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domingo, 6 de enero de 2013

ARGENTINA / EL DRAMA DE LOS CHICOS FUMIGADOS

                          

ARGENTINA / EL DRAMA DE LOS CHICOS FUMIGADOS. Mal uso y falta de control: El drama de los chicos que crecen en pueblos fumigados. Recorrimos durante nueve días tres provincias (CHACO, MISIONES Y SGO DEL ESTERO), comprobamos que se utilizan plaguicidas cerca de escuelas y viviendas. Las denuncias sobre los efectos en la salud y la desidia del Estado.
Pedro Mores llegó a la medianoche del jueves 29 de noviembre al hospital Regional de Sáenz Peña, Chaco, con un DNI para su hijo. “Ya tiene mi apellido”, repitió dos veces como para tranquilizarse. En un rincón de la cama, Gonzalo, su hijo, respiraba gracias a una máscara de oxígeno.

Cerca, varios pacientes eran atendidos de urgencia en los pasillos mientras que un hombre dormía en una reposera en la puerta de terapia intensiva. También había dos perros entre una familia sentada en el suelo y lista para pasar la noche. “Riesgo inminente de óbito”, decía el último parte médico de Gonzalo, eufemismo que indicaba que el bebé de 2 meses y 27 días podía morir en cualquier momento.

En su diagnóstico, entre una marea de términos médicos, se leía “malformación cráneo encefálica”. Gonzalo fue gestado en uno de los tantos pueblos de Argentina expuestos a las fumigaciones de agroquímicos sin control en el que las estadísticas oficiales marcan numerosos casos de malformaciones.

Pedro Mores, su papá, vive en uno de los bordes del pueblo de Gancedo, Chaco. “Acá fumigan constantemente con aviones y con los tractores, que llaman ´mosquitos´. Dan la vuelta sobre las casas. En el pueblo hay más casos como el de mi hijo. Y somos siete mil habitantes. Esto de los venenos empezó en los ´90 y cada vez tiran más. Nosotros teníamos plantas de frutas que se han secado y las frutas ya no crecen”.

Un informe de mayo de 2012 del Ministerio de Salud de la Nación , al que accedió Clarín, confirma la sospecha de Mores. En las poblaciones expuestas a las fumigaciones con agroquímicos, ya sea aéreas o terrestres, hay un 30% más de casos de cáncer que en otras de zonas no expuestas. Las malformaciones en estas zonas se cuatriplicaron en diez años.

Las denuncias sobre los efectos de los agroquímicos, insumos fundamentales para el modelo de agronegocio actual que promueve cosechas de alta rentabilidad , suelen perderse en la polémica. Desde CASAFE, la Cámara que reúne a 25 empresas de agroquímicos, entre las que se cuenta a Monsanto, Bayer y Syngenta que dominan el 80% del mercado, niegan que estos productos que se utilizan para matar plagas sean tóxicos, si se usan de acuerdo a las instrucciones y al “uso responsable”.

“Desde la Cámara nuestro objetivo principal es la defensa de las buenas prácticas agrícolas. Estos productos no causan ningún efecto sobre la salud humana y el medioambiente”, asegura a Clarín Juan Cruz Jaime, presidente de la entidad, que en el último año dio 45 cursos para capacitar a 3.500 productores y que tiene un programa para evitar la reutilización de los envases de agroquímicos.

El Estado, en tanto, no controla el correcto uso de estas sustancias y las evidencias en los problemas de salud están a la vista. Recorrer los pueblos, como lo hizo Clarín durante nueve días, muestra intimidades dolorosas.

Después de Estados Unidos y Brasil, Argentina es la tercera productora mundial de soja . En la última cosecha se sembraron 19 millones de hectáreas y en cada una de ellas, como mínimo, se estima que se usaron diez litros de glifosato. Por lo tanto en un año se rociaron por lo menos 190 millones de litros del herbicida. Estas fumigaciones –según estimaciones de organizaciones ambientalistas– afectan a 12 millones de personas en todo el país, quienes reciben estos agroquímicos sobre sus casas, escuelas, pozos de agua, sobre sus vidas.

Los reclamos sobre las consecuencias en la salud empezaron a conocerse en 2005 en las provincias de Córdoba, Chaco, Santa Fe, Misiones, Entre Ríos y Buenos Aires. Los sembradíos se extendían, rodeaban a pueblos y escuelas, y apenas los separaban de las casas los alambrados y calles angostas de tierra.

Hugo Gómez Demaio es jefe del Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Provincial de Posadas, Misiones. Hace más de una década comenzó a notar un crecimiento en la cantidad de recién nacidos con malformaciones. Elaboró un mapa con la procedencia de los que padecían mielomeningocele , un defecto del cierre del tubo neural que se da durante el primer mes del embarazo. Una malformación que puede acarrear hidrocefalia, parálisis y daño neurológico que muchas veces es irreversible.

“Vimos que todos fueron gestados en zonas de uso masivo de agrotóxicos e incluso en la población no expuesta había agroquímicos circulando en sangre, cuyos efectos combinados no se conocen”, asegura Gómez Demaio. Luego aclara: “Porque yo sé cómo actúa el glifosato, pero no sé cómo lo hace si lo combina con el herbicida llamado “2,4D”, que es uno de los componentes del “agente naranja” usado por Estados Unidos en la guerra de Vietnam ”.

En Argentina no existe una ley nacional de agroquímicos, pero sí hay una norma general de protección al ambiente. Por su parte, las provincias tienen legislaciones particulares que intentan regular el uso de los herbicidas e insecticidas.

Ante las denuncias reiteradas de los posibles efectos sobre la salud de estas sustancias, Cristina de Kirchner creó en 2009 la Comisión Nacional de Investigaciones sobre Agroquímicos, con varios organismos públicos encabezados por el Ministro de Salud. Tras un período de investigación, la comisión denunció el “uso inadecuado de los productos fitosanitarios, atribuido entre otras causas, al incumplimiento de la legislación vigente”.

Entonces, el Gobierno decidió crear un “Programa Federal para el fortalecimiento de los sistemas locales de control”. Según CASAFE, “tuvimos unas reuniones pero desde hace dos años dejaron de convocarnos”. El poco o nulo resultado del Programa Federal puede observarse en el recorrido por las zonas afectadas en el noreste argentino.

El pueblo de Avia Terai, en la provincia del Chaco, puede ser el ejemplo de la falta de control. A las siete de la mañana, tres carros tirados por caballos hacen fila frente a un pozo público para sacar el agua que después se venderá en el pueblo, de más de 5.000 habitantes.

Dos mujeres en bicicleta también esperan su turno para cargar agua. Tienen dos bidones colgados del manubrio. En las etiquetas se lee “Roundup”. Es el glifosato de Monsanto cuyo envase no debería usarse para transportar agua.

Avia Terai está repleto de campos sembrados. La soja y los girasoles crecen hasta el límite del pueblo. Una pista de aterrizaje es otro de los límites. Desde ahí despegan los aviones fumigadores, justo pegado al barrio “Padre Mugica”, construido hace pocos años por la Fundación Madres de Plaza de Mayo.

Detrás de la pista de aterrizaje está instalada una empresa de agroquímicos que recomendó a los pobladores que no caminaran por los alrededores porque “hay polvo tóxico en el aire”. En el barrio Mugica viven 108 familias. Cada una tiene alguna persona con algún tipo de discapacidad. La mayoría son menores.

Nadia Leguizamón es una de ellos: tiene 12 años y hace dos que dejó de caminar . “No me dijeron nunca cuál era el diagnóstico, siempre tuvo dificultades para moverse”, explica su mamá, Viviana Pérez , mientras acomoda a su hija en la silla de ruedas que tiene un almohadón bordado que dice “Sos mi vida”. “Muchas veces me dijeron que el veneno de los cultivos pudo haber influido. Cerca del campo siempre había fumigaciones”.

Ramón es el padre de Nadia y trabaja en el campo mientras su mujer intenta conseguir un turno con el traumatólogo. Su hija está cada vez peor. Y no quiere dejar pasar el tiempo. Ramón se pregunta, de manera retórica, “¿qué se puede hacer con la empresa de fumigación cada vez que pasa el “avioncito?”, como la llaman en el barrio a la pequeña nave que fumiga. Su paso queda evidenciado, según los vecinos, por un polvo blanco que queda sobre las casas y porque los árboles están secos.

Katherina Pardo iba a la Escuela 532, a pocas cuadras de la casa de Nadia. Recuerda que muchos de sus compañeros se desmayaban los días en que se fumigaba. “Estaba naturalizado que en determinada época del año aparecían dolores en la cabeza y desmayos” Ahora, con 21 años, sigue tratando de que las cosas cambien “porque la gente tiene derecho a no ser fumigada”. Su lucha es lograr que se habilite una escuela para los chicos con necesidades especiales. “Cada vez son más y no pueden ir a clase”, dice.

Gabriela es la maestra a cargo de los trece alumnos con capacidades diferentes que asisten a clase en un aula prestada de la escuela de Avia Terai. Asegura que hay demasiados casos de nacimientos con malformaciones en la zona. “Es un pueblo pequeño para que haya tantos”, agrega.

“La falta de control del Estado en la aplicación de agroquímicos se agrava porque después de que la población estuvo expuesta no se le brinda asistencia para el tratamiento de las enfermedades y el seguimiento del paciente para su calidad de vida”, se indica desde la Red de Salud Popular “Ramón Carrillo” de Chaco. Desde la organización aseguran que hay registros de uso de los herbicidas glifosato y 2,4D, el componente del agente naranja cuya aplicación aérea está prohibida en esta provincia y la aplicación terrestre que está restringida desde marzo a agosto. “Sin embargo, la gente reconoce que lo usan mezclados”, dicen.

La abogada de la Red, Alejandra Gómez, afirma que al no haber un sistema de control del Estado, “no se sabe qué es lo que se está aplicando, y tampoco la forma de aplicación, y entonces esto genera más enfermedad”. Las denuncias se repiten en otras provincias a través de la “Red de Médicos de Pueblos Fumigados” o la agrupación “Paren de Fumigar”.

La falta de respuesta del Estado provocó que la población reclame por la vía judicial. En la Leonesa y en Las Palmas, a sesenta kilómetros de la capital de Resistencia, sus habitantes intentaron detener en la justicia las fumigaciones que avanzaban sobre sus casas desde los arrozales. El juez les dio la razón. Ordenó detenerlas.

En agosto pasado, en Córdoba, un juez condenó por primera vez a un productor agropecuario y a un fumigador por haber rociado agroquímicos sobre el barrio Ituzaingó. La condena fue apelada, pero la Justicia no resolvió si existe o no relación entre el uso de los agroquímicos y el aumento de las enfermedades detectadas.

También en la Leonesa y Las Palmas el gobierno chaqueño ordenó hacer un relevamiento en los hospitales. Después de casi diez años de denuncias, por primera vez en 2010, ese informe confirmó las sospechas de los vecinos: los casos de cáncer en niños se triplicaron y las malformaciones en recién nacidos aumentaron 400 %.

El informe señala la “multicausalidad” del cáncer, pero indica que “este incremento de la casuística coincide” con el aumento de prácticas y técnicas de cultivo que incluyen pulverizaciones aéreas con herbicidas que se da en la “expansión de la frontera agrícola”. Desde el Centro de Epidemiología provincial criticaron el estudio, pero no presentaron un informe alternativo. Tampoco realizaron estudios epidemiológicos, sugeridos por la Comisión creada por el Gobierno. Las sugerencias quedaron en el olvido. Y la frontera agrícola se siguió extendiendo. Santiago del Estero, precisamente en Quimilí, en el noreste, es un ejemplo de este avance. Cuando Clarín visitó el pueblo, un avión terminaba de realizar la tercer pasada sobre el girasol que rodea la Escuela 146 “La Pampa”. Un guardia con un perro alertó sobre la presencia de esta enviada y el avión desapareció .

