Mostrando entradas con la etiqueta agua potable. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agua potable. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de junio de 2013

Aguas que lloran por los humanos...

A la basura producida por el hombre y los escapes de contaminantes industriales, hay que añadir los tóxicos fabriles echados a los ríos y la polución de los cientos de alcantarillas. Los países occidentales industriales han hecho algún progreso al establecer controles sobre la contaminación industrial en particular. Pero subsisten problemas masivos. A la mayoría, les resulta sorprendente que en los países con mayor capacidad económica, poco más de la mitad de la gente cuente con el servicio de plantas de tratamiento de aguas fecales.



El agua es fundamental para todas las formas de vida, lo que la convierte en uno de los recursos esenciales de la naturaleza... El volumen del agua en el mundo se expresa mediante una cifra de gran importancia: 1.360 millones de km3, es decir 1.360 trillones de litros. Si dividimos esta cifra por cada ser humano, le correspondería a cada uno 250.000 millones de litros, lo que equivaldría a 400.000 piletas de natación. Bajo estas perspectivas, el agua aparece como un recurso prácticamente ilimitado. Sin embargo, de esa enorme masa líquida, sólo el 3% es dulce y la mitad de ella es potable.

Se entiende por agua potable la que es apta para beber y para los demás usos domésticos. Esta debe ser límpida e inodora, fresca y agradable. Debe contener algunos gases, especialmente aire y sales disueltas en pequeñas cantidades. No debe poseer materias orgánicas, gérmenes patógenos ni sustancias químicas.

Esta agua es un bien indispensable para el desarrollo de toda civilización, ya que posibilita la expansión demográfica y los progresos de la producción, que van desde la agricultura hasta la electrónica.

El agua es la necesidad más urgente para el ser humano. A pesar de ello, son muy pocas las poblaciones que disponen de este elemento en cantidad suficiente, ya que su distribución en el mundo es despareja. Las aguas pluviales no se reparten equitativamente, sino que se concentran en zonas templadas y en los trópicos húmedos. Ayuda a que la vegetación prospere en algunos países y deja que sólo los desiertos prosperen en otros. Mientras existen regiones donde se precipitan hasta cinco metros de agua anuales, otras, reciben 1.000 veces menos. Proporciona abundante provisión de agua para beber a Islandia pero muy poca a Medio Oriente. En consecuencia, alrededor de 2.000 millones de personas en ocho países viven con escasez de agua. Están constantemente al borde de la sequía, pero aún aquellos países favorecidos con recursos hídricos enfrentan el problema de la escasez potencial.

Además, gran parte de las aguas dulces están bajo forma de hielos o son subterráneas y de difícil acceso. Sólo el 0.008% se hallan en lagos o ríos y circulan por napas de fácil acceso.

Aguas contaminadas

La contaminación del agua es conocida desde la antigüedad. En Roma eran frecuentes los envenenamientos provocados por el plomo de las tuberías que transportaban el agua. En las ciudades medievales eran, habitualmente, sucias y pestilentes y provocaban serios y extendidos problemas de salud que se fueron agravando cada vez más. En la actualidad, es alarmante la constante pérdida de agua potable.

Los problemas del agua se centran tanto en la calidad como en la cantidad. La comunidad debe conocer la importancia de la "calidad" de la misma y esa misma comunidad de encargarse de su cuidado y preservación. Los primeros en contaminar las aguas son los pesticidas, llevados hasta los ríospor la lluvia y la erosión del suelo, cuyo polvo vuela hacia los ríos o el mar y los contamina. Además, los campos pierden fecundidad por abuso de las técnicas agrícolas. La sal acarreada en el invierno desde las rutas hasta los ríos es otro factor envenenante. Lo mismo que los diques y las represas, que "barren" amplias franjas de cultivo. La agricultura da cuenta de alrededor del 70% del uso global del agua.

Si bien las naciones industrializadas han tenido bastante éxito en el control de la contaminación proveniente de industrias, siguen teniendo problemas con la escorrentía en las tierras de cultivos y con las aguas que fluyen de los centros urbanos cargadas con todos tipos de elementos.

La situación es muy distinta en los países en desarrollo, donde hay un déficit notable de sistemas cloacales y de controles de aguas residuales industriales.

Es probable que diez países africanos experimenten una severa escasez de agua, con Egipto perdiendo vitales provisiones del río Nilo mientras otras naciones desarrollan las fuentes del río. En China, cincuenta ciudades enfrentan ya la escasez de agua. En India, decenas de miles de villorrios enfrentan la escasez. En México, se extrae un 40% más de agua de cuanto se reemplaza, lo que hace que la tierra se hunda e introduce la posibilidad de tener que importar agua dulce. En la ex Unión Soviética el agotamiento de agua de río para la irrigación y para otras necesidades ya ha hecho que el mar de Aral descienda dos tercios desde 1960 y en los Estados Unidos, un quinto de la tierra irrigada es sometida al excesivo bombeo de agua de pozo.

Las propias viviendas están polucionadas por los productos de limpieza contra los cuales ya son poco efectivos los mantos filtrantes, taponados por esas "aguas negras" (Petróleo) que llegan al mar.

A la basura producida por el hombre y los escapes de contaminantes industriales, hay que añadir los tóxicosfabriles echados a los ríos y la polución de los cientos de alcantarillas. Los países occidentales industriales han hecho algún progreso al establecer controles sobre la contaminaciónindustrial en particular. Pero subsisten problemas masivos. A la mayoría, les resulta sorprendente que en los países con mayor capacidad económica, poco más de la mitad de la gente cuente con el servicio de plantas de tratamiento de aguas fecales. El río Rhin drena una de las regiones más altamente industrializadas del mundo. Ha sido el foco de importantes esfuerzos europeos por mejorar el alcantarillado y el tratamiento de los desechos industriales. Han vuelto los peces a algunas partes del río de las que estuvieron ausentes por décadas. Pero la contaminación por las sustancias químicas tóxicas y el desecho mineral sigue siendo alta. El peligro de polución está siempre presente.

