecología implica un modo de vida, ligado a la tierra, con amor por lo que se hace y cuidadosa dedicación.

La productora, quien tiene una finca camino a El Manzano Histórico (en Tunuyán), cuenta que pasó de la agricultura que practicaban sus abuelos, en base a saberes antiguos, a la de su padre, con agroquímicos y que ella misma llevó una mochila para aplicar distintos plaguicidas. Pero cuando algunos en su familia comenzaron a enfermarse -su hermano casi muere por una intoxicación- decidió cambiar la manera de trabajar y optar por prácticas más naturales.

Margot García, otra de las participantes del intercambio de semillas, indicó que el precio de las que se compran es alto, la calidad no suele ser buena y la cantidad que viene en los paquetes es poca. Además, se suelen vender en los mismos negocios en los que se comercializan agroquímicos.

Por eso, consideró importante poder hacer un trueque de semillas entre personas que cultivan de acuerdo con la sabiduría antigua, sin utilizar químicos contaminantes. Y también, que cada año se repita el encuentro para que quienes se llevaron simientes en una ocasión puedan aportar las propias en la próxima.

La mujer, quien antes de convertirse en una pequeña productora para el autoconsumo se dedicaba a la medicina, indicó que los pesticidas se acumulan en el tejido graso y que pasan a la leche materna. Además, que no sólo contaminan el agua, el suelo y el aire, sino que su utilización implica un riesgo para las familias productoras.

En cambio, indicó que hay preparaciones caseras -como el té de ortiga o de compost- que se pueden aplicar a la planta cuando la ataca una plaga, pero que esto requiere más atención.

"Aquí hay mucho movimiento anti-minería pero usar veneno en la finca se toma como normal", planteó Margot. Para ella, no sólo es más sano para el organismo cultivar en forma natural, sino que el compartir con otros e intercambiar experiencias promueve vínculos sociales.

"La salud se mantiene de dos maneras: comiendo bien o con remedios, que son muy costosos", lanzó con sencillez Agustín Pérez, hermano de Ana.

En el '89, el joven se fue de Tunuyán a la Ciudad para trabajar en el comercio y regresó a mediados de los '90 a su terruño. Para él, en el campo se vive mejor porque no hay obsesión por el consumo y se comparte. El hombre eligió la agroecología y hace reparto a domicilio a varios clientes que comprenden que para estar sano es fundamental alimentarse con buenos productos.

Dina Martínez también pasó de la agricultura tradicional a la ecológica cuando su esposo falleció y tuvo que buscar una forma de mantener a los seis hijos que todavía viven con ella. Así, le propusieron que siguiera trabajando su finca en Kilómetro 8 (Guaymallén) pero sin usar "veneno", para comercializar a un grupo de clientes. De este modo nació Siembra Diversa, que vincula a varios productores orgánicos con consumidores. La mujer también participa de la Bioferia de Mendoza.

"En los cultivos convencionales echan agroquímicos aunque no hagan falta. Yo uso guano de caballo de un establo donde alimentan bien a los animales", contó Dina. Con esta práctica natural y tradicional, asegura que la tierra ha cambiado, que la siembra intercalada evita las plagas -aunque todavía tiene que pelear un poco con los yuyos- y que a su terreno han vuelto las luciérnagas. "Sólo hay que esperar el ciclo de la planta en lugar de acelerarlo con químicos", señaló.

http://www.losandes.com.ar/notas/2012/8/27/cultivos-semillas-manipulacion-genetica-663339.asp

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El codex alimentario de Kissinger como arma para reducir la poblacion

Se busca explicar la situación planetaria actual que más ha sido difundida en Internet es la de la “despoblación mundial”, esto es, la intención de una elite dominante de llevar adelante un plan masivo que busca reducir drásticamente la población mundial para mantener el sistema hegemónico en funcionamiento, negándose a realizar mayores modificaciones como consecuencia de mayores reclamos sociales de redistribución de riqueza. Siguiendo un pensamiento malthusiano (control de la economía a través de la demografía), las elites estarían impulsando toda clase de eventos desde las sombras. Desde hambrunas hasta guerras fraticidas, epidemias o colpasos financieros, todas resultan herramientas de control de la población junto a otras medidas impulsadas por lobbys y think tanks a través de los medios masivos de comunicación y campañas publicitarias de grandes agencias, como la homosexualización de la población (para detener el crecimiento demográfico), la legalización del aborto y la destrucción de la familia vía leyes de violencia de género tendenciosas.