Esta comunidad indígena –de 110 familias que vive en la zona conocida como “Lote 4”– asegura que las fumigaciones secaron los árboles frutales y que los chicos quedan con los ojos irritados después de cada pasada. En total, son 24 alumnos en la escuela, pero Chiqui –una de las mujeres de la comunidad indígena– cree que pronto serán menos. “Nos rodean, y muchos se casan y se van”, dice.

A unos metros un tractor “mosquito” pasa por un campo sembrado con soja. Su dueño explica que no sabe qué producto está tirando, porque acaba de llegar. Cerca, a unos dieciocho kilómetros, una topadora amarilla lucha contra las ramas secas y espinosas del bosque original para ampliar la frontera productiva.

Los Texeira viven una realidad parecida en un rincón de Misiones, en Colonia Alicia, justo donde el Río Uruguay da una curva que se dibuja como frontera en los mapas. Desde la casa de madera se ve el río y las plantaciones de tabaco y soja que fueron comiendo a la selva que se extendía sobre la tierra colorada. Después de caminar casi una hora, Rosana Texeira fue a pedir una crema a la intendencia para su hijo menor, Lucas. Tiene un año y diez meses y no puede exponerse al sol. En la zona, se alcanza una temperatura de 36 grados hacia el mediodía. Lucas tiene ictiosis severa. Es un caso llamado “niño lagarto”.

En realidad, es un bebé gracioso que se refresca en el agua que inunda el patio. La piel de Lucas se descama aceleradamente, sus plantas de pies se abren y lastiman aún más rápido y sus párpados se llenan por dentro de cascaritas. Lucas parece que llorara sangre.

“Los médicos dicen que es un caso raro. Una vez nos dijeron que era de tanto agroquímico que hay en el ambiente. Pero nadie lo confirma,” cuenta Arnoldo Texeira, el padre de Lucas y sospecha.
Sospecha como Pedro Mores lo hace sentado al lado de la cama de Gonzalo, su hijo recién nacido. Mientras espera que el diagnóstico de riesgo de muerte inminente no se cumpla y que pronto alguien le dé una mochila de oxígeno y así poder volver a su casa.

POR SILVINA HEGUY SHEGUY. Colaboraron: Ernesto Azarkevich (Misiones) y Julio César Rodríguez (desde Santiago del Estero).

Fuente: http://www.clarin.com/zona/Mal-uso-falta-control_0_842315859.html

FBOOK: http://www.facebook.com/pages/Millones-contra-Monsanto/290999004340502

Publicado por fer albrecht


ARGENTINA / EL DRAMA DE LOS CHICOS FUMIGADOS. Mal uso y falta de control: El drama de los chicos que crecen en pueblos fumigados. Recorrimos durante nueve días tres provincias (CHACO, MISIONES Y SGO DEL ESTERO), comprobamos que se utilizan plaguicidas cerca de escuelas y viviendas. Las denuncias sobre los efectos en la salud y la desidia del Estado.
Pedro Mores llegó a la medianoche del jueves 29 de noviembre al hospital Regional de Sáenz Peña, Chaco, con un DNI para su hijo. “Ya tiene mi apellido”, repitió dos veces como para tranquilizarse. En un rincón de la cama, Gonzalo, su hijo, respiraba gracias a una máscara de oxígeno.

Cerca, varios pacientes eran atendidos de urgencia en los pasillos mientras que un hombre dormía en una reposera en la puerta de terapia intensiva. También había dos perros entre una familia sentada en el suelo y lista para pasar la noche. “Riesgo inminente de óbito”, decía el último parte médico de Gonzalo, eufemismo que indicaba que el bebé de 2 meses y 27 días podía morir en cualquier momento.

En su diagnóstico, entre una marea de términos médicos, se leía “malformación cráneo encefálica”. Gonzalo fue gestado en uno de los tantos pueblos de Argentina expuestos a las fumigaciones de agroquímicos sin control en el que las estadísticas oficiales marcan numerosos casos de malformaciones.

Pedro Mores, su papá, vive en uno de los bordes del pueblo de Gancedo, Chaco. “Acá fumigan constantemente con aviones y con los tractores, que llaman ´mosquitos´. Dan la vuelta sobre las casas. En el pueblo hay más casos como el de mi hijo. Y somos siete mil habitantes. Esto de los venenos empezó en los ´90 y cada vez tiran más. Nosotros teníamos plantas de frutas que se han secado y las frutas ya no crecen”.

Un informe de mayo de 2012 del Ministerio de Salud de la Nación , al que accedió Clarín, confirma la sospecha de Mores. En las poblaciones expuestas a las fumigaciones con agroquímicos, ya sea aéreas o terrestres, hay un 30% más de casos de cáncer que en otras de zonas no expuestas. Las malformaciones en estas zonas se cuatriplicaron en diez años.

Las denuncias sobre los efectos de los agroquímicos, insumos fundamentales para el modelo de agronegocio actual que promueve cosechas de alta rentabilidad , suelen perderse en la polémica. Desde CASAFE, la Cámara que reúne a 25 empresas de agroquímicos, entre las que se cuenta a Monsanto, Bayer y Syngenta que dominan el 80% del mercado, niegan que estos productos que se utilizan para matar plagas sean tóxicos, si se usan de acuerdo a las instrucciones y al “uso responsable”.

“Desde la Cámara nuestro objetivo principal es la defensa de las buenas prácticas agrícolas. Estos productos no causan ningún efecto sobre la salud humana y el medioambiente”, asegura a Clarín Juan Cruz Jaime, presidente de la entidad, que en el último año dio 45 cursos para capacitar a 3.500 productores y que tiene un programa para evitar la reutilización de los envases de agroquímicos.

El Estado, en tanto, no controla el correcto uso de estas sustancias y las evidencias en los problemas de salud están a la vista. Recorrer los pueblos, como lo hizo Clarín durante nueve días, muestra intimidades dolorosas.

Después de Estados Unidos y Brasil, Argentina es la tercera productora mundial de soja . En la última cosecha se sembraron 19 millones de hectáreas y en cada una de ellas, como mínimo, se estima que se usaron diez litros de glifosato. Por lo tanto en un año se rociaron por lo menos 190 millones de litros del herbicida. Estas fumigaciones –según estimaciones de organizaciones ambientalistas– afectan a 12 millones de personas en todo el país, quienes reciben estos agroquímicos sobre sus casas, escuelas, pozos de agua, sobre sus vidas.

Los reclamos sobre las consecuencias en la salud empezaron a conocerse en 2005 en las provincias de Córdoba, Chaco, Santa Fe, Misiones, Entre Ríos y Buenos Aires. Los sembradíos se extendían, rodeaban a pueblos y escuelas, y apenas los separaban de las casas los alambrados y calles angostas de tierra.

Hugo Gómez Demaio es jefe del Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Provincial de Posadas, Misiones. Hace más de una década comenzó a notar un crecimiento en la cantidad de recién nacidos con malformaciones. Elaboró un mapa con la procedencia de los que padecían mielomeningocele , un defecto del cierre del tubo neural que se da durante el primer mes del embarazo. Una malformación que puede acarrear hidrocefalia, parálisis y daño neurológico que muchas veces es irreversible.

“Vimos que todos fueron gestados en zonas de uso masivo de agrotóxicos e incluso en la población no expuesta había agroquímicos circulando en sangre, cuyos efectos combinados no se conocen”, asegura Gómez Demaio. Luego aclara: “Porque yo sé cómo actúa el glifosato, pero no sé cómo lo hace si lo combina con el herbicida llamado “2,4D”, que es uno de los componentes del “agente naranja” usado por Estados Unidos en la guerra de Vietnam ”.

En Argentina no existe una ley nacional de agroquímicos, pero sí hay una norma general de protección al ambiente. Por su parte, las provincias tienen legislaciones particulares que intentan regular el uso de los herbicidas e insecticidas.

Ante las denuncias reiteradas de los posibles efectos sobre la salud de estas sustancias, Cristina de Kirchner creó en 2009 la Comisión Nacional de Investigaciones sobre Agroquímicos, con varios organismos públicos encabezados por el Ministro de Salud. Tras un período de investigación, la comisión denunció el “uso inadecuado de los productos fitosanitarios, atribuido entre otras causas, al incumplimiento de la legislación vigente”.

Entonces, el Gobierno decidió crear un “Programa Federal para el fortalecimiento de los sistemas locales de control”. Según CASAFE, “tuvimos unas reuniones pero desde hace dos años dejaron de convocarnos”. El poco o nulo resultado del Programa Federal puede observarse en el recorrido por las zonas afectadas en el noreste argentino.

El pueblo de Avia Terai, en la provincia del Chaco, puede ser el ejemplo de la falta de control. A las siete de la mañana, tres carros tirados por caballos hacen fila frente a un pozo público para sacar el agua que después se venderá en el pueblo, de más de 5.000 habitantes.

Dos mujeres en bicicleta también esperan su turno para cargar agua. Tienen dos bidones colgados del manubrio. En las etiquetas se lee “Roundup”. Es el glifosato de Monsanto cuyo envase no debería usarse para transportar agua.

Avia Terai está repleto de campos sembrados. La soja y los girasoles crecen hasta el límite del pueblo. Una pista de aterrizaje es otro de los límites. Desde ahí despegan los aviones fumigadores, justo pegado al barrio “Padre Mugica”, construido hace pocos años por la Fundación Madres de Plaza de Mayo.

Detrás de la pista de aterrizaje está instalada una empresa de agroquímicos que recomendó a los pobladores que no caminaran por los alrededores porque “hay polvo tóxico en el aire”. En el barrio Mugica viven 108 familias. Cada una tiene alguna persona con algún tipo de discapacidad. La mayoría son menores.

Nadia Leguizamón es una de ellos: tiene 12 años y hace dos que dejó de caminar . “No me dijeron nunca cuál era el diagnóstico, siempre tuvo dificultades para moverse”, explica su mamá, Viviana Pérez , mientras acomoda a su hija en la silla de ruedas que tiene un almohadón bordado que dice “Sos mi vida”. “Muchas veces me dijeron que el veneno de los cultivos pudo haber influido. Cerca del campo siempre había fumigaciones”.

Ramón es el padre de Nadia y trabaja en el campo mientras su mujer intenta conseguir un turno con el traumatólogo. Su hija está cada vez peor. Y no quiere dejar pasar el tiempo. Ramón se pregunta, de manera retórica, “¿qué se puede hacer con la empresa de fumigación cada vez que pasa el “avioncito?”, como la llaman en el barrio a la pequeña nave que fumiga. Su paso queda evidenciado, según los vecinos, por un polvo blanco que queda sobre las casas y porque los árboles están secos.

Katherina Pardo iba a la Escuela 532, a pocas cuadras de la casa de Nadia. Recuerda que muchos de sus compañeros se desmayaban los días en que se fumigaba. “Estaba naturalizado que en determinada época del año aparecían dolores en la cabeza y desmayos” Ahora, con 21 años, sigue tratando de que las cosas cambien “porque la gente tiene derecho a no ser fumigada”. Su lucha es lograr que se habilite una escuela para los chicos con necesidades especiales. “Cada vez son más y no pueden ir a clase”, dice.

Gabriela es la maestra a cargo de los trece alumnos con capacidades diferentes que asisten a clase en un aula prestada de la escuela de Avia Terai. Asegura que hay demasiados casos de nacimientos con malformaciones en la zona. “Es un pueblo pequeño para que haya tantos”, agrega.