Las industrias pueden producir el ingreso de las aguas de sustancias altamente tóxicas: cobre, cinc, plomo, mercurio, entre otras. Estos metales suelen ser acumulativos, la ingesta repetida de pequeñas cantidades determina al cabo del tiempo altas concentraciones de metales en los tejidos de los organismos. Estas aguas contaminadas suelen terminar en el mar y gran cantidad de peces de consumo humano se convierten a su vez en agentes tóxicos.

El mercurio es particularmente temido por su elevada toxicidad de alguno de sus derivados que, además, debido a su escasa biodegradabilidad se concentra en los seres vivos. El mercurio vertido en forma orgánica o mineral, se convierte en metilmercurio muy poco biodegradable, muy tóxico y se concentra muy rápido en las cadenas alimenticias. En algunos casos puede haber coeficientes superiores a los 100.000 en el agua contaminada y en algunos peces que viven en ella.

Usar el agua de manera más eficiente reduciendo el derroche es obviamente el camino. Se ha estimado, que si el derroche de agua en torno del río Indo, en Pakistán, pudiera reducirse en sólo un décimo, podrían irrigarse otro dos millones de hectáreas de tierras cultivables. Por fortuna, se esta tomando conciencia en mejorar el flujo de los canales de irrigación y se esta usando la irrigación por tubo capilar para llevar el agua directamente a las raíces. Estos son algunos de los métodos para solucionar el problema de la escasez del agua y de la necesidad de aprovechar mejor los recursos de agua.

Todo esto es un grave problema en algunos países del Tercer Mundo. La mayoría de los ríos de India son poco más que alcantarillas descubiertas que llevan al mar los desechos no tratados de las áreas rurales y urbanas. Alrededor del 70% de las aguas superficiales del subcontinente está contaminado. En general los ríos de Asia son tal vez los más degradados del mundo.

La situación en Argentina

Si tomamos el ejemplo de la Argentina, observaremos que casi toda el agua que consumen, proviene de los mismos cuerpos de agua en los que son evacuados los residuos cloacales e industriales. La concentración de diversos elementos decontaminación -materiales pesados, bacterias, nitratos e hidrocarburos- que se producen en diferentes lagos, lagunas y ríos de la Argentina, superan largamente las cifras consideradas peligrosas.

No es casual que los ríos Paraná, Salado del Norte, Salado del Sur, Carcarañá, de la Plata y Colorado se inscriban entre los más contaminados de la Tierra.

La Argentina no posee medidas de control adecuadas para eltratamiento y disposición de aguas servidas, residuos peligrosos sólidos y desechos industriales domiciliarios, que finalmente terminan contaminando cuerpos de agua superficiales y subterráneos. Se cuenta con información que determina que importantes y numerosos cuerpos de agua se encuentran afectados por aguas servidas, con intensos procesos de eutrofización debido a la falta de depuración. El mayor problema está en las áreas urbanas que reciben contaminantes al por mayor desde todas partes. Una de cada cuatro camas de un hospital está ocupada por pacientes que tienen enfermedades contraídas por el agua. La contaminación del agua actúa lentamente y genera enfermedades de todo tipo, no sólo trastornos infecciosos. El agua transporta metales y sustancias tóxicas que van acumulándose en los organismos hasta afectar de diferente manera los diversos tejidos corporales.

La contaminación de las aguas de superficie provenientes de las aguas residuales industriales y de aguas negras sin tratar es una de las causas principales de daños a la propiedad (en combinación con las inundaciones), pérdidas de espacios para recreación y daños ecológicos alrededor de las principales áreas urbanas y de varios lagos interiores. En varios lugares del interior del país -como Rosario y Córdoba- los cuerpos de agua se han contaminado hasta el punto de afectar los trabajos de las plantas para su tratamiento. Podemos tomar el caso del Lago San Roque, abastecedor del agua de la ciudad de Córdoba, en la Provincia de Córdoba, es un lago empachado por la materia orgánica, algas, virus y bacterias, es decir, experimenta el problema de la eutrofización. Hay proyectos para hacer plantas de tratamiento para las principales localidades, pero la descarga sigue creciendo. No hay ningún sistema de tratamiento funcionando.

La cuenca Riachuelo-Matanza en la Provincia de Buenos Aires, con sus 2.240 kilómetros cuadrados y sus tres millones de habitantes, de los cuáles sólo el 45% posee cloacas y el 65% tiene agua potable (1.700.000 personas utilizan pozos negros o cámaras sépticas), es uno de los símbolos nacionales de la polución.

Tres mil empresas vuelcan a diario y desde hace años sus residuos tóxicos o no tóxicos, sólidos o líquidos, sin ningún tipo de tratamiento o con tratamiento insuficiente. Las industrias farmacéuticas, químicas y petroquímicas aportan el 30% de la contaminación, la industria de las bebidas alcohólicas y curtiembres el 3%. A estos volcamientos se agregan los afluentes cloacales. En conjunto, recibe a diario 368.000 metros cúbicos de residuos industriales, nada menos que el doble del caudal mínimo promedio del río; esto constituye una peligrosa carga que destruye cada gota de agua transformándola en una explosiva gota de contaminación. Los lodos del Riachuelo poseen grandes concentraciones de cromo, cobre, mercurio, cinc y plomo. Las mayores concentraciones de cromo y plomo se encontraron en los límites de los municipios de Avellaneda y Lanús en la Provincia de Buenos Aires.

Hidrocarburos como el benceno, naftaleno, antraceno y tolueno, entre otros, abundan en las aguas y aparecen esplendorosos en los sedimentos de los ríos y arroyos cercanos a destilerías e industrias petroquímicas como las que se encuentran en los cursos de agua del área Beriso-Ensenada.

En las zonas urbanas y rurales del noroeste de la Provincia de Buenos Aires, el acuífero Puelche -reconocido como uno de los más grandes del mundo- presenta diferentes niveles de contaminación con nitratos y bacterias coliformes. La sección superior arde de basura tóxica. La descarga es meteórica y el agua puede transportar sustancias asociadas con los pozos ciegos, los basurales y los nitratos residuales. El partido del conurbano bonarense, densamente poblado, el agua del Puelche presenta concentraciones de nitratos hasta tres veces mayores a los límites permitidos. El canal oeste de los municipios Beriso y Ensenada, Provincia de Buenos Aires, languidece. En ningún caso las plantas depuradoras son suficientes, los tratamientos que debieran efectuar las empresas antes de volcarlos a los cauces son entre deficientes e inexistentes. El conjunto de basuras es letal: metales pesados, compuestos orgánicos e inorgánicos.