Esta visión del mundo contempla a una elite que busca llevar al mundo a un gobierno mundial único luego de que la población quede drásticamente reducida y sea más controlable. Y puede que la visión resulte algo ficcional (quizá inspirada en textos de principios del siglo pasado, que frente al flagelo del fascismo en Europa vislumbraban un futuro oscuro bajo regimenes autoritarios), aunque no deja de llamar la atención lo precisa que ha sido loa ficción para relatar hechos que se observan claramente en la actualidad.

En este marco, las previsiones de Henry KIssinger en los 70′s acerca de las estrategias que deberían seguirse para mantener el statu quo de manera perdurable parecen estar siendo aplicadas al pie de la letra casi 30 años después de haber sido formuladas.

“Las personas que padecen hambre harán cualquier cosa por comer, lo que significa que aquellos que tienen el control sobre los alimentos pueden utilizar esto como palanca”.

En 1974, Kissinger sugirió el uso de alimentos como un arma para inducir la reducción selectiva de la población en un previamente clasificado informe de 200 páginas National Security Study Memorandum 200: Implications of Worldwide Population Growth for US Security and Overseas Interests (Estudio de Seguridad Nacional, Memorandum 200: Implicaciones del Crecimiento de la Población Mundial para la Seguridad de EE.UU. e intereses en el extranjero). La táctica principal a ser aplicada es que la ayuda alimentaria sea retenida en los países en desarrollo hasta que se presenten políticas de control de la natalidad:

“También hay un precedente establecido por tomar en cuenta el rendimiento de planificación familiar en la evaluación de las necesidades de asistencia de la AID [Agencia de USA para el Desarrollo Internacional] y grupos consultivos. Dado que el crecimiento de la población es un factor que determinante el aumento de la demanda de alimentos, en la asignación de los escasos recursos PL-480 se deben tener en cuenta las medidas que pasos está dando un país en control poblacional, así como en la producción de alimentos. En estas relaciones sensibles, sin embargo, es importante el estilo, así como la enjundia para evitar la aparición de la coerción”.

Basicamente las palabras de Kissinger en los 70′s es algo que se aplica en la actualidad. Y no sólo en países bloqueados económicamente como fue el caso de Irak previo ataque de USA o en la actualidad las sanciones que sufre Irán. Lo dicho por el ex secretario de Estado de USA expresó algo que luego fue incorporado en una declaración de intenciones que fue firmada por una buena cantidad de países del mundo llamado Códex Alimentarius.

Ese Códex es un compendio de normas de seguridad e higiene que tienen que cumplir los países suscriptos al tratado con respecto a la calidad de los alimentos.Numerosas denuncias de nutricionistas, naturistas e investigadores aseguran que el Códex está especialmente diseñado de hacer de los alimentos algo ineficiente, que lleve a la población a un estado de desnutrición gradual.

Así es como se conoce uno de los tantos casos que van repercutiendo por diferentes partes del mundo a partir de la instauración oficial del Códex, en diciembre del 2010: en República Dominicana denuncian que el salame tiene menos proteínas que la comida para perros, por ejemplo.

“La decisión del Comité de Carnes de la Dirección de Normas y Sistemas de Calidad (DIGENOR), de fijar en un 8 por ciento mínimo el contenido proteico del salami, hará que este producto tendrá menos proteínas que la comida para perros, que por norma debe contener un 21 por ciento de proteínas para el adulto y un 25 por ciento para el cachorro.