“La falta de control del Estado en la aplicación de agroquímicos se agrava porque después de que la población estuvo expuesta no se le brinda asistencia para el tratamiento de las enfermedades y el seguimiento del paciente para su calidad de vida”, se indica desde la Red de Salud Popular “Ramón Carrillo” de Chaco. Desde la organización aseguran que hay registros de uso de los herbicidas glifosato y 2,4D, el componente del agente naranja cuya aplicación aérea está prohibida en esta provincia y la aplicación terrestre que está restringida desde marzo a agosto. “Sin embargo, la gente reconoce que lo usan mezclados”, dicen.

La abogada de la Red, Alejandra Gómez, afirma que al no haber un sistema de control del Estado, “no se sabe qué es lo que se está aplicando, y tampoco la forma de aplicación, y entonces esto genera más enfermedad”. Las denuncias se repiten en otras provincias a través de la “Red de Médicos de Pueblos Fumigados” o la agrupación “Paren de Fumigar”.

La falta de respuesta del Estado provocó que la población reclame por la vía judicial. En la Leonesa y en Las Palmas, a sesenta kilómetros de la capital de Resistencia, sus habitantes intentaron detener en la justicia las fumigaciones que avanzaban sobre sus casas desde los arrozales. El juez les dio la razón. Ordenó detenerlas.

En agosto pasado, en Córdoba, un juez condenó por primera vez a un productor agropecuario y a un fumigador por haber rociado agroquímicos sobre el barrio Ituzaingó. La condena fue apelada, pero la Justicia no resolvió si existe o no relación entre el uso de los agroquímicos y el aumento de las enfermedades detectadas.

También en la Leonesa y Las Palmas el gobierno chaqueño ordenó hacer un relevamiento en los hospitales. Después de casi diez años de denuncias, por primera vez en 2010, ese informe confirmó las sospechas de los vecinos: los casos de cáncer en niños se triplicaron y las malformaciones en recién nacidos aumentaron 400 %.

El informe señala la “multicausalidad” del cáncer, pero indica que “este incremento de la casuística coincide” con el aumento de prácticas y técnicas de cultivo que incluyen pulverizaciones aéreas con herbicidas que se da en la “expansión de la frontera agrícola”. Desde el Centro de Epidemiología provincial criticaron el estudio, pero no presentaron un informe alternativo. Tampoco realizaron estudios epidemiológicos, sugeridos por la Comisión creada por el Gobierno. Las sugerencias quedaron en el olvido. Y la frontera agrícola se siguió extendiendo. Santiago del Estero, precisamente en Quimilí, en el noreste, es un ejemplo de este avance. Cuando Clarín visitó el pueblo, un avión terminaba de realizar la tercer pasada sobre el girasol que rodea la Escuela 146 “La Pampa”. Un guardia con un perro alertó sobre la presencia de esta enviada y el avión desapareció .

Esta comunidad indígena –de 110 familias que vive en la zona conocida como “Lote 4”– asegura que las fumigaciones secaron los árboles frutales y que los chicos quedan con los ojos irritados después de cada pasada. En total, son 24 alumnos en la escuela, pero Chiqui –una de las mujeres de la comunidad indígena– cree que pronto serán menos. “Nos rodean, y muchos se casan y se van”, dice.

A unos metros un tractor “mosquito” pasa por un campo sembrado con soja. Su dueño explica que no sabe qué producto está tirando, porque acaba de llegar. Cerca, a unos dieciocho kilómetros, una topadora amarilla lucha contra las ramas secas y espinosas del bosque original para ampliar la frontera productiva.

Los Texeira viven una realidad parecida en un rincón de Misiones, en Colonia Alicia, justo donde el Río Uruguay da una curva que se dibuja como frontera en los mapas. Desde la casa de madera se ve el río y las plantaciones de tabaco y soja que fueron comiendo a la selva que se extendía sobre la tierra colorada. Después de caminar casi una hora, Rosana Texeira fue a pedir una crema a la intendencia para su hijo menor, Lucas. Tiene un año y diez meses y no puede exponerse al sol. En la zona, se alcanza una temperatura de 36 grados hacia el mediodía. Lucas tiene ictiosis severa. Es un caso llamado “niño lagarto”.

En realidad, es un bebé gracioso que se refresca en el agua que inunda el patio. La piel de Lucas se descama aceleradamente, sus plantas de pies se abren y lastiman aún más rápido y sus párpados se llenan por dentro de cascaritas. Lucas parece que llorara sangre.

“Los médicos dicen que es un caso raro. Una vez nos dijeron que era de tanto agroquímico que hay en el ambiente. Pero nadie lo confirma,” cuenta Arnoldo Texeira, el padre de Lucas y sospecha.
Sospecha como Pedro Mores lo hace sentado al lado de la cama de Gonzalo, su hijo recién nacido. Mientras espera que el diagnóstico de riesgo de muerte inminente no se cumpla y que pronto alguien le dé una mochila de oxígeno y así poder volver a su casa.

POR SILVINA HEGUY SHEGUY. Colaboraron: Ernesto Azarkevich (Misiones) y Julio César Rodríguez (desde Santiago del Estero).

Fuente: http://www.clarin.com/zona/Mal-uso-falta-control_0_842315859.html

FBOOK: http://www.facebook.com/pages/Millones-contra-Monsanto/290999004340502

Publicado por fer albrecht


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martes, 13 de noviembre de 2012

Argentina. El modelo extiende la frontera sojera: La soja llega a La Matanza

Patricia Valli - Jairo Straccia (AGENCIA WALSH)

Un tercio de las tierras cultivables está sembrado con la oleaginosa. Desplazó a las quintas y reduce la oferta de frutas y verduras. Ya hubo denuncias por la fumigación, debido a que se encontraron restos de glifosato en campos.

El máximo enclave peronista de la provincia de Buenos Aires no escapa a la locura por la soja: más de un tercio de las tierras cultivables de La Matanza ya está cubierto con la oleaginosa. Los más de 560 dólares por tonelada a los que cotiza en Chicago el alguna vez denominado "yuyo" hace que desplace a las tradicionales quintas de frutas y verduras que abastecen a la Ciudad y Gran Buenos Aires.

Según los últimos datos oficiales, en el partido hay más de 4 mil hectáreas sembradas con soja, el 34% de las 11.752 hectáreas rurales que hay. "En esa zona deberían estar las quintas de producción de alimentos para la población urbana", explicó el economista del Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas (Cemop) de la Universidad Popular de Madres de Plaza de Mayo, Andrés Asiaín.

La menor oferta por las frutas y verduras desplazadas por la producción sojera presiona sobre los precios de los alimentos y contribuye a la suba del valor por hectárea de los campos. Todo por la tentación de obtener un rinde de hasta $ 2 mil por hectárea, según cuentan en el sector. El Gobierno nacional, por su parte, estima que por las retenciones a la soja ingresarán unos $ 5 mil millones extra a las arcas del Estado.

"Los precios internos de los alimentos y bebidas acompañan la suba de los precios internacionales", evalúa Asiaín en referencia a la llamada "inflación importada".

El dato sobre el efecto en los precios de la "soja Matanza" circula en medio de reclamos por una reforma agraria y una ley contra los desalojos y la controversia por la ley de hábitat bonaerense y la demanda insatisfecha de viviendas, entre otros temas que en el fondo hablan de la disputa por la tierra.

"No se hace soja en quintas de una hectárea, se hace en campos de treinta o cincuenta hectáreas. Estos campos medianos son los más expuestos al avance de la soja", explicó Jorge Sutil, ex coordinador provincial de la subsecretaría Agricultura Familiar de la Nación.

Las zonas sembradas con soja se encuentran camino a Cañuelas, sobre la Ruta Nacional 3 y sus alrededores, a partir del kilómetro 38. En la mayoría de los casos se trata de superficies que se operan bajo el sistema pooles de siembra y llegan hasta las 200 hectáreas.

"La presión por el avance de la soja por ahora no recae sobre los barrios, pero se llevó por delante muchas quintas", relató un ex trabajador del municipio que recorre a diario la zona.

El fenómeno no es exclusivo del partido más poblado de la provincia de Buenos Aires, sino que se ve también en el Gran Rosario y sobre "los cultivos en el sudeste como Necochea, Tres Arroyos, Benito Suárez, donde avanza según el clima", explicó Susana Nuti, coordinadora de Foro País, la organización pro industrialización de soja que preside Mario Blejer.

Los promotores de la soja a gran escala consideran que estas pequeñas plantaciones "se dejan llevar por los precios internacionales pero no tienen en cuenta costos asociados a la operación y la rotación de suelos". La fumigación terrestre, salvo alguna disposición puntual de los municipios, está permitida, mientras que la aérea está prohibida para no afectar a la población. Y en La Matanza ya hubo denuncias por la fumigación, ya que se encontraron restos de glifosato en campos.

viernes, 26 de octubre de 2012

Iniciativa en el Congreso busca prohibir el fracking en Argentina

http://www.aimdigital.com.ar/aim/2012/10/08/iniciativa-en-el-congreso-busca-prohibir-el-fracking-en-argentina/

Publicado el 8 oct 2012. Archivado bajo Legislativas,Política.

Se presentó en la Cámara de Diputados de la Nación un proyecto de ley que busca prohibir en todo el territorio nacional, la perforación de pozos para la exploración y explotación de hidrocarburos por método de fractura, fisura o percusión en la integridad de la roca mediante la inyección de agua, arenas o productos químicos, conocido como “fractura hídrica” o “hydrofracking”, se informó a AIM desde el Cuerpo. En Entre Ríos, la diputada socialista en el Frente Amplio Progresista (FAP) María Emma Bargagna, presentó en junio pasado en la Cámara baja, una iniciativa en la que solicita que la provincia sea zona libre de fracking.

Fernando "Pino" Solanas, uno de los autores del proyecto que busca prohibir el fracking en Argentina.
La iniciativa, que se presentó en la Cámara baja nacional el 13 de setiembre pasado, lleva la firma de los diputados Fernando “Pino” Solanas; Alcira Argumedo y Jorge Cordelli, todos del Movimiento Proyecto Sur, y la legisladora Nora Iturraspe, de Unidad Popular.
El proyecto fue girado para su análisis a las comisiones de Energía y Combustibles; de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano y de Presupuesto y Hacienda.

Lo que dice

En su artículo 1º, el proyecto insta a prohibir “en todo el territorio nacional a partir de la vigencia de la presente ley la perforación de pozos para la exploración y explotación de hidrocarburos por método de fractura, fisura o percusión en la integridad de la roca mediante la inyección de agua, arenas o productos químicos, conocido como ‘fractura hídrica’ o ‘hydrofracking’”.
Además, remarca que las empresas que hayan utilizado la técnica descripta en el artículo 1º en la perforación vertical y horizontal de pozos hidrocarburíferos, con anterioridad a la puesta en vigencia de la presente ley, deberán abandonar esta actividad no convencional y “serán responsables de la realización de un monitoreo trimestral de la zona durante todo el período posterior al abandono de la exploración o explotación y hasta tres años después del cierre o abandono de los mismos”.
Agrega también que “los análisis deberán realizarse a efectos de detectar cualquier consecuencia perjudicial para el ambiente y/o la salud de las personas y la estabilidad del subsuelo. Las empresas permisionarias o concesionarias serán directamente responsables de la remediación y saneamiento que están obligadas a realizar”.

El artículo tercero explicita que “los titulares de permisos de exploración y de concesiones de explotación deberán adecuar sus procesos de abandono y de monitorio enunciados en la presente ley en el término de tres meses a partir de su entrada en vigencia”.