Por otro lado, la empresa "Aguas Argentinas" estimó que fluyen 2.300.000 de m3 de aguas negras sin tratar -por día- en el río de la Plata. A ellas, se suman 1.900.000 de m3 diarios de descargas industriales del Area Metropolitana de Buenos Aires. En el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la repercusión principal recae en que las normas de calidad del agua ambiental se exceden constantemente de la franja de los 300 metros continuos a la costa del río de la Plata, impidiendo el uso recreativo (por insalubre) de las playas que antaño fueron tan importantes para sus habitantes.

La mayor parte del agua que consume la población proviene de los mismos cuerpos en los que son evacuados los efluentescloacales e industriales. Dada la falta de tratamiento de los mismos, la población termina consumiendo agua potable de calidad dudosa o a un alto costo de purificación.

Aguas subterraneas

La contaminación de las aguas subterráneas debe considerarse como el problema de contaminación más importante de la Argentina, más que nada debido a la exposición a los riesgos de salud de una gran parte de los hogares -incluyendo una gran proporción de los de bajo recursos- que dependen del agua subterránea para sus necesidades diarias.

No por estar escondidas bajo tierra las aguas subterráneas están liberadas de las descargas, el área más crítica es la Metropolitana de Buenos Aires, por la gran cantidad de gente afectada y por la baja cobertura de infraestructura en las municipalidades más apartadas. La principal fuente de contaminación son los tanques sépticos y, en menor medida, las aguas residuales industriales. Las aguas poseen contaminación bacteriológica y salina por nitrato.

La solución más efectiva es promover la extensión de servicios de saneamiento y agua potable a los barrios de bajos ingresos y áreas suburbanas que actualmente no lo reciben.

Posibles soluciones

Todos sabemos que el agua es un elemento y una de las necesidades más importantes para los seres humanos; sin embargo, continuamos contaminándola y desperdiciándola sin ningún tipo de control.

Sin embargo, donde hay vida siempre hay esperanzas... La experiencia acumulada durante varias décadas de utilización de tecnología convencional para el tratamiento de lechos percoladores y lodos activados, permitió llegar a la conclusión que estos métodos no son técnica ni económicamente adecuados para poblaciones de escasos habitantes por sus elevados costos de construcción, operación y mantenimiento.

Una nueva solución a ese inconveniente aparece en el campo biotecnológico. Combinando conocimientos de ingeniería y de ecología, se diseñan ecosistemas artificiales para detoxificar y purificar las aguas residuales. Estas plantas de tratamiento naturales, son copiadas de los ecosistemas llamados humedales, son movidos por la energía contenida por la luz del sol (fotosíntesis) y en las moléculas de los contaminantes.

En el proceso de tratamiento, los residuos se transforman y se reintegran al ambiente en forma no agresiva. El agua ya purificada se puede reutilizar en la producción de forrajes, madera o en acuicultura.

De esta manera, los efluentes cloacales durante muchos años fueron un problema sin solución técnica definitiva, además de ser muy caros y de golpe aparece una solución simple, barata, sin mantenimiento, sustentable en el tiempo y hasta se puede convertir en un recurso productivo de algo rentable.



En la Argentina, se está comenzando a utilizar este proceso, no a gran escala pero ya se están realizando experiencias... La laguna de Chascomús, en la Provincia de Buenos Aires, pierde dos centímetros de profundidad al año. Popular, entrañable, castigada por las inundaciones, víctima de la contaminación por los desechos cloacales que recibe, no se encuentra sola en su desdicha. Adela, una laguna cercana, corre la misma suerte. Las dos forman parte de un sistema conocido como las encadenadas de la depresión del río Salado.

¿Qué solución se les puede encontrar para limpiarlas? La solución está en aplicar la biotecnología al importante campo de la ecología, tan íntimamente relacionado con la posibilidad de conservar un medio ambiente amigable. Limpiar las aguas es apenas uno de sus aspectos. La biotecnología ambiental tiene como objetivo la protección y la restauración de la calidad del ambiente.

La laguna tiene una planta de purificación convencional, de tratamiento primario, que utiliza metodologías físico-químicas para sacarle la parte más gruesa de sus contaminantes. Pero, instalada en los años 70, no es suficiente. Algunos nutrientes como el nitrato y el fósforopermanecen en el lugar y se suman a los que existen en las aguas.

Se descubrió que la instalación de una nueva estructura fácil de manejar, económica y de bajo costo, entre la planta purificadora convencional y las aguas de la laguna podría resolver el problema.

Comenzarían a utilizarse plantas (vegetales) flotantes que purificarían la superficie de un modo ecológico. Eso permitiría aliviar a la laguna y contribuir a la salud de los peces y de los seres humanos.

Cuando se concrete la instalación de esta estructura, será la primera planta en la Provincia de Buenos Aires, biotecnológica para el tratamiento de aguas residuales. Y cuando funcione, las aguas volverán a oler a limpio sin la necesidad de haber instalado costosas máquinas con motores y burbujeos molestos.

El hombre tecnológico despreció la naturaleza; explotó sus recursos y la contempló desde la ventana. Hay que cambiar esa mentalidad. Somos la naturaleza... Sería bueno recordar los párrafos de la carta que el Jefe Seattle de la tribu Suwamish le escribió al presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, en 1855 y donde expresa que: "Los ríos son nuestro hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos... Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios"... No lo olvidemos.EcoPortal.net

Ingenieria del Medio Ambiente - Aplicada al medio Mariano Seoanez Calvo y otros.
http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Agua/Aguas_que_lloran_por_los_humanos2

Quizás también le interese:
Argentina Tendría Que Empezar A Rever El Monocultivo Mental ...Juicio Ètico a las transnacionalesEl “negocio del agua” en Salta

jueves, 3 de mayo de 2012

FLÚOR: NUESTRO VENENO DE CADA DÍA



Existe una enorme cantidad de estudios científicos y de evidencia estadística que se han realizado desde hace más de veinte años en todo el mundo, que demuestran los efectos tóxicos y dañinos del consumo del flúor, así como los peligros de la fluorización indiscriminada del agua potable y la sal, que no son suficientemente conocidos por la opinión pública, pero no por ello, son menos preocupantes, menos científicos o menos importantes.
Con toda esta controversia, es importante que los consumidores nos informemos de los peligros comprobados.