Para justificar su decisión, el organismo de DIGENOR alega que el Codex Alimentario de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) establece un mínimo de 5 por ciento de proteínas para este tipo de productos. Hasta el momento, en el país regía un 22 por ciento.

La crítica a la decisión del Comité de Carnes la planteó este domingo Ricardo Rosario, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes de la República Dominicana, quien teme que a consecuencia de ella el consumidor aumentará su desconfianza en el producto, de por sí afectado por la reciente divulgación del informe de Proconsumidor.

Al respecto dice el dirigente de los comerciantes que a raíz de la revelación del dato de que un 15 por ciento del salami contiene bacterias fecales y el 97 por ciento nulo valor proteico, las ventas de embutidos bajaron en un 80 por ciento.

Rosario lamenta, además, que por un fallo en la publicidad del informe industrias serias de elaboración de embutidos estén pagando por las que no cumplen con los estándares de calidad y nutrientes.

Este domingo, la FENACERD celebró una asamblea para discutir temas de interés del sector”.

Otras vías

El caso de República Dominicana es uno más entre la serie de medidas que el Códex implementa. Los siguientes seis puntos forman parte de ese paradigma de pensamiento que busca reducir la población mundial mediante la desnutrición gradual de las personas.

1. Inflación de los alimentos: La inflación de alimentos está afectando en todos los rincones del mundo con las más pobres sensaciones de peores dolores. La Organización de las Naciones Unidas, de Agricultura y Alimentación (FAO) aumentó el índice de precios de los alimentos de 3 puntos a 234 puntos en junio – un aumento del 39% en el año. Estos aumentos están causando hambruna y disturbios en muchas regiones pobres del mundo, pero también están empezando a castigar a la clase media en los países industrializados. El precio de los alimentos se está inflando principalmente debido a un devaluado dólar/producto proveniente de la impresión excesiva de dinero y a la especulación de mercancías de Wall Street . Tal vez sea más apropiado llamarlo “la manipulación de los productos básicos”, no “la especulación”. Como William Engdahl señaló recientemente : “La capacidad de manipular el precio de los alimentos básicos en todo el mundo a voluntad – casi con independencia de la oferta física de hoy y la demanda de granos – es muy reciente …. Hasta la crisis de granos de la mitad de la década de 1970, hubo un ‘precio mundial’ no solo para el grano, el punto de referencia era el precio de todos los alimentos y productos alimenticios”.

Lo que alimenta la especulación de productos básicos no es sólo la evidente disminución del dólar y un vuelo a algo tangible, sino también las preocupaciones genuinas de suministros basadas en una variedad de factores que pueden causar una escasez de cultivos como el clima extremo o las enfermedades. Independientemente de la real o manipulada escasez de alimentos, los precios de estos seguirán aumentando debido a la mayor demanda y a un dólar más débil de forma incremental. Afortunadamente, hay muchas maneras de protegerse de la inflación de los alimentos y la guerra de los alimentos en general.

2. La escasez: A través de controles de provisiones, la escasez de alimentos se ha utilizado como un arma para crear conflictos regionales, para promover las misiones de paz, y como una zanahoria de la política exterior – como indicó Kissinger en su Memorando 200 de 1974. Los ejemplos más recientes se pueden encontrar con las negociaciones corrientes y en curso con Corea del Norte que constantemente sostienen un arma nuclear en la cabeza de Occidente a cambio de comida. Somalia, que era autosuficiente en alimentos hasta la década de 1970, se ha convertido en un “Estado fallido”, debido a la escasez de alimentos. De manera significativa, la situación en Somalia y el hambre a gran escala suelen ser causadas por el colapso económico manipulado. De hecho, muchos han señalado que la falta de alimentos es un factor fundamental de la revolución egipcia .