Transcurrido el plazo indicado en el artículo tercero, “los permisos de exploración y las concesiones de explotación de yacimientos de hidrocarburos líquidos o gaseosos donde se utilicen las técnicas mencionadas en el artículo 1º quedan rescindidos con efecto retroactivo. A los efectos indicados el Tribunal de Tasación de la Nación establecerá cuando corresponda el pago de compensación por los gastos realizados teniendo en cuenta los pasivos ambientales provocados”.

El proyecto establece que “los propietarios y directivos de las empresas responsables de las perfo-raciones hidrocarburíferas serán solidariamente responsables con las empresas titulares de permisos de exploración y de concesiones de explotación, y responderán con su patrimonio por los daños ocasionados y los costos de la remediación e indemnizaciones que correspondan, sin perjuicio de las acciones penales que puedan resultar”.

La razón de la presentación

En los fundamentos del proyecto se explica que en sectores petroleros y gasíferos, que intentan recuperar el autoabastecimiento perdido o la disminución de la extracción con la consecuencia de aumentos importantes en gastos de importación, se presenta como una nueva “era dorada” petrolífera a los resultados de la aplicación de las técnicas extractivas no convencionales de fracturación del esquisto.

Esta técnica que se desarrolla en el subsuelo por medio de perforaciones horizontales, permite a países como Estados Unidos de América, el Reino Unido, y la República Popular China, poner todas sus esperanzas en la recuperación de su independencia energética.

El ministerio de Energía (DoE) de los Estados Unidos prospecta que en el año 2030 el país retornará a su abastecimiento y, más aún, a ser nuevamente exportador neto de energías. Buscar este objetivo vital para las relaciones internacionales de los países hegemónicos también conlleva la superación de déficit negativos en las balanzas comerciales energéticas, o al mejoramiento de las mismas cuando gozan de superávit.

El propio Departamento de Energía de los Estados Unidos declara que nuestro país, donde la secretaría de Energía no informa sobre los recursos No Convencionales, con Vaca Muerta (Neuquén, Mendoza e incluso en Río Negro), se ubica en el tercer lugar con posesión de estos recursos.

Afirma esta misma fuente, al relacionar el recurso del gas natural no convencional con las reservas de gas natural, que Argentina tiene la relación más alta, donde 92 por ciento es gas no convencional y solo un ocho por ciento es reserva de gas natural convencional. La relación superior de gas no convencional sobre el convencional es seguida por México con 87 por ciento, Canadá con 78,3 por ciento y Venezuela con 55 por ciento (fuente The Economist, 20 de julio de 2012, “Report: An Unconventional bonanza”, base a datos de AIE y BP).

Problemas en el medio ambiente

Por otro lado, son conocidos los problemas de orden ecológico y sísmico que esta técnica de extracción produce en las regiones donde se las ha utilizado.

En Estados Unidos, el país que está por lejos en primer lugar en la extracción no convencional de gas y petróleo, el Estado nordestino de Vermont a fines de julio de 2012 ha prohibido en forma absoluta el uso de esta técnica extractiva por ley estadual. En otros Estados hay situa-ciones que ponen en riesgo las inversiones a largo plazo, ya que están supeditadas al informe final de la EPA que debe pronunciarse en el año 2014, disponiendo moratorias no suspensivas a esta actividad.

En Europa, países como Bulgaria prohibieron la hidrofractura rescindiendo los permisos que habían sido otorgados. También el Reino Unido detuvo la exploración No Convencional, al igual que Dinamarca.
Australia, como informa la diputada socialista María Emma Bargagna, suspendió las exploraciones y prepara una legislación que impide el frack. Incluso la Comunidad Europea ha recomendado no utilizarlo.

En Inglaterra, al igual que en la capital federal de Washington, aumentan las manifestaciones populares contra esta técnica de perforación, y en Francia existe un proceso abolicionista importante pero aún no definitivo. Se la ha prohibido en Suecia, y de hecho sufre una moratoria en África del Sud y en Canadá, en razón de los riesgos que conlleva.

El caso francés merece tener en cuenta algunos detalles. Por ley 2011-835 (BO 162 del 14 de julio de 2011) sancionada y promulgada el día anterior, se estableció en su Artículo 1º que “En aplicación de la Carta Ambiental de 2004 y del principio de Acción Preventiva y de Remediación previsto en el Artículo L.110-1 del Código Ambiental, la exploración y explotación de yacimientos de hidrocarburos líquidos o gaseosos por perforaciones seguidas de fracturación hidráulica de la roca son prohibidas en el territorio nacional”.

Esta ley se promulgó bajo el título de “Dirigida a prohibir la explotación y exploración y a abrogar los permisos de exclusividad de la prospección que comporte proyectos que recurran a esta técnica”. Se prohíbe la técnica citada en los fundamentos del proyecto del bloque socialista del “arco eléctrico” o técnica de fracturación con propano o aire comprimido.

Son muchas las comprobaciones de los daños ecológicos, comenzando con los altos costos de explotación, los que comprometen seriamente las inversiones y, por su parte, la extracción fracturado es “extremadamente consumidora de energía y de requerimientos de agua. Son videntes las emisiones de metano con su transferencia a la atmósfera de CO2. Todos estos daños perjudican seriamente a la agricultura y al turismo en Francia”.

El proyecto conservador fue convertido en ley por el bloque oficialista de la UMP pero no así por el bloque del PS que lo rechazó, y que presentó en 2012 otra iniciativa que dispone el efecto retroactivo a los permisos y concesiones otorgadas, la prohibición de la explotación marítima profunda como técnica no convencional que se desarrolla en el océano Atlántico, a la altura de la ciudad de Cayena, capital de la Guayana Francesa.


El Artículo 2º del proyecto dice que “en aplicación del Artículo 1º (del proyecto) los permisos exclusivos de yacimientos de hidrocarburos líquidos o gaseosos no convencionales son abrogados con efecto retroactivo”.

Con la llegada de François Hollande (PS) el 16 de mayo de este año a la presidencia y al haber obtenido la mayoría en la Asamblea de diputados y en el Senado, con la derrota de Nicolás Sarkozi, presidente del partido UMP, es esperable que la propuesta socialista se convierta en ley, aunque ahora hay sectores socialistas que no quieren seguir con el camino propuesto.

En Argentina la legislación sobre la extracción No Convencional con efectos ambientales nocivos cae bajo el principio de complementación y solidaridad federal. En este sentido, el presente proyecto se basa en los principios de la ley básica de Medio Ambiente de nuestra Nación.

En Francia, lo mismo que en nuestro país, los permisos de exploración petrogasífera han sido otorgados sin consulta popular y con la opacidad que muestra grandes problemas de gobernanza. No ha sido sometido al debate público que estas técnicas, por los peligros ambientales y de movimientos del subsuelo, exigen por parte de la población afectada.

Legislación federal y provincial

En Entre Ríos, la diputada socialista en el Frente Amplio Progresista (FAP) María Emma Bargagna, presentó en junio de 2012 un proyecto de ley prohibiendo esta técnica.
El proyecto tiene un solo artículo sustantivo, que dice: Artículo 1º) Prohíbese en todo el territorio de la Provincia de Entre Ríos la exploración y explotación de hidrocarburos mediante el sistema de la fracturación hídrica (`fracturing´)”.
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ESTO IMPULSA YPF Y EL GOB.DE ENTRE RÍOS - GASLAND - CONSECUENCIAS AMBIENTALES FRACTURA HIDRÁULICA

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martes, 16 de octubre de 2012

Diez motivos para luchar contra el proyecto de ley que pretende privatizar las semillas en la Argentina

Sectores del Agronegocio, de las transnacionales, así como el Ministro de Agricultura y otros funcionarios, vienen trabajando sobre un nuevo proyecto de Ley de Semillas. Según los borradores que se conocen y por las declaraciones públicas, el mismo busca subordinar la política nacional de semillas a las exigencias de la UPOV y las transnacionales.

Las consecuencias las sufrirán los campesinos y agricultores familiares, pero también el pueblo argentino, ya que golpeará sobre el mercado interno de alimentos. Podemos afirmar que:

1. La ley propuesta no protege los conocimientos ni la biodiversidad; sólo fomenta la privatización y protege la propiedad sobre lo que es un patrimonio colectivo de los pueblos, especialmente de las comunidades campesinas y los pueblos indígenas. De esta forma expande un principio inaceptable, el de que es posible y aceptable privatizar los conocimientos y diversas formas de vida. La ley es parte de un conjunto de normas e iniciativas políticas que fomentan la privatización de los conocimientos y de las formas de vida, como las leyes de patentes, la privatización de los sistemas de investigación, la privatización de la educación, etc. Este tipo de normas concentra un poder creciente en manos de unas pocas empresas transnacionales, expropia y privatiza el patrimonio biológico nacional, arruina los sistemas nacionales de investigación, dificulta el intercambio de información -fundamento del avance científico-, agrede e impide el normal desarrollo de las formas campesinas e indígenas de relacionarse y hacer agricultura, y violenta principios éticos fundamentales, como es el libre acceso al conocimiento. Al permitir la privatización de las semillas, esta ley y su antecesora además ponen el lucro por sobre el derecho fundamental a la alimentación.

2. Abre las puertas para que se profundice la expropiación y privatización de la biodiversidad 

agrícola y silvestre de Argentina. 
 
El proyecto de ley hace posible la mayor privatización de los recursos genéticos y de la biodiversidad nativa de Argentina al expandir los llamados derechos de obtentor sobre las especies vegetales. Al aplicarse la ley a todas las especies vegetales, el proyecto permite que toda especie nativa pueda transformarse en propiedad de empresas nacionales o extranjeras. Lo único que se requerirá es hacer un trabajo simple de selección para lograr una población o grupo de plantas relativamente homogéneas. Adicionalmente, el proyecto de ley facilita que cualquier empresa se apropie de las variedades campesinas e indígenas, al considerar como “nuevo” cualquier variedad que no haya sido comercializada ampliamente o inscripta en registros de propiedad intelectual.

3. Ilegaliza o restringe gravemente prácticas que han estado en vigencia desde los inicios de la agricultura, como es el seleccionar, mejorar, obtener, guardar, multiplicar e intercambiar semilla libremente a partir de la cosecha anterior. Esta práctica es un derecho fundamental de los agricultores y agricultoras del mundo -incluso reconocida por el Tratado de Recursos Fitogenéticos de la FAO- que además fue central en crear la diversidad y riqueza genética utilizadas por las mismas empresas semilleras que buscan hoy prohibir aquella práctica. El proyecto de ley impedirá que las comunidades campesinas e indígenas experimenten, mejoren e intercambien libremente las semillas, proceso a través del cual generaron toda la diversidad que hoy sustenta a la agricultura. Peor aún, la combinación de esta ley con la ley de patentes hará posible que los agricultores cuyas variedades hayan sido contaminadas por cultivos transgénicos sean penalizados y sus variedades sean confiscadas. Se crea así una clásica situación del ladrón detrás del juez. De esta manera, el proyecto de ley entra en conflicto con el Tratado de Recursos Genéticos de la FAO, del que Argentina es signatario.

4. Fortalece las condiciones para que se profundice la introducción de nuevos cultivos transgénicos y su expansión, al otorgar propiedad sobre variedades sin exigir prueba efectiva de mejoramiento y en base a la simple expresión de un carácter. La definición de los requisitos para otorgar propiedad no exige que una variedad sea efectivamente mejor que las ya existentes, ni siquiera exige que sea útil o inocua. Al definir que basta la diferenciación de un carácter, facilita significativamente la práctica común de las empresas biotecnológicas de utilizar variedades antiguas para adicionar transgenes o genes cosméticos (sin valor productivo, pero capaces de provocar una diferencia visible) y luego registrarlas como “nuevas”. La no exigencia de mejorías comprobables o de inocuidad facilita además la introducción de cultivos tóxicos.