Estos estudios revisan una larga lista de literatura en la que el flúor ha tenido una significante asociación con una amplia gama de efectos adversos entre los cuales se incluye un aumento del riesgo de fracturas óseas, disminución de la función de la tiroides, disminución del Coeficiente Intelectual IQ, enfermedades de tipo artrítico, fluorosis dental y posiblemente sarcoma óseo.

El flúor es capaz de dañar los dientes, los huesos, el cerebro e incluso las células del sistema reproductivo masculino. Los efectos en estos órganos son mayores entre mas flúor se consuma. Pero aún en bajas concentraciones, el flúor podría generar efectos no evidentes que predisponen al individuo a un daño mayor.

Comentario SDLT: Ver también Los Compuestos de Flúor te hacen Estúpido - ¿Por qué el Gobierno no simplemente los permite, sino que los promueve?

Uno de los mayores problemas que tiene el flúor es que se trata de un bioacumulador persistente, y está entrando en grandes cantidades en las cadenas de alimentos y bebidas para los seres humanos. No solo recibimos grandes cantidades en el agua y en la pasta dental, si no que todas las bebidas embotelladas, así como los alimentos procesados y deshidratados hechos con agua fluorada, contienen cantidades concentradas de flúor, desde fórmulas para bebes, bebidas sin alcohol, jugos, cereales, sal, té, vinos, cervezas. Uno de los mayores problemas es el de los dentífricos fluorados para niños los cuales se lo tragan en vez de escupirlo por lo que en la actualidad se sugiere a los padres que no de un dentífrico fluorado antes de los tres años de edad y si lo hace que la cantidad de pasta sea igual a una lenteja.

El fluoruro de sodio no orgánico utilizado para fluorar el agua y la sal es totalmente soluble en la misma. Cuando tenemos exceso de él, no lo podemos eliminar y nos envenenamos.

Por ejemplo, el fluoruro de sodio además de ser el principal ingrediente de los venenos para ratas y cucarachas, también es uno de los principales ingredientes de fármacos anestésicos, hipnóticos y psiquiátricos, así como del gas neurotóxico para uso militar.

Conforme se ha fluorado el agua potable en más comunidades, especialmente en los grandes centros de población e industriales, existen más oportunidades de que los alimentos y las bebidas envasadas se procesen con agua fluorada. Posteriormente estos alimentos procesados se distribuyen a otras comunidades, tanto con agua fluorada como con deficiencia en flúor, en las cuales se consumen. Por ejemplo, “un estudio encontró que el contenido de 280 productos bebibles estaba desde prácticamente sin flúor (menos de 0,1 ppm) hasta 7,5 ppm”. A este fenómeno se lo denomina efecto halo. En realidad muchos fabricantes de agua mineral y bebidas de colas agregan flúor a sus fórmulas y no lo mencionan en sus etiquetas.

La presencia del Flúor
Muchos países desarrollados de Europa han prohibido o rechazado la adición de flúor a sus suministros de agua, como Alemania, Francia, Bélgica, Luxemburgo, Finlandia, Dinamarca, Noruega, Suecia, Holanda, Irlanda del Norte, Austria y la República Checa. Y hay muchos más que están luchando en contra de los grandes grupos de presión que recomiendan y venden sistemas de medicación para el agua”.

En lo que respecta a los países de habla hispana, la mayoría de estos actualmente fluorizan los suministros de agua potable o la sal y muchos ni siquiera sabemos cuando entro en vigor este plan en nuestros países.

La fluorización de la sal es un método utilizado por su bajo costo y porque es posible llegar a toda la población, incluso en la áreas remotas. Este método es promovido por la OPS para su aplicación donde la fluorización de agua no es posible o donde existe una gran población rural.

Aparte del agua potable y la sal fluorada, las fuentes más comunes de exposición al fluoruro son las pastas dentífricas, los enjuagues bucales y los suplementos dietéticos.

Por ejemplo, el Ministerio de Salud de Bélgica decidió retirar del mercado productos como tabletas, enjuagues dentales, chicles, comprimidos y gotas con flúor, que aconsejan los dentistas para prevenir las caries y que son de venta libre en Bélgica, al considerar que su ingestión puede tener “una influencia negativa sobre la salud”.

La prohibición estuvo basada en un estudio que encontró que el exceso de flúor puede producir envenenamiento, dañar el sistema nervioso y aumentar la fragilidad ósea que produce la osteoporosis.

También conviene recordar que en todo el mundo más de mil profesionales de la medicina han firmado un documento donde se solicita el fin de la fluorización del aguahttp://www.fluoridealert.org/statement.august.2007.intl.signers.html

A fines de los años 60, la OPS y la Fundación Kellogg aportaron la asistencia necesaria para llevar a la mayoría de los países de Latino América la fluorización del agua y la sal, considerándolo como “una elegante solución para la prevención de caries que demostraba progreso”, sin tomar en cuenta estudios y análisis más profundos sobre los efectos negativos a corto y largo plazo. En vez de eso siguen promoviendo y expandiendo cada vez más este plan de fluorización por América Latina.

Uno de los objetivos principales de la OPS fue y sigue siendo la fluorización.

En México por ejemplo, ahora existe una norma producida por la Secretaria de Salud Federal, con la cual se permitirá vender agua envasada con un contenido de flúor al doble de lo antes permitido. Esta norma fue producida en la Ciudad de México por un grupo compuesto por la Secretaría de Salud, el IPN y 19 empresas particulares envasadoras de agua o productoras de hielo.