Debido a la consolidación empresarial de los cultivos básicos como el maíz, la soja o el trigo –y el control central de la ayuda alimentaria- ahora es fácil de manipular la escasez de alimentos.Pero, claro, también hay eventos climáticos catastróficos que destruyen la producción en regiones enteras, como la ola de calor en Rusia el verano pasado que los llevó a restringir las exportaciones de trigo en lo que algunos denominan guerras de alimentos. Muchos países que tenían contratos con Rusia no estaban contentos, y sus movimientos proteccionistas tuvieron efectos globales sobre el precio de los alimentos. En otras palabras, la escasez inminente de estos mismos suelen ser un problema local, pero ya que el sistema alimentario está tan interconectado, los problemas locales afectan a la comunidad global.

3. Aditivos químicos: Los aditivos químicos, desde pesticidas a los conservantes, sólo pueden ser vistos como un arma en la agenda de despoblación. Productos químicos inventados en laboratorios con claridad, no fueron pensados para el consumo humano. Por lo tanto, sólo puede atribuirse a un intento de envenenar lenta y deliberadamente a la población. Muchos alimentos y bebidas toxinas como el flúor, el aspartamo o el glutamato monosódico (MSG) son bien conocidas por tener efectos negativos para la salud. Otras creaciones de laboratorio como el jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) también está empezando a ser muy poco saludables, con pruebas que muestran mercurio en el jarabe de maíz . Dicho sea de paso, es dificil encontrar alimentos dulces que no contengan aspartamo o fructosa.

Incluso la sopa de tomate Campbell sana tiene JMAF, al igual que el ketchup Heinz, mientras que casi todos los dulces o gomas de mascar contienen aspartamo. Se estima que el estadounidense promedio consume 12 cucharaditas de fructosa por día, mientras que la población joven consume casi el doble. “El mercurio es tóxico en todas sus formas. Teniendo en cuenta la cantidad de alta fructosa de jarabe de maíz que es consumida por los niños, podría ser una fuente adicional significativa de mercurio nunca antes considerada”, dijo el Dr. David Wallinga de la Política Agrícola y Comercial, cuyo estudio encontró en alrededor de un tercio de los alimentos de marca con JMAF cantidades medibles de mercurio.

Los plaguicidas se dividen en la categoría de aditivos químicos–pesticidas, especialmente GM (llamadas toxinas Bt). Se encuentran en el torrente sanguíneo de casi todos los norteamericanos, e incluso en el 80% de sus bebés por nacer. Se presume que estas toxinas se adquieren por el consumo de maíz transgénico y soja, y de los animales que se alimentan de ella. Un estudio reciente demostró que el producto químico encontrado en pesticidas best-sellers es el glifosato, que causa defectos de nacimiento entre otros padecimientos. Hay que entender que, a pesar de todas estas toxinas, y muchas otras, han sido aprobadas para su consumo por la FDA, aunque no sean seguras. E incluso los que tienen nombres exóticos, pero aún no se ha demostrado que tengan efectos nocivos, sin duda tendrán un impacto acumulativo en la salud humana. Son tan penetrantes que parece imposible evadirlas, pero todavía hay maneras de comer como un ser humano.

4. Regulaciones: Al restringir la libertad en la alimentación, los organismos reguladores, a propósito, aumentan la dependencia al gran monopolio del cartel AG, que controla totalmente los elementos básicos de los alimentos. En pocas palabras, el que controla el maíz, el trigo, la soja y el arroz, tiene el control de todos los alimentos, ya que todo el ganado y todos los alimentos procesados ​​son dependientes de las fuentes de estos mismos. En USA, y en aumento en todo el mundo, este cartel ubica a sus compinches en las agencias reguladoras como la USDA para eliminar a su competencia a través de una regulación excesiva. Además, esta restricción de la libertad alimentaria está sucediendo en concierto en todo el mundo, precisamente porque se trata de una iniciativa globalista de arriba hacia abajo impulsada por los organismos internacionales de regulación, tales como la Organización Mundial del Comercio y las Naciones Unidas. Se trata de una agenda compleja, interconectada, que tiene en cuenta todo lo que provenga desde la seguridad de la salud a los derechos de uso de la tierra con el fin de obligar a los productores independientes de alimentos a adaptarse de tal manera que sólo se beneficie una estructura corporativa global. Las agencias reguladoras son una de las principales armas desplegadas contra la vida independiente.