5. Crea condiciones para expandir la presencia de empresas semilleras transnacionales en el país, en desmedro del desarrollo nacional de variedades vegetales. La experiencia mundial ha demostrado que las leyes de propiedad industrial sobre las plantas han provocado un proceso de concentración extrema de la producción de semillas a nivel mundial, restringiendo así el acceso a nuevas variedades. Al no permitir el libre uso de las variedades existentes para crear nuevas variedades -base de los grandes avances en mejoramiento genético- la nueva ley hace muy difícil el ingreso de nuevos actores a los procesos de mejoramiento genético, reduciendo así la oferta tecnológica.

6. Al otorgar poderes monopólicos sobre las semillas, dificultar los procesos de mejoramiento genético independiente, impedir que los agricultores produzcan sus propias semillas y facilitar los procesos de concentración de las empresas semilleras, provocará inevitablemente el alza de los precios de las semillas, encareciendo la producción agrícola en general y la de alimentos en particular. El proyecto de ley crea las condiciones para un control monopólico del primer eslabón (las semillas) de la cadena de producción de los alimentos, quedando gran parte de la población expuesta a esta vulnerabilidad. Esta situación a la fecha no ha sido posible debido a que la producción de semillas se encuentra en manos de muchos y muchas agricultoras.

7. Otorga a las empresas semilleras el “poder de policía”, ya que deja en sus manos el asegurar que las disposiciones de la ley se observen adecuadamente. Es conocido que empresas como Monsanto y Syngenta han creado verdaderos cuerpos policiales para controlar que los agricultores y campesinos no utilicen lo que ellos consideran su propiedad. Se violan así incluso normas fundamentales del país, como el que los cuerpos policiales están bajo el control y mando del Estado y los poderes fiscalizadores dependen o son supervisados por éste. Es inadmisible la privatización del poder de policía.

8. Permite el decomiso y embargo de los cultivos y cosechas de quienes sean acusados de no cumplir con la ley. Esto se puede traducir en la destrucción de cultivos y plantaciones frutales, en el decomiso de productos ya a la venta, e incluso en el embargo de exportaciones argentinas. La ley facilita demandas sin fundamento y limita el derecho a defensa de los demandados.

9. El proceso de negociación de la ley está viciado de secretismo y sectarismo al ser llevado adelante a puertas cerradas y únicamente con la participación de sectores corporativos, sin darse a conocer al público el borrador que se está discutiendo ni posibilitar la participación de toda la sociedad en el debate. Una nueva Ley de Semillas de estas características afectará al conjunto de la sociedad. Impedir su debate público es un atentado a los derechos humanos de todo el pueblo argentino. Negar la información sobre el Proyecto, como ha hecho el CONASE a las organizaciones que lo han solicitado (no respondiendo el pedido) demuestra que no existe intención alguna de abrir las puertas al debate.
10. El anuncio de la modificación de la Ley hecho simultáneamente con la aprobación de la soja RR2 de Monsanto confirma quien es el principal beneficiario de este Proyecto. La anunciada “Alianza Estratégica” con Monsanto tiene a la modificación de la Ley de Semillas como uno de sus pilares. De hecho, la mayor corporación biotecnológica del mundo ha expresado este reclamo desde comienzos del Siglo 20 exigiendo que Argentina le garantice la “seguridad jurídica” para introducir nuevos transgénicos.

Hacemos un llamado a rechazar un proyecto de ley que atenta gravemente contra el conjunto de los habitantes de nuestro país. La agricultura tiene un carácter eminentemente social, puesto que tiene la función de sustentar y alimentar a toda la población. Poner en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria de Argentina a través de la concesión de nuevos privilegios para las empresas transnacionales que están en el negocio agrícola es avanzar por el camino de la pérdida de soberanía para nuestro pueblo.

NO A LA PRIVATIZACIÓN DE LAS SEMILLAS Y LA VIDA

FUERA MONSANTO Y LAS CORPORACIONES DEL AGRONEGOCIO DE AMÉRICA LATINA

POR UNA AGRICULTURA PARA ALIMENTAR Y EN MANOS DE LOS PUEBLOS

Organizaciones firmantes:

Movimiento Nacional Campesino Indígena

CLOC – Vía Campesina Argentina

GRAIN

Amigos de la Tierra

Acción por la Biodiversidad

Fuente: www.adital.com.br

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domingo, 7 de octubre de 2012

La deforestación del Amazonas afecta las precipitaciones en la Argentina

La pérdida de bosque tropical puede afectar a las personas, la economía y la biodiversidad a miles de kilómetros de distancia, según un nuevo estudio.

Por Prof. Norberto Ovando *



La deforestación del Amazonas afecta las precipitaciones en todo el continente meridional

Un estudio realizado por los investigadores de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, y el Centro de Ecología e Hidrología del Consejo de Investigación Medio Ambiente británico (NERC por sus siglas en inglés), comprobó que la deforestación puede causar una grave disminución de la precipitación en los trópicos, con graves consecuencias para las personas, no sólo en esta región sino en las zonas vecinas.

El aire que pasa a través de grandes áreas de bosque tropical produce por lo menos dos veces más lluvia de lo que se mueve a través de zonas con escasa vegetación. En algunos casos, los bosques contribuyen al aumento de las precipitaciones a miles de kilómetros de distancia, según el estudio publicado en la revista Nature.

Teniendo en cuenta las estimaciones de deforestación en el futuro, los autores afirman que la destrucción de los bosques pueden reducir las precipitaciones en la Amazonía en un 21% para el año 2050 durante la estación seca.

Nuestra investigación, dijo el autor del estudio Dominick Spracklen de la Escuela de la Tierra y Medio Ambiente de la Universidad de Leeds, “sugiere que la deforestación en el Amazonas o el Congo podría tener consecuencias catastróficas para las personas que viven a miles de kilómetros de distancia en los países vecinos”.
Impacto en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay

El estudio demuestra la importancia fundamental de la protección de los bosques, según sus autores.

En declaraciones previas a la BBC, el científico José Marengo, especialista en cambio climático del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, INPE, explicó por qué la selva amazónica afecta tanto a las lluvias en el sur de Brasil, en Argentina, Uruguay y Paraguay.

Los vientos alisios, que vienen desde el Océano Atlántico hasta el continente, arrastran la humedad sobre la América del Sur tropical, es decir, el Amazonas y el noreste de Brasil. Y aparte de la humedad desde el Atlántico, la vegetación amazónica contribuye a un aumento de la humedad a través de procesos de evaporación provenientes de los ríos junto con la transpiración de las plantas.

“Esta humedad es transportada por el viento hacia los Andes, que se desvía hacia el sudeste de América del Sur. Así que algunas de las lluvias que se producen en la cuenca del Río de la Plata, incluyendo el sur de Brasil, de hecho provienen de la Amazonía”, aseveró Marengo.

“Si no fuera por la selva amazónica, el Sur tendría menos humedad y el sur de Brasil como así Paraguay, Uruguay, Argentina, se verían afectados por falta de precipitaciones”.
Desplazamiento de aire

Los científicos han debatido sobre la relación entre la vegetación y la precipitación en las últimas décadas. Se sabe que las plantas devuelven la humedad al aire a través del proceso de evapotranspiración, pero no está claro el impacto de los bosques tropicales en términos de cantidad y distribución geográfica.



Lluvia transportada por el viento en Alto Araguaia, Brasil- Foto Margi Moss

Los investigadores analizaron la trayectoria de las masas de aire de diferentes partes de los bosques, utilizando datos satelitales de la NASA sobre la vegetación y la precipitación, y un modelo para predecir los patrones de circulación del viento.

Cuanto mayor es la vegetación sobre la que el aire había viajado, mayor la cantidad de lluvia y humedad producida.

“Las observaciones muestran que para entender cómo los bosques impactan en las lluvias, tenemos que tener en cuenta cómo el aire interactúa con la vegetación durante su viaje de miles de kilómetros”, dijo Stephen Arnold, investigador de la Universidad de Leeds y co-autor del estudio.

“Esto tiene implicaciones importantes para la toma de decisiones cuando se considera el impacto ambiental de la deforestación, ya que sus efectos sobre las precipitaciones puede sentirse no sólo localmente sino a escala continental”.

“Brasil ha hecho algunos progresos en la reducción de las altas tasas de deforestación, y nuestro estudio muestra que este progreso se debe mantener”.

En un estudio anterior, publicado en la revista Nature en enero, mostró que la combinación de la agricultura, la deforestación y el cambio climático están debilitando al ecosistema amazónico, que puede conducir a la pérdida de su capacidad para retener el dióxido de carbono y la generación de lluvia.

En el boletín del Centro Estadual de Mudanças Climáticas (Ceclima/SDS), en base a datos del Instituto Nacional de Pesquisa Especial(INPE) de Brasil, se publicó que en menos de una semana(del 10 al 16 de septiembre) se registraron 10.946 focos de incendios en la Amazonía brasilera.

El estudio concluye que a pesar de la gran reducción de la deforestación en la Amazonía brasileña, el bosque sigue siendo frágil.

* Presidente / Asociación Amigos de los Parques Nacionales - AAPN -

Experto Comisión Mundial de Áreas Protegidas - WCPA - de la UICN-

Red Latinoamericana de Áreas Protegidas - RELAP -

martes, 2 de octubre de 2012

DIEZ MOTIVOS PARA OPONERSE A LA LEY DE PRIVATIZAR LAS SEMILLAS EN ARGENTINA



DIEZ MOTIVOS PARA OPONERSE A LA LEY DE PRIVATIZAR LAS SEMILLAS EN ARGENTINA

Sectores del Agronegocio, de las transnacionales, asi como el Ministro de agricultura y otros funcionarios, vienen trabajando sobre un nuevo proyecto de Ley de semillas. Segun los borradores que se conocen y por las declaraciones publicas, el mismo busca subordinar la política nacional de semillas a las exigencias de la UPOV y las transnacionales.

Las consecuencias las sufriran los campesinos y agricutores familiares, pero tambien el pueblo argentino, ya que golperá sobre el mercado interno de alimentos.

Podemos afrimar que:

La ley propuesta no protege los conocimientos ni la biodiversidad; sólo fomenta la privatización y protege la propiedad sobre lo que es un patrimonio colectivo de los pueblos, especialmente de las comunidades campesinas y los pueblos indígenas. De esta forma expande un principio inaceptable, el de que es posible y aceptable privatizar los conocimientos y diversas formas de vida La ley es parte de un conjunto de normas e iniciativas políticas que fomentan la privatización de los conocimientos y de las formas de vida, como las leyes de patentes, la privatización de los sistema de investigación, la privatización de la educación, etc. Este tipo de normas concentra un poder creciente en manos de unas pocas empresas transnacionales, expropia y privatiza el patrimonio biológico nacional, arruina los sistemas nacionales de investigación, dificulta el intercambio de información -fundamento del avance científico-, agrede e impide el normal desarrollo de las formas campesinas e indígenas de relacionarse y hacer agricultura, y violenta principios éticos fundamentales, como es el libre acceso al conocimiento. Al permitir la privatización de las semillas, esta ley y su antecesora además ponen el lucro por sobre el derecho fundamental a la alimentación.

Abre las puertas para que se profundice la expropiación y privatización de la biodiversidad agrícola y silvestre de Argentina. El proyecto de ley hace posible la mayor privatización de los recursos genéticos y de la biodiversidad nativa de Argentina al expandir los llamados derechos de obtentor sobre las especies vegetales. Al aplicarse la ley a todas las especies vegetales, el proyecto permite que toda especie nativa pueda transformarse en propiedad de empresas nacionales o extranjeras. Lo único que se requerirá es hacer un trabajo simple de selección para lograr una población o grupo de plantas relativamente homogéneas. Adicionalmente, el proyecto de ley facilita que cualquier empresa se apropie de las variedades campesinas e indígenas, al considerar como “nuevo” cualquier variedad que no haya sido comercializada ampliamente o inscrita en registros de propiedad intelectual.