Una reciente aprobación del gobierno norteamericano (CDC 1999,2001) afirma que los beneficios del flúor son principalmente de carácter tópico (es decir por aplicación directa a los dientes) y que los beneficios de su ingestión son pocos. Esta aprobación contradice una afirmación que la comunidad dental ha hecho durante 50 años que es necesario ingerir flúor para que sea eficaz.

Conviene recordar que en el año 2000, una publicación financiada por el Gobierno de Gran Bretaña “York Review,” la primera revisión sistemática de los efectos positivos de la fluorización concluyó que NINGUNO de los estudios cuyo objetivo pretendía demostrar la efectividad de la fluorización para reducir la caída dental poseían el grado A, esto es, el grado que se concede a un estudio de alto valor científico.

Los riesgos asociados a la fluorización de aguas “no justifican su uso”. Según el Dr. Hardy Limeback, ex presidente de la Asociación Canadiense de Investigación Dental y actual jefe de Prevención Dental en la Universidad de Toronto “existe un amplio consenso de que los beneficios de la fluorización son muy pequeños”.

¿Qué dicen los expertos?

- El Dr. Albert W. Burgstahler, Profesor de Química en la Universidad de Kansas señala entre otros efectos dañinos del flúor que:
“La fluorosis dental, sin embargo, es sólo uno de los muchos efectos tóxicos de la fluorización. Estudios de laboratorio revelan entre otras cosas, un daño significativo de una cantidad de 1 ppm de agua fluorada en: Cromosomas mamarios, Riñones, Metabolismo, Digestión de grasas, Células de la sangre y en plantas sensibles como los gladiolos.”

- El Comando Médico del Ejército de Estados Unidos (MEDCOM) contactó un reconocido experto en neurotoxicidad, el Dr. Mullenix, y solicitó su opinión respecto a la fluorización, quien señala que:
“las exposiciones al flúor están fuera de control,” y que “el agua fluorada no presenta ventajas. Los riesgos actualmente exceden lejos los esperados beneficios.”

El Dr. Mullenix cita datos de 18 estudios clínicos en su análisis.

- La Universidad de Dartmouth en Septiembre de 1999 dio a conocer un estudio realizado con 280,000 niños, en que se asociaba la fluorización con altos niveles de plomo en los niños. El Profesor Roger Masters, jefe de la Fundación Dartmouth para la Neurociencia y la Sociedad, señaló que el problema es especialmente serio porque el envenenamiento por plomo se asocia con elevadas tasas de dificultades en el aprendizaje, hiperactividad, drogadicción y crímenes.

- Agencia de Protección Ambiental EEUU - “En resumen, mantenemos que la fluorización del agua es un riesgo irracional.”

- Grupo de Trabajo Ambiental, Julio 2005. “Los últimos diez años un número importante de profesionales médicos ha mostrado su preocupación sobre el hecho de que el flúor representa un riego no razonable, particularmente para los niños, a las concentraciones en los que normalmente se añade al agua del grifo en Estados Unidos”

- Dr. Arvid Carlsson, Premio Nobel de Medicina (2000). “Estoy convencido de que la fluorización del agua en un futuro cercano será consignada a la historia de la medicina”

El Profesor Paul Connett, PhD Profesor de Química en la St. Lawrence University, Canton, NY 13617 señala 50 razones para oponerse a la fluorización y aparece entre un grupo de 300 científicos de todo el mundo que piden que se revise la actual práctica de agregar flúor al agua potable. El petitorio fue firmado por 300 investigadores y especialistas de 38 países, entre ellos el Dr. Arvid Carlsson, Premio Nobel de Medicina 2000; el Profesor Samuel Epstein, autor del libro “La política del cáncer”; Doug Everingham, ex Ministro de Salud de Australia y la Dra Lynn Margulis, premiada en los Estados Unidos con la Medalla Nacional de Ciencias.

-Charles Eliot Perkins, uno de los químicos industriales más famosos de América fue contratado por el gobierno de EE.UU. después de la segunda guerra mundial para ayudar en la absorción de la alemana “I.G.Farben”, un gigante dentro de la industria. En una carta que Perkins envió el 2.10.1954 a la fundación Lee para la investigación de la nutrición, en Milwaukee, Wisconsin, dice entre otras cosas:
“…ideólogos fanáticos, que respaldan la fluorización de las reservas de agua, nos dicen que persiguen como fin la reducción de la caries dental infantil. La credulidad del público es la responsable de la actual distribución de agua artificialmente fluorizada”. (en Alemania el agua está protegida, y por eso nos recomiendan el flúor en dentífricos y en sal de mesa.)” Pero,” sigue Perkins en su carta, “- y esto lo digo clara y decididamente – la verdadera razón oculta tras la fluorización del agua no es la salud de los dientes de niños. Si esa fuera realmente la razón, habría otras posibilidades mas fáciles, económicas y mucho mas eficaces de llevarlo a cabo. La verdadera razón para el tratamiento del agua es la de reducir la resistencia de las masas contra la dominación y el control y la pérdida de libertad. En la parte posterior del hemisferio encefálico izquierdo existe un área pequeña responsable de la fuerza del individuo para resistir contra la dominación. Repetidas dosis mínimas de fluoruros reducirán después de cierto tiempo y poco a poco la fuerza del individuo para resistir contra la dominación mediante el envenenamiento y la narcotización paulatinos de dicha parte del cerebro. La consecuencia es la incapacidad de tomar decisiones para si mismo. ¡Esto hace que se sea manipulable! Digo esto con toda la seriedad y sinceridad de un científico que lleva casi 20 años investigando en la química, bioquímica, fisiología y patología de los fluoruros. Toda persona que tome agua artificialmente fluorizada durante un año o más, no volverá a ser la misma nunca más, ni síquica ni físicamente.”

En lo económico

Según estimaciones realizadas por la Subgerencia Técnica de Essbío S.A., entre equipos dosificadores, herramientas de control, obras básicas, instalaciones y capacitación de personal, la inversión inicial que tendría esta medida gubernamental asciende a 673 mil dólares.

Los costos de operación, constituidos principalmente por los productos químicos, manutención y reparación de equipos sumaría otros 540 mil dólares.

Estas inversiones se reflejarían en un alza de las tarifas de agua potable, y esto por un supuesto bien cuyos beneficios comparados con los daños son bastante dudosos.