5. Modificación genética: Hay muchas razones para evitar el consumo de alimentos modificados genéticamente, desde preocupaciones de salud a apoyar a un cartel de alimentos fundamentalmente malo. Los alimentos genéticamente modificados son el camino a los monopolios sobre la vida humana, a través de tecnología patentada y la destrucción del medio ambiente por productos químicos pesados, prácticas de ​​monocultivos. Los organismos genéticamente modificados son tan omnipresentes en los Estados Unidos que se estima que el 70% de la dieta del estadounidense promedio los contiene. Muchos países europeos, y en otras regiones, han rechazado los transgénicos. Hungría recientemente destruyó cultivos ilegales de maíz transgénico y los planes de distribución de semillas, que es un delito grave. Sin embargo, debido a la presión político/empresarial, los países más resistentes se ven obligados a adoptarlas. Todo esto a pesar de que la infección por el medio ambiente y la contaminación son los efectos comprobados de plantas transgénicas. Mientras tanto, el control se ejecuta bajo las leyes de complicadas patentes, donde la propia mutación representa la originalidad y el control sobre el organismo natural que imita.

6. El clima: El tiempo, sin dudas, afecta el acceso a alimentos y el costo de estos mismos . Un vistazo a los mapas de todo el mundo revela que las áreas de producción de alimentos están siendo especialmente afectadas, y estamos viendo como los precios aumentan en consecuencia. Estos eventos naturales pueden ser explotados tanto por los especuladores como por los gobiernos. Sin embargo, con la introducción de la modificación del clima, con inversiones de personas como Bill Gates y esto abiertamente promovido por los think tanks de elite globalista , se han planteado preocupaciones sobre la posibilidad de que los gobiernos podrían usar el clima como un arma deliberada para crear guerras por alimentos. Las acusaciones han sido ya niveladas cargando exactamente eso. Si bien algunos podrían descartar las diversas posibilidades de “manipulación del tiempo” con fines perversos como conspiración, es mucho más difícil ignorar el documento de 1996 presentado a la Fuerza Aérea titulado Poseyendo el Clima en 2025, la cual establece como un título en la Página 10: La aplicación de modificación del clima a las operaciones militares. Una sección de los estados clave que controlan el clima puede ser virtual, así como literal:

Habilidades ofensivas podrían proporcionar opciones de suplantación para crear un clima virtual en los sensores del enemigo y en sus sistemas de información, por lo que es más probable que puedan tomar decisiones que producen resultados de nuestra elección en lugar de las de ellos. También permitiría tener la capacidad de enmascarar o disfrazar nuestras actividades de modificación del clima.

[...]

También es clave para la viabilidad de tal sistema la capacidad de modelar el sistema no lineal extremadamente complejo de clima global de manera que puedan predecir con exactitud el resultado de los cambios en las variables que influyen.

[...]

Posiblemente, con el tiempo suficiente de aplomo y las condiciones adecuadas, usted puede obtener un clima “hecho a medida”.

Esto sin duda sería el juego final y definitivo para cualquiera que desee utilizar los alimentos como arma de control y ganancias. Esta posibilidad no debe ser descartada fácilmente, sino que debe garantizar una abierta investigación y búsqueda.

Como someramente se puede ver, el control de los alimentos es de espectro completo, con guerras que se declara al individuo, los estados y las naciones soberanas a la vez. Los controladores de alimentos utilizan la salud, la política y la economía para integrar su agenda. Sólo las soluciones de amplio espectro puede ser utilizadas como protección. Hay mucha esperanza que se ofrecen a través de mercados alternativos, sistemas de trueque, y cooperativas locales . Le damos la bienvenida a tus pensamientos en la sección de comentarios acerca de otras ideas creativas que podemos implementar para preservar nuestra independencia.
http://www.cadenaglobal.com.ar/noticias/noticia.php?cod_noticia=31284&tabla=Internacionales

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