Ilegaliza o restringe gravemente prácticas que han estado en vigencia desde los inicios de la agricultura, como es el seleccionar, mejorar, obtener, guardar, multiplicar e intercambiar semilla libremente a partir de la cosecha anterior. Esta práctica es un derecho fundamental de los agricultores y agricultoras del mundo -incluso reconocida por el Tratado de Recursos Fitogenéticos de la FAO- que además fue central en crear la diversidad y riqueza genética utilizadas por las mismas empresas semilleras que buscan hoy prohibir aquella práctica. El proyecto de ley impedirá que las comunidades campesinas e indígenas experimenten, mejoren e intercambien libremente las semillas, proceso a través del cual generaron toda la diversidad que hoy sustenta a la agricultura. Peor aún, la combinación de esta ley con la ley de patentes hará posible que los agricultores cuyas variedades hayan sido contaminadas por cultivos transgénicos sean penalizados y sus variedades sean confiscadas. Se crea así una clásica situación del ladrón detrás del juez.

De esta manera, el proyecto de ley entra en conflicto con el Tratado de Recursos Genéticos de la FAO, del que Argentina es signatario.

Fortalece las condiciones para que se profundice la introducción de nuevos cultivos transgénicos y su expansión, al otorgar propiedad sobre variedades sin exigir prueba efectiva de mejoramiento y en base a la simple expresión de un carácter. La definición de los requisitos para otorgar propiedad no exige que una variedad sea efectivamente mejor que las ya existentes, ni siquiera exige que sea útil o inocua. Al definir que basta la diferenciación de un carácter, facilita significativamente la práctica común de las empresas biotecnológicas de utilizar variedades antiguas para adicionar transgenes o genes cosméticos (sin valor productivo, pero capaces de provocar una diferencia visible) y luego registrarlas como “nuevas”. La no exigencia de mejorías comprobables o de inocuidad facilita además la introducción de cultivos tóxicos.

Crea condiciones para expandir la presencia de empresas semilleras transnacionales en el país, en desmedro del desarrollo nacional de variedades vegetales. La experiencia mundial ha demostrado que las leyes de propiedad industrial sobre las plantas han provocado un proceso de concentración extrema de la producción de semillas a nivel mundial, restringiendo así el acceso a nuevas variedades. Al no permitir el libre uso de las variedades existentes para crear nuevas variedades -base de los grandes avances en mejoramiento genético- la nueva ley hace muy difícil el ingreso de nuevos actores a los procesos de mejoramiento genético, reduciendo así la oferta tecnológica.

Al otorgar poderes monopólicos sobre las semillas, dificultar los procesos de mejoramiento genético independiente, impedir que los agricultores produzcan sus propias semillas y facilitar los procesos de concentración de las empresas semilleras, provocará inevitablemente el alza de los precios de las semillas, encareciendo la producción agrícola en general y la de alimentos en particular. El proyecto de ley crea las condiciones para un control monopólico del primer eslabón (las semillas) de la cadena de producción de los alimentos, quedando gran parte de la población expuesta a esta vulnerabilidad. Esta situación a la fecha no ha sido posible debido a que la producción de semillas se encuentra en manos de muchos y muchas agricultoras.

Otorga a las empresas semilleras el “poder de policía”, ya que deja en sus manos el asegurar que las disposiciones de la ley se observen adecuadamente. Es conocido que empresas como Monsanto y Syngenta han creado verdaderos cuerpos policiales para controlar que los agricultores y campesinos no utilicen lo que ellos consideran su propiedad. Se violan así incluso normas fundamentales del país, como el que los cuerpos policiales están bajo el control y mando del Estado y los poderes fiscalizadores dependen o son supervisados por éste. Es inadmisible la privatización del poder de policía.

Permite el decomiso y embargo de los cultivos y cosechas de quienes sean acusados de no cumplir con la ley. Esto se puede traducir en la destrucción de cultivos y plantaciones frutales, en el decomiso de productos ya a la venta, e incluso en el embargo de exportaciones argentinas. La ley facilita demandas sin fundamento y limita el derecho a defensa de los demandados.

El proceso de negociación de la ley está viciado de secretismo y sectarismo al ser llevado adelante a puertas cerradas y únicamente con la participación de sectores corporativos, sin darse a conocer al público el borrador que se está discutiendo ni posibilitar la participación de toda la sociedad en el debate. Una nueva Ley de Semillas de estas características afectará al conjunto de la sociedad. Impedir su debate público es un atentado a los derechos humanos de todo el pueblo argentino. Negar la información sobre el Proyecto, como ha hecho el CONASE a las organizaciones que lo han solicitado (no respondiendo el pedido) demuestra que no existe intención alguna de abrir las puertas al debate.


El anuncio de la modificación de la Ley hecho simultáneamente con la aprobación de la soja rr2 de Monsanto confirma quien es el principal beneficiario de este Proyecto. La anunciada “Alianza Estratégica” con Monsanto tiene a la modificación de la Ley de Semillas como uno de sus pilares. De hecho, la mayor corporación biotecnológica del mundo ha expresado este reclamo desde comienzos del Siglo 20 exigiendo que Argentina le garantice la “seguridad jurídica” para introducir nuevos transgénicos.

Hacemos un llamado a Rechazar un proyecto de ley que atenta gravemente contra el conjunto de los habitantes de nuestro país. La agricultura tiene un carácter eminentemente social, puesto que tiene la función de sustentar y alimentar a toda la población. Poner en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria de Argentina a través de la concesión de nuevos privilegios para las empresas transnacionales que están en el negocio agrícola es avanzar por el camino de la pérdida de soberanía para nuestro pueblo.

NO A LA PRIVATIZACIÓN DE LAS SEMILLAS Y LA VIDA

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POR UNA AGRICULTURA PARA ALIMENTAR Y EN MANOS DE LOS PUEBLOS

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sábado, 25 de agosto de 2012

ARGENTINA: El Saqueo minero











HABLA QUEBRACHO
PATRIA O SAQUEO
Capítulo 1. El Saqueo de nuestra Patria
El Saqueo minero

FEBRERO 2010
Editorial El Rio Suena, Bs.As.

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EL SAQUEO MINERO

Desde inicios de la década de los ‘80 Nuestramérica experimenta un acelerado proceso de expansión del sector minero. Esta expansión se caracteriza por la actividad de grandes corporaciones transnacionales en depósitos minerales que se explotan a través del uso de técnicas de minería a cielo abierto, que consisten en complejas explotaciones, con grandes obras, enormes maquinarias, una inmensa red de caminos, para obtener exportaciones millonarias. En Argentina solamente se pasó de exportar u$s 750 millones entre 1998 y 2003, a 3000 millones durante el año 2007 (Diario Clarín, 17-3-2008), más del doble del presupuesto nacional para Ministerio de Desarrollo Social y más de 4 veces el asignado al Ministerio de Salud en el mismo año (Diario Página 12, 24-9-2006). Como contraparte, dejan un inmenso e irreversible impacto ambiental, problemas para la agricultura y las economías locales, y desmembramiento de las comunidades.
Esas grandes transnacionales encuentran en países como Argentina facilidades para su trabajo. Encuentra allí condiciones que favorecen la explotación de los importantes depósitos de mineral alojados en la inmensa cadena montañosa de los Andes, para lo cual reciben incentivos fiscales, encuentran bajos costos de producción y legislaciones menos estrictas que en sus países de origen, sino maleables y corruptas.
Todo el trabajo de prospección y estudios costosos de alta especialización los hace el Estado a través del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR). Las cientos de prospecciones que llevan realizadas sus profesionales son de "libre consulta”. Según las leyes dictadas durante el gobierno menemista, aún vigentes, las investigaciones y estudios realizadas por el estado deben tener por fin atraer la inversión de capitales. Y en efecto, quienes más acceden a ellos, son las mineras trasnacionales. Estados Unidos, Canadá y Europa tienen inversiones mineras millonarias planificadas para realizar durante los próximos años en los Andes argentinos.

Descripción de la minería a cielo abierto

La minería a cielo abierto extrae una gran variedad de minerales de yacimientos cercanos a la superficie. Son técnicas que permiten obtener minerales de baja ley (1) diseminados en grandes extensiones de terreno. El método de “galerías” ya no es viable dado que el mineral en vetas se halla prácticamente agotado, o donde todavía existe no es una explotación viable explotación en términos de la lógica empresarial. Las minas a cielo abierto tienen la forma de grandes pozos en terraza, cada vez más profundos y anchos, cráteres gigantescos que llegan a tener 150 hectáreas de extensión y hasta 200 metros de profundidad.
La extracción de los metales comienza con la voladura de la montaña, quitando la capa superficial de vegetación y extraordinarias cantidades de suelo y subsuelo, usando gran cantidad de explosivos y gigantescas palas que pueden retirar 50 m3 de roca de una vez (o el equivalente a dos contenedores). Los explosivos requieren de grandes cantidades de energía y agua, y se producen miles de toneladas de desechos que se vierten en las escombreras. Para extraer solo 0.01 onzas de oro, las compañías mineras necesitan remover y destruir una tonelada de suelo. Un sólo anillo de oro (menos de 28 gramos), se obtiene de 3 toneladas de roca (3000 kilogramos) y deja 20 toneladas de escombros.
Para separar el metal contenido en la roca así fragmentada, se emplean substancias químicas tóxicas, que se van acumulando en el ambiente. Este proceso que separa la materia deseada del cuerpo que lo contiene, se denomina lixiviación. El líquido disolvente empleado para separar el oro, la plata u otros minerales de la roca, es el cianuro de sodio. Es llevado a cabo en grandes plataformas que pueden medir hasta más de 50 hectáreas. Luego de haber cumplido su función, ese cianuro es derramado en los ríos y arroyos, los que irán contaminando a su paso paisajes y poblaciones. Una mina mediana emplea 6 toneladas de cianuro diarios.
El agua y la energía son los principales insumos de la minería a cielo abierto. El agua, es esencial para el proceso de lixiviación. Cualquier emprendimiento estándar utiliza 1 metro cúbico de agua por segundo. Luego de integrarse con el cianuro, esas aguas permanecerán en los llamados diques de cola, desde donde se mezclarán con las aguas superficiales y subterráneas. El agua utilizada en estas explotaciones mineras es irrecuperable.
En la provincia de Catamarca, emplazada en una región semidesértica del norte argentino, el primer gran emprendimiento de megaminería del país, Bajo La Alumbrera (inaugurado en 1997) cuenta con un permiso de extracción de 1.100 litros de agua por segundo (66.000 litros por minuto): casi 4 millones de litros por hora. En la zona, además, se establecerá un nuevo yacimiento (Agua Rica) propiedad de la canadiense Northern Orion, accionista de La Alumbrera y tres veces más grande que ese emprendimiento, a sólo 17 km del pueblo donde nacen los ríos Blanco, Candado y el Minas que alimentan de agua a toda la región: casi un cuarto de la provincia. Mientras tanto, los catamarqueños deben seguir un régimen de racionamiento del agua. Agua para las mineras y sed para el pueblo.




El proyecto Pascua-Lama (explotación limítrofe Chile-Argentina) propiedad de la Barrick Gold (2), ha informado que en los 21 años de explotación proyectados, donde pretende extraer 447 toneladas de oro, consumirá 170.000 millones de litros, lo que equivalente al consumo de un solo día de 170 millones de familias. Cada kilo de oro consume 380.000 litros de agua pura. La gran cantidad de viñateros y productores agropecuarios locales están obligados a pagar cada gota del agua que necesitan usar mediante el sistema de riego (San Juan se emplaza también en una zona semidesértica). Mientas tanto, las mineras desvían nacientes, destruyen glaciares y secan y contaminan las cuencas en las altas cumbres.