Alternativas

Una de las mejores alternativas es tomar conciencia, por ejemplo, vigile que sus hijos pequeños no se coman la pasta de dientes, u optar por la pasta de dientes sin flúor de herboristería. Muchos dentistas coinciden que lo importante para una buena higiene bucal está en la técnica de cepillado, no en las pastas de dientes ni enjuagues que cada vez se les agregan más y más sustancias para supuestamente mejorar la higiene bucal, lo cual son puros engaños publicitarios. Para las caries se ha comprobado que el xylitol o el sorbitol funcionan muy bien.En la cuestión de la sal, vigile que la que utiliza en su casa esté libre de flúor, dos alternativas para salar son la sal cristalina, que contiene los 84 oligoelementos esenciales para la vida o sal marina refinada que por ejemplo se vende en Niter S.A (Blvr. Batlle y Ordoñez (ex Propios) 3037, Montevideo, Uruguay). La fluorización del té parece muy extendida, así que sería mejor encontrar otras alternativas de infusión.

También existen métodos para quitar el flúor del agua, aunque aquí en Urguguay aún no se fluora artificialmente el agua potable que distribuye OSE. Algunos de éstos métodos para quienes les interese, aunque son algo complejos, nos pueden proveer alternativas si así lo deseamos:

Floculación: La técnica de Nalgonda, nombre del pueblo en India dónde el método fue realizado. El método consiste en agregar alumbre al agua a tratar, produciendo la precipitación del flúor. Desde que el proceso se lleva a cabo es más eficaz bajo condiciones alcalinas, agregando cal y que además sirve como desinfectante. Después de revolver la cuba, los elementos químicos se coagulan y precipitan en el fondo del recipiente, debido a que es más pesado que el agua. El agua tratada se retira en forma superficial sin remover el fondo.

Absorción: El otro sistema es filtrar el agua a través de una columna condensada con un absorbente, como la alúmina activada (Al2O3), el carbón de leña activado, o resinas de intercambio iónico. Este método, también, es conveniente para las comunidades pequeñas y uso en el hogar. Cuando el absorbente se satura con los iones de fluoruro, el material del filtro tiene que ser lavado con un ácido débil y eliminado con solución alcalina. El efluente del lavado es rico en fluoruro y debe eliminarse cuidadosamente para evitar la contaminación del agua subterránea. Las unidades de casa son más convenientes para filtrar cantidades pequeñas de agua pensadas sólo para beber; pero un sistema de servicio extenso y eficaz exige asegurar que los filtros se reemplazan o se regeneren en el momento correcto. La tecnología es sólo parte del problema: la comunidad deberá entrenar al personal que lleve a cabo la tarea más los insumos químicos necesarios, por ello su puesta en funcionamiento es más difícil.

Evaporación:

Es el simple uso del sistema de destilación, el sistema en si debe tener una fuente calórica. Puede ser eléctrica, gas ó combustible líquido. El resultado es óptimo para la eliminación del flúor. Los Emiratos Árabes lo utilizan para la obtención de agua dulce a partir del agua de mar, durante el proceso de generación eléctrica. Pero también elimina las sales útiles para el organismo, como el sodio y potasio, que debe ser repuesta de manera artificial. Tiene un costo elevado por la utilización del combustible y las instalaciones. En la actualidad hay un proceso menos costoso, que utiliza como fuente calórica el sol. El dispositivo fue desarrollado por la Marina de los Estados Unidos para obtener agua dulce a partir también del agua de mar, durante un naufragio. Para tal efecto se utiliza un recipiente plástico transparente de nailon; con forma de burbuja al inflarse. Una membrana separa el agua de mar de una cavidad de aire. Esta membrana tiene la propiedad de dejar pasar el vapor de agua y luego se condensa en las paredes internas de la burbuja que por gravedad desciende a un receptáculo para ser utilizada como agua dulce. Este dispositivo suele rendir apenas unos litros de agua destilada debido a su pequeño tamaño, de tan solo un metro de diámetro y su valor de destilación depende del suministro solar. Este principio puede ser utilizado a gran escala donde la radiación solar es intensa.

Condensación de humedad ambiente: el proceso consiste en la condensación de la bruma proveniente del mar durante la noche, unas mallas metálicas dispuestas en el paso de la bruma logran condensar la humedad ambiente en su superficie. El agua así recolectada en tanques es utilizada como agua dulce.

Desintoxicación

Uno de los mejores desintoxicantes, que podría ayudar a la eliminación de las concentraciones del flúor en el organismo es el Goldenseal o Raiz de Sello de Oro (Hidrastis Canadensis) actualmente se vende en tabletas comprimidas sola o a veces acompañado de otros extractos como la zarzaparrilla (Smilaz aspera L.) diente de león (taraxacum officinale weber) o Bardana (Articum lappa L.) remedios tradicionales y muy populares para purificar la sangre, excelentes diuréticos y depurativos.

Un trabajo en conjunto para informar a más y más personas realmente podría hacer un cambio, en nosotros está la posibilidad de detener la globalización de estos planes que atentan contra nuestra salud.

Fuentes:
http://www.fluoridealert.org/fluoridation.htm
http://www.nofluoride.com/mullenix_bsa.htm
http://www.slweb.org/Masters.html
http://64.233.161.104/search?q=cache:pIqZ6pvxEpgJ:www.ucv.ve/cenamb/articulos/aguafluor.doc+Paul+Connett&hl=es&gl=cl&ct=clnk&cd=10
http://www.nofluoride.com/scientific_studies.htm
http://www.wkkf.org/DesktopModules/WKF.00_DmaSupport/ViewDoc.aspx?fld=PDFFile&CID=6&ListID=28&ItemID=63767&LanguageID=0
http://trinityatierra.wordpress.com/2007/11/20/sobre-la-fluorizacion-del-agua-parte-i/
http://iabot.iespana.es/ciencia/biotecnologia/bioquimica/fluor_agua_potable.htm
http://www.utem.cl/trilogia/Volumen_15_n_23_24/p_15_9.htm
http://rai.ucuenca.edu.ec/facultades/odontologia/articulo_sobre_fluor.pdf
http://www.animalweb.cl/n_o_imperial/salud/fluor_y_agresion.htm
http://www.bruha.com/pfpc/index.html
http://www.funam.org.ar/fluoracionagua.htm
http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0036-36341998000500008
http://blog.360.yahoo.com/blog-_vF7bw0wcqJtYJd4Adg-?cq=1&p=233
http://www.paho.org/Spanish/HSP/HSO/Tallerregional.doc
http://www.animalweb.cl/n_o_imperial/salud/fluor_un_neurotoxico.htm
http://www.trans-personal.com/salud/efectosfluor.htm
http://rai.ucuenca.edu.ec/facultades/odontologia/articulo_sobre_fluor.pdf
http://www2.udec.cl/OFEM/remedica/VOL2/fluor/fluor.htm
http://salud.ecouy.com/articulos/fluoracion.htm
http://iabot.iespana.es/ciencia/biotecnologia/bioquimica/fluor_agua_potable.htm
http://delagro.blogspot.com.ar/2009/04/fluor-nuestro-veneno-de-cada-dia.html

Quizás también le interese:
Agrotóxicos: Malformaciones y envenenamiento de los niños ...
Colombianización de la Argentina: Modelo minero a gran ...

El impacto ambiental y social de minera Alumbrera sobre ...

Ecocidio en la Provincia de Río Negro

sábado, 17 de marzo de 2012

El agua potable de canilla: ¿Es tan potable como parece?


El agua potable de canilla: ¿Es tan potable como parece? (Parte 1)
 29 febrero, 2012


El agua que bebemos de la canilla con la cual nos duchamos y con la que cocinamos las comidas todos los días, parece ser a simple vista, como se dice, “potable”, pero, ¿es el agua potable tan potable como parece? Numerosos estudios sugieren que el agua corriente de nuestras casas contiene peligrosos tóxicos que, a simple vista, no son posibles de detectar, y pueden ser los responsables de numerosas enfermedades.

Por el Dr. Sergio E. Schlimovich – Febrero 29, 2012

La cloración es un recurso para la desinfección del agua ampliamente difundida en los países en desarrollo, dado que constituye la tecnología más conocida por su eficacia, costos de aplicación y por estar histórica y epidemiológicamente comprobada (1).

Se encuentra bien documentado que la aplicación del cloro en los procesos de desinfección ha tenido un efecto positivo en la salud humana. Enfermedades de origen hídrico como tifoidea, cólera, disentería, amebiasis, salmonelosis, shigelosis y hepatitis A, han decrecido durante los últimos 80 años por efectos de la cloración (2).

Por estas razones, la OMS recomienda en sus guías de calidad del agua (3), que para tener la garantía sanitaria de su calidad para el consumo y para asegurar su efecto ante cualquier contaminación posterior, debe existir un promedio de 0.3 miligramos de cloro residual activo y una turbiedad menor de una Unidad Nefelométrica de Turbiedad (UNT).

Sin embargo, el desafío que se enfrenta con la cloración es el de lograr los máximos beneficios de su uso como excelente desinfectante, con un mínimo de toxicidad de sus subproductos e impacto ambiental. No hay razón para discutir la necesidad de la desinfección del agua para bebida; el problema está en evaluar y comparar el riesgo de su toxicidad y potencia cancerigena de los subproductos de la cloración, versus el beneficio que se obtiene en el control de las enfermedades transmitidas por el agua contaminada.

Efectos tóxicos del cloro residual

Algunos estudios indican que el cloro residual, producto de la cloración, puede generar problemas en la salud. Hay quienes han señalado que el grupo de individuos de alto riesgo está constituido por personas asmáticas o aquellos que presentan reacciones alérgicas después de su exposición al cloro. Citados por la OMS, 1991 (4), los estudios de Watson y Kibler en 1933 (5), y Sheldon y Lovell en 1949 (6) describen cuadros de precipitación de asma como resultado del consumo de agua clorada.

Muegge (7) resumió los resultados de informes sobre los efectos negativos en la salud de aguas altamente cloradas que se consumieron por períodos que comprenden desde algunos días a varias semanas, y que causaron algunos casos clínicos de toxicidad relacionados con el cloro, el ácido hipocloroso o el hipoclorito en el agua para beber.

Sin embargo, por otro lado, el mismo autor informó sobre el caso de 150 personas de una base militar que consumieron agua con 50 ppm (parte por millón) de cloro durante un período de varios meses de desinfección sin que se hubieran reportado efectos adversos.

Efectos tóxicos de los subproductos de la cloración

Aparentemente, la existencia de riesgo en el consumo de agua clorada radica en la toxicidad indirecta de sus subproductos. Durante la cloración, se producen una serie de subproductos debido a la reacción del cloro con la materia orgánica presente (demanda de cloro). Los ácidos húmicos y fúlvicos que se encuentran en el agua de algunos lugares son producto de la degradación de la materia vegetal la cual, en la mayoría de los casos, le confiere color.

Otros compuestos proceden de la degradación de la material animal. Los derivados de la degradación vegetal y animal son compuestos activos que, al reaccionar con el cloro, dan como resultado compuestos orgánicos clorados, entre ellos los trihalometanos (THMs) (8).

Al ser cloradas, las algunas aguas con cargas orgánicas elevadas (por ejemplo, las aguas contaminadas con efluentes municipales o industriales) forman subproductos como por ejemplo, los clorofenoles y el ácido cloro acético, entre otros.

En algunos estudios epidemiológicos se reportaron varios cánceres en asociación con el agua clorada, incluidos de esófago, páncreas, tracto urinario y estómago (9), mientras que otros posteriores recibieron gran atención, debido a que el cloroformo se lo conoce por ser cancerígeno en animales (10,11).

Lin y colaboradores (12) realizaron una investigación en Taiwán del Sur e identificaron que la exposición a los trihalometanos (THMs) a través de la ingestión había sido de 47.9 µg/día, mientras que por la ducha y las actividades de cocinar fue de 30.7 µg/día. Este estudio demostró que las vías de ingreso al organismo de los THMs, proveniente de las aguas cloradas, es tan importante por la vía digestiva (agua para beber y agua en los alimentos) como la vía respiratoria (inhalación de vapores por la ducha y debido a la cocción de alimentos).

Respecto a los resultados de los estudios descriptivo-geográficos, Toft y colaboradores (13) reportaron una posible correlación entre contaminantes específicos en el agua potable y riesgos de contraer cáncer.

Del laboratorio a los seres humanos

Desde el punto de vista toxicológico es muy difícil extrapolar resultados obtenidos de estudios de cáncer en animales de experimentación y extenderlos directamente a los seres humanos. Pero es necesario tener muy en cuenta que el agua clorada expone al publico consumidor a un riesgo potencial que aún no esta claramente definido, y los estudios caso-control demostraron un ligero incremento en la probabilidad de contraer ciertos tipos de cáncer en poblaciones que consumen agua clorada durante varios años.

Vea en Alertas Médicas El agua potable de canilla: ¿Es tan potable como parece? (Parte 2). Conozca cuáles son los plaguicidas y otros contaminantes del agua que pueden afectar su salud, y sepa cuales son las posibles soluciones a este problema.

Referencias:
Castro de Esparza ML. Uso de cloro para la desinfección de agua para consumo: efectos en la salud humana. Hojas de Investigación Técnica CEPIS. HDT 49-50, Marzo-Junio 1992.
Jolley R et al. Water chlorination; chemistry, environmental impact and health effect (vol. 6).Chelsea (US), Lewis Publishers, 1990.
OMS (Ginebra, CH). Guías para la calidad del agua potable; 1. Recomendaciones. Washington, D.C. (US), OPS, 1985. (OPS publicación científica, No. 481).
OMS (Ginebra, CH).Chlorine (1991); WHO document draft. Ginebra (CH), OMS, 1991.
Watson SH, Kibler CS. Drinking water as a cause of asthma. Journal of allergies, 1933, 5:197-198.
Sheldon JM, Lovell RG. Asthma due to halogens. Am Pract Dig Treat. 1949 Sep;4(1):43.
Muegge, OJ. Physiological effect of heavily chlorinated drinking water. En: Journal of the American Water Works Association, 48(12), 1956.p.1507-1509.
Calderon, R.L., (2000). The epidemiology of chemical contaminants of drinking water. Food Chem. Toxicol., 38, S13-S20.
Lange, A.L.; Kawczynski, E., (1978). Controlling organics; theContraCostaCountywater district experience. J. Am. Water Works Assoc., 70, 653-660.
Dodds, L.; King, W.; Woolcott, C.; Pole, J., (1999). Trihalomethanes in public water supplies and adverse birth outcomes. Epidemiology, 10(3), 233-237.
Simpson, K.L.; Hayes, K.P., (1998). Drinking water disinfection by-products: An Australian perspective. Water Resour., 32 (5), 1522-1528.
Lin, C.F.; Tze-Yao L.; Oliver, J.H., (2000). Effects of humic substances characteristics on UF performance. Water Resour., 34 (4), 1097-1106.
Wigle DT, Mao Y, Semenciw R, Smith MH, Toft P. Contaminants in drinking water and cancer risks in Canadian cities. Can J Public Health. 1986 Sep-Oct;77(5):335-42.

El agua potable de canilla: ¿Es tan potable como parece? (Parte 2: Plaguicidas y otros contaminantes)
11 marzo, 2012


El agua de canilla que utilizamos a diario para nuestras necesidades alimentarias y aseo personal, no solo posee cloro y subproductos de la cloración, que han demostrado ser potencialmente tóxicos para la salud sino que, además, contiene una variedad de sustancias que son aún más peligrosas, tales como agrotóxicos, medicamentos veterinarios, productos farmacéuticos y cosméticos de uso personal, entre otros. Dado que la producción de estos químicos continúa en aumento, por ahora, la única solución posible para evitarlas parece depender de nosotros.

Por el Dr. Sergio E. Schlimovich – Marzo 11, 2012

Los contaminantes llamados “antropogénicos”, aquellos producidos directa o indirectamente por las actividades humanas, se han dispersado ampliamente en el ambiente y están “emergiendo” en las aguas superficiales y subterráneas como resultado de las emisiones industriales, la ineficiente disposición de residuos sólidos, los derrames accidentales, la aplicación indiscriminada de plaguicidas (herbicidas, pesticidas) en la agricultura, la recarga artificial del agua subterránea, la disposición en el suelo de lodos de las plantas de tratamiento de aguas residuales, y las actividades de consumo que incluyen la excreción de una amplia gama de productos químicos, tales como medicamentos y cosméticos.

Las evidencias

Todas estas fuentes de contaminación de las aguas han sido reconocidas como rutas potenciales importantes de eliminación del contaminante, y aquellas derivadas de las actividades de consumo representan uno de los grupos de mayor crecimiento (1).

Las actividades de consumo se reconocieron recientemente como una fuente potencialmente importante de contaminación dispersa no controlada. Hasta marzo de 2004, casi 23 millones de sustancias orgánicas e inorgánicas (excepto secuencias biológicas tales como proteínas y nucleótidos) se indexaron en el registro CAS, 2004, de la Sociedad Química Americana (“The American Chemical Society’s Chemical Abstracts Service”) (2). Aproximadamente un tercio de estas sustancias (sobre 7 millones) estaban disponibles comercialmente. En contraste, solamente alrededor de un cuarto de millón (230.000) de estos compuestos está inventariado o regulado por algunos países a nivel mundial (3).

Cuando el consumo enferma y mata

El alto potencial en la proliferación continua de fármacos y productos de uso personal, medicamentos veterinarios y de otros productos químicos antropogénicos, plantea desafíos substanciales y quizá insuperables para su regulación y control, desde el punto de vista de su evolución y diseño de sistemas viables para su aplicación. Por otra parte, la investigación y el desarrollo de drogas y compuestos bioactivos evoluciona rápidamente y, en muchos casos, los mecanismos de acción son nuevos para los sistemas biológicos, por lo que las consecuencias en el ambiente son inciertas.

Entre los contaminantes encontramos algunos que pueden presentar alteraciones endocrinas, llamados disruptores endócrinos (DEs), debido a que pueden imitar