El consumo energético de este tipo de emprendimiento minero se sustenta en 2 insumos principales: el gasoil para los camiones y la electricidad para hacer funcionar las palas eléctricas y los molinos de bolas en las plantas de procesamiento.

Pascua-Lama planifica un consumo total en 21 años de 19.500 GW/h (con un consumo anual medio de 928,56 GW/h) lo que equivalente al consumo de 393.150 (3) hogares. Para decirlo en otros términos: el consumo de un hogar argentino medio durante todo un año equivale a la electricidad necesaria para obtener 54 gramos de oro.

El proyecto Agua Rica consumirá 1.004 GW/h, o el equivalente al 1% de la generación eléctrica del país en el año 2006 (4), o al 45% de la generación de la central nuclear Atucha I ese mismo año (2.231 GW/h), o al 46% de lo generado por la Central Hidroeléctrica Binacional de Salto Grande (2.163 GW/h), o 69% de las 4 centrales Nihuiles sumadas (1.461 GW/h), o el triple de Los Reyunos (363 GW/h).

En cuanto al empleo de gasoil, la mina Veladero en San Juan, consume 56,7 millones litros/año, con el agravante de que es subsidiado por el estado argentino, libre de todo impuesto. Por su parte, Pascua-Lama consume 102 millones litros/año de gasoil en su actual fase de construcción, y planifica en 35,4 millones litros/año en fase de operación. El consumo total durante los años que duraría la explotación rondarían los 980 millones de litros, equivalente al consumo de 6 millones de automóviles por mes. Cada kilo de oro consume 2.000 litros de gas oil.

En la provincia de San Juan, la energía eléctrica que reciben las mineras también está subsidia por los vecinos. En las facturas de luz, el impuesto está indicado como rubro que financia la extensión de 500 kV de “línea eléctrica minera”.



Condiciones de trabajo en las minas a cielo abierto en la Argentina

Durante el proceso de montaje del sistema de explotación, las empresas mineras contratan algunos pocos trabajadores de la zona. Luego, el mayor caudal de trabajadores serán trabajadores provenientes de otras zonas o países. Es mayor la cantidad de puestos de trabajo que la actividad minera suprime en las zonas afectadas por su impacto en la agricultura, ganadería, turismo, que las que genera. Los trabajadores deben sufrir jornadas de explotación de 12 o 14 horas, durante varias semanas seguidas, sin descanso. Mientras tanto, conviven a diario con sustancias altamente tóxicas. Las empresas no cumplen con las mínimas condiciones de seguridad y salud que exige la Organización Internacional del Trabajo. Ha habido trabajadores con síntomas de envenenamiento por cianuro. En los campamentos hay una pésima calidad de vida. Los efluentes cloacales de los baños de los trabajadores se vierten al aire libre cerca de los campamentos. En la explotación Veladero de Barrick Gold, los trabajadores duermen hacinados en contenedores transformados en albergues. Por jornada laboral en este sitio deben dormir, hacer sus necesidades fisiológicas e higienizase entre 60 a 80 personas. Hay solo cuatro baños para cerca de 80 trabajadores. Obligan a maquinistas, choferes u otros trabajadores a comer sobre sus movilidades mientras trabajan. Estas condiciones de trabajo se repiten en el resto de las explotaciones mineras a cielo abierto en nuestro país.
La minería por su acción contaminante perjudica a la producción agraria y ganadera, turismo y demás actividades locales, con la pérdida de mano de obra tradicional, siendo los pequeños productores los más afectados. La desocupación y desolación es el destino final después del paso de esta actividad.

Impacto ambiental de la minería a cielo abierto


Foto: Mina a cielo abierto de Bajo La Alumbrera, Catamarca.

Este tipo de explotación minera genera impactos irreversibles de corto, mediano y largo plazo:

-Destrucción de ambientes nativos en el área de explotación, y de ambientes naturales vecinos por traslado de contaminantes.
-Distorsión de cuencas hídricas superficiales y subterráneas. Los cauces de los ríos son desviados en función de las necesidades de los procesos mineros.
-Destrucción de los glaciares.
-Disminución de la cantidad de agua disponible por año y por estación, secado de ríos, lagunas y reservas acuíferas.
-Drenajes ácidos. Los sulfuros presentes en las rocas se liberan en las explosiones, y al entrar en contacto con el aire y el agua se convierten en ácido sulfúrico, contaminando el aire y agua, significando un riesgo para la salud humana. Los metales pesados presentes en la roca de manera natural se liberan en las explosiones y son arrastrados por el agua. El ácido sulfúrico favorece la disolución de los metales pesados en el agua de consumo (plomo, arsénico, zinc, mercurio, entre otros). La acidez del agua afecta al hombre, hace que en la piel los poros se abran o se pierda la capa de grasa de la piel humana lo que permite el ingreso de bacterias al organismo generando infecciones de todo tipo.
-Contaminación del aire con partículas, gases y ruidos.
-Accidentes durante el transporte de sustancias peligrosas. Derrames en las rutas y en el área de explotación.
-Se destruye la flora en la zona de extracción, en las escombreras y en las diversas instalaciones de la mina. La fauna es desplazada de la zona por la destrucción de su hábitat natural. Los ecosistemas acuáticos sufren los efectos de la alteración de la calidad y la cantidad de las aguas superficiales.
-Las explotaciones a cielo abierto pueden ocasionar la pérdida de terrenos de uso agrícola. Esto lleva, en casos extremos, el reasentamiento de poblaciones enteras. Se dan desplazamientos forzados de las poblaciones, desalojos y apropiaciones ilegales de tierras con la complicidad de los gobiernos. Destrucción de fuentes de trabajo.
-Destrucción de riquezas arqueológicas.
-Las personas pueden verse contaminadas con cianuro al estar expuestas a respirar el aire, beber el agua, comer los alimentos o tocar la tierra que contienen dicho tóxico. El cianuro ingresa a los organismos vivos por vía respiratoria, dérmica, conjuntival y digestiva. El cianuro evita que las células del cuerpo reciban oxígeno, y cuando esto ocurre, las células mueren. La intoxicación aguda con cianuro provoca: irritación de mucosas, ardor de boca y faringe, dolor de cabeza, mareo, confusión, ansiedad, náuseas, vómitos, convulsiones, taquicardia, tensión en el pecho, edema pulmonar, alternancia de respiración rápida con lenta y jadeante, coloración de la piel roja o rosa brillante.

Análisis de la legislación minera argentina. Leyes mineras: autorización para saquear

Multinacionales mineras de Estados Unidos, Canadá, Australia, Chile y Europa, que escapan de sus países por los rígidos controles ambientales e impositivos que allí están vigentes, han señalado años atrás Argentina como la región para invertir, y a Nuestramérica, como del destino de la década, tanto por las riquezas que la región esconde, como por las ventajas que las legislaciones nacionales corruptas les ofrecen.

El paquete de leyes elaborado y aprobado durante el gobierno del presidente Carlos Ménem (mantenidas estrictamente por las administraciones que les siguieron, incluso los gobiernos del matrimonio Kirchner) representa la columna vertebral de la política neoliberal de entrega de nuestros bienes naturales.

Hasta los inicios de los años 90, la legislación y el Código Minero señalaban que el Estado debía tener más del 50% de las acciones de toda empresa de explotación de recursos mineros. Con el neoliberalismo llegaron las leyes propuestas por el BM, aprobadas por ambas cámaras legislativas (diputados y senadores) en 1993. Ese mismo año se sancionó el Acuerdo Federal Minero que abrió las puertas para grandes negociados con traspasos a manos privadas de tierras fiscales con ricos yacimientos en su interior. Esas sociedades anónimas, muchas de ellas controladas por los mismos políticos, negociaron su entrega a las trasnacionales como Barrick Gold, Meridian Gold y Alumbrera Ltda., entre otras. Luego fue aprobada la ley 24.224 que impulsó la ejecución de políticas activas por parte del estado en materia de prospección y exploración a favor del sector privado. El estado es a partir de entonces el encargado de realizar la parte más costosa de la inversión minera, mientras que el sector privado asume la explotación y se apropia de la renta.

-El proceso de explotación del mineral y su comercialización no pagan el impuesto automotor, ingresos brutos, habilitaciones, sellos a nivel municipal, provincial y nacional durante los primeros 5 años.
-El descubridor está exento del pago del canon los primeros 3 años.
-El exportador posee estabilidad fiscal por 30 años, y ninguna jurisdicción puede aumentar el cobro de los impuestos.
-Impuesto a las ganancias:
a- deducción del 100% de los montos invertidos en prospección, investigación y demás trabajos de factibilidad
b- amortización acelerada de las inversiones en 3 años
-Se les devuelve el IVA (Impuesto al Valor Agregado) en la etapa de explotación y en los bienes que importan.
-Regalías: el estado concedente no podrá cobrar más del 3% del valor en “boca de mina” (5) del mineral. Esto lleva el porcentaje de regalía al valor entre 1% y 2% de facturación.
-Acuerdo Federal Minero:
a- las provincias propiciarán la eliminación de gravámenes y tasas municipales que afecten directamente la actividad minera
b- la nación y las provincias tomaran medidas para evitar lo que llaman distorsiones en las tarifas de energía eléctrica, gas y combustibles que afecten a la actividad minera
-A pesar de la Ley de Emergencia Económica vigente, las actividades mineras no están obligadas a liquidar las divisas (los dólares de sus ventas) en el país, ni a pagar retenciones a las exportaciones.
-No pagan impuesto a los combustibles ni al cheque
-Se les reembolsa un 5 % de sus ganancias por usar puertos patagónicos (Comodoro Rivadavia). El porcentaje aumenta en los puertos aún de más al sur.
A nivel general, 39 compañías explotan el 80% de la minería en Argentina, 35 de las cuales son corporaciones extranjeras. Por cada u$s 100 que obtienen pagan un promedio de u$s 1,20 de regalías, una vez descontados sus costos de producción. En los primeros 5 años de explotación bajo las leyes neoliberales de Menem, salieron del país u$s 25.000 millones y pagaron de regalías a las provincias u$s 390 millones, pero la Nación debió reintegrarles u$s 1.250 millones en reembolsos por explotaciones no tradicionales, con lo que se perdieron en cinco años u$s 860 millones, además de los bienes naturales que se llevaron y la destrucción ambiental que nos dejaron.




La Ley de Inversiones Mineras (Ley Nacional 24.196) es tal vez el mejor ejemplo de las leyes hechas a medida de las empresas. Según esa ley, el estado tiene prohibido explotar los recursos mineros. Solo pueden hacerlo las mineras transnacionales. No obstante, el mayor despojo y entrega de la soberanía nacional se expresa en el "Acuerdo Binacional Argentino Chileno". Se trata de un acuerdo bilateral que permite a las corporaciones mineras realizar la prospección y explotación en territorios que caen bajo la circunscripción de Parques Nacionales o en reservas naturales como lo hace Barrick Gold en la Biosfera de San Guillermo (provincia de San Juan), donde perforan un túnel de casi 7 km que atraviesa las altas cumbres de los Andes para transportar los minerales por Chile rumbo a los puertos del Pacífico. Por allí saldrá en oro, plata y cobre, varias veces la suma de la deuda externa argentina. De esta manera nuevos límites geográficos, con extraterritorialidad jurídica, fueron habilitados con estos tratados y convenios donde las mineras transnacionales ejercen el control y su propia soberanía por sobre el derechos de los argentinos y los chilenos. Esto constituye traición a la Patria por parte de los empresarios, consultores y políticos que propiciaron semejante entrega.

Hoy las mineras se están llevando el oro, la plata y el cobre a sola declaración jurada. Pero mientras tanto, de contrabando, se llevan otros sesenta y tantos metales, algunos mucho más valiosos por su escasez en el mundo. Esto es posible por la mirada cómplice de los gobiernos entreguistas.

Todo esto es lo que verdaderamente explica el "boom minero". Como nunca hoy las trasnacionales del oro, plata, uranio y cobre sobrevuelan como buitres las entrañas abiertas de nuestras tierras para llevarse impunemente las riquezas más profundas.

El veto de la Ley de Glaciares por parte de la presidente Cristina Kirchner

El 22 de octubre de 2008 fue aprobada la Ley 26.418 de Presupuestos Mínimos Ambientales de Protección de los Glaciares y Ambiente Periglaciar. El objetivo de la ley era preservar los glaciares como reservas estratégicas de recursos hídricos, y proveedores de agua de recarga de cuencas hidrográficas; establecía la confección de un inventario, donde se individualizarían todos los glaciares y geoformas periglaciares, y se prohibía la exploración y explotación minera y petrolífera, incluyéndose en dicha restricción, aquellas que se desarrollen en ambiente periglacial saturado en hielo. La ley fue aprobada por 47 senadores, con solo 3 disidencias parciales, y previamente por casi todos los diputados.

Sorpresivamente, el 10 de noviembre de 2008, dicha ley fue vetada por el decreto presidencial 1837/08 de Cristina de Kirchner. El veto fue llamado el “veto de la Barrick Gold”. La decisión de la presidente fue tomada de acuerdo a las presiones de la Secretaría de Minería y de algunas provincias mineras, como la provincia de San Juan, de la mano de su gobernador José Luis Gioja. Él y su familia tienen demostrados vínculos con la Barrick. Gioja posee una empresa de insumos mineros llamada Ventonita Santa Fe, dirigida por el senador César Gioja, hermano del gobernador.

La ley que protegía los glaciares significaba un problema para la megaminería. Luego del veto, las multinacionales del saqueo minero confían en poder contar con esas milenarias masas de nieve compactada para destruirlas, fusionarlas y mezclar sus aguas con cianuro para obtener su anhelado oro.

Grandes proyectos mineros a cielo abierto en Argentina

En nuestro país existen 49 proyectos de explotación minera -fundamentalmente en la región de la cordillera de los Andes. Esas empresas vienen desembarcando en el país desde 1970, con un pico máximo en los años ‘90 cuando el menemismo desreguló la economía y reclamó inversiones extranjeras.

Algunas empresas forman el grupo de elite del imperio globalizado del neoliberalismo en la explotación minera. La mayoría de estas compañías provienen de Canadá, Estados Unidos y Australia: las norteamericanas Apex Silver Co., Mansfield Minerals, Hecla Minning, Meridian Gold, Minera Andes S. A., FMC Lithium, Minera Sud Argentina S. A. (el 60% de las acciones pertenece al grupo Benetton y cuenta con explotaciones auríferas en Santa Cruz), Newmont Minning Co, Sun Shine Corp. y la Royal Gold Inbc; las inglesas Rio Tinto Minning, Potasio Río Colorado, Borax Argentina S. A., BHP Minerals y la Anglo Gold (Cerro Vanguardia en Santa Cruz); están las que tienen su asiento en Canadá pero que en gran medida son norteamericanas, entre ellas, la Barrick Gold, Cardero Resources, Cascadero Cooper, Chapleaur Resources, Exeter, Corex Gold Co., Maple Minerals, Golden Peaks, Pan American Silver Co. y otras; la japonesa Mitsubishi; la suiza Xtrata PLS, y las australianas Kanowna Gold Mines y Alumbrera S. A.

La resistencia

La instalación de los emprendimientos multinacionales para las explotaciones mineras a cielo abierto ha generado importantes situaciones de enfrentamiento en distintos puntos de nuestro país: de un lado las multinacionales de la minería con el respaldo de la mayor parte del poder político y del otro, la resistencia popular. Con el devenir de este conflicto han surgido importantes organizaciones asamblearias en las zonas afectadas, conocidas como asambleas ambientales, ciudadanas, aglutinadas en la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) quienes se encuentran a la cabeza de la lucha contra la contaminación y el saqueo en nuestro país.

A diario se producen asambleas, grandes movilizaciones y cortes de ruta para detener el saqueo y la contaminación minera. El caso Esquel (Chubut) constituye un hito en estas luchas, y en el nacimiento de la Unión de Asambleas Ciudadanas (6). Podemos mencionar el caso de Santa María, Andalgalá y Belén en Catamarca en la lucha contra La Alumbrera; o el de los habitantes del Valle de Uco en Mendoza quienes en oposición al proyecto minero en la zona de Papagayos plantearon su resistencia; o la lucha de muchos pueblos en el sur y en el norte cordillerano quienes vienen sufriendo usurpaciones, contaminación de arroyos, usurpación y apropiaciones ilegales de territorios, o incluso la muerte. Así también el caso de la mina Calcatreu en Ingeniero Jacobacci (Río Negro) donde la comunidades mapuche Anecón Grande, Ranquehue y Cerro Bandera junto a los Autoconvocados se movilizaron para detener el emprendimiento minero aurífero a gran escala; o las manifestaciones en Chilecito y Famatina, provincia de La Rioja, donde los pueblos de la región lograron que la legislatura prohibiera la minería a cielo abierto, que sólo podrá avanzar con la traición de los políticos. O los vecinos movilizados de San Juan contra las explotaciones de Veladero o Pascua-Lama. Se trata de movimientos resistencia que en algunos casos han logrado impedir o retrasar el comienzo de las explotaciones. Han logrado también instalar la problemática en la agenda de las organizaciones populares y revolucionarias, y en el sentimiento y las preocupaciones populares. Asimismo, han logrado reflejar la problemática en algunos medios de comunicación masiva.
A la cabeza del reclamo está la lucha contra la contaminación y el saqueo, y en particular, la destrucción de las fuentes de agua, del equilibrio ecológico, la extranjerización de las tierras aledañas a los emprendimientos y la alteración de los modos de vida de las propias poblaciones.
Las supuestas ventajas enunciadas desde las empresas y desde el gobierno respecto a los proyectos de minería a cielo abierto, son únicamente ventajas empresariales. En Argentina no quedará nada de esas riquezas minerales. Mientras los metales valiosos se van a acumular en las arcas de los países del norte para su crecimiento y seguridad económica, nos van a dejar la contaminación de suelos y ríos, el daño irreparable en áreas protegidas, y una cadena de espejos de agua contaminados con cianuro y glaciares destruidos.

Entendemos que el problema de la minería contaminante a cielo abierto es una cuestión política, una cuestión de soberanía. No se trata solamente de la contaminación o de la lucha en defensa del medio ambiente.

Argentina se verá despojado de sus bienes naturales por parte del imperialismo, que para perpetuarse necesita entre otras cosas, de ciertos minerales críticos y estratégicos, agotados en sus centros de poder. Por ejemplo, cada año la economía de Estados Unidos necesita de más de 4.800 millones de toneladas métricas de minerales, combustibles y no combustibles. Esto quiere decir que cada 12 meses se deben obtener 19 toneladas de recursos minerales por cada ciudadano estadounidense, tan sólo para que sostenga su nivel actual de vida. El despilfarro obliga a Estados Unidos a llevar adelante un sistemático y globalizado saqueo de esos insumos en sus colonias, neocolonias o países dominados.

La minería es otro capítulo sobresaliente del modelo de distribución de la riqueza de los gobiernos de las últimas décadas. Un elemento más que ejemplifica la delegación de la soberanía por parte de la clase política cipaya. Ante esta situación, si queremos sostener la Patria, si queremos un futuro posible, no hay existe otro camino que echar a las mineras, luchar y recuperar lo que nos pertenece. Luchar contra el saqueo minero es también luchar contra la subsistencia del imperialismo.

NOTAS

(1) Minerales que se encuentran en muy baja proporción en grandes volúmenes de roca.

(2) Se trata de la mayor trasnacional en el negocio del oro, con accionistas de la talla de George Bush padre, el traficante de armas saudí Adnan Khashoggi y la conocida The Carlyle Group, mega inversora en el negocio de armas a nivel mundial. Mantiene más de 27 minas operativas en Estados Unidos, Canadá, Australia, Perú, Chile, Argentina y Tanzania

(3) En el año 2006, el consumo residencial anual del hogar argentino promedio fue de 2,362 MW/h.

(4) El total de electricidad generada en el país en el año 2006 fue de 103.815 GW/h (generado por gas 47,4%, fuel oil 5,7%, gas oil 1,6%, carbón 1,2%, uranio 7,4%, hidroeléctrica 36,7%, eólica 0,1%).

(5) Se define el valor “boca mina” de los minerales y/o metales declarados por el productor minero, como el valor obtenido en la primera etapa de su comercialización, menos los costos directos y/o operativos necesarios para llevar el mineral de boca de mina a dicha etapa, con excepción de los gastos y/o costos directos o indirectos del proceso de extracción. Los costos a deducir son: a) transporte, flete y seguros hasta la entrega del producto logrado, menos los correspondientes al proceso de extracción del mineral hasta la boca mina; b) trituración, molienda, beneficio y todo proceso de tratamiento que posibilite la venta del producto final, a que arribe la operación minera; c) comercialización hasta la venta del producto logrado; d) administración hasta la entrega del producto logrado, menos los correspondientes a la extracción; e) fundición y refinación.

(6) En el año 2003, la comunidad patagónica de Esquel se movilizó y llevó adelante una lucha que culminó con una consulta popular, donde el 82% dijo no a la minera que pretendía establecer la Barrick Gold en ese paraje turístico.

FUENTES

-Asamblea Interprovincial Conciencia Solidaria y Asamblea de los Vecinos Autoconvocados de Sierra de la Ventana. www.concienciasolidaria.com.ar.
-Rodríguez Pardo, Javier. Prospección minera y bioprospección. www.ecoportal.net. 13-3-2006.
-Rodríguez Pardo, Javier. Tecnología letal para extraer minerales de baja ley. www.rebelion.org. 14-5-2005.
-Rodríguez Pardo, Javier. Así funciona Barrick Gold. Diálogo en las alturas de San Guillermo, entrevista con Fredy Espejo antiguo trabajador de la multinacional. www.rebelion.org. 6-3-2005.
-Rodríguez Pardo, Javier. ¿Existe una minería posible? www.rebelion.org. 24-7-2007
-UAC (Unión de Asambleas Ciudadanas), Materiales de difusión.
-No a la Mina. La energía y los combustibles que se van por el hoyo. 18-8-2009. www.noalamina.org.
-Gomez Medero, Ramón. Las limpias y bondadosas mineras del capitalismo global.www.rebelion.org
-Montenegro, Raúl. A. El impacto ambiental y social de minera Alumbrera sobre cinco provincias de argentinas. Antecedentes de violación a la normativa vigente y derechos humanos por parte de Alumbrera Limited y sus gerenciadoras (Xstrata Copper, Goldcorp Inc y Yamana Gold). Pedido de rechazo de los fondos procedentes de YMAD destinados a universidades nacionales. http://www.psyche.unc.edu.ar/extension/Archivos/Alumbrera_agos_2009.doc


http://www.quebracho.org.ar/inicio/index.php?option=com_content&view=article&id=602:el-saqueo-minero-lee-o-baja-el-capitulo-del-libro-qhabla-quebracho-patria-o-saqueoq&catid=54:documentos&Itemid=81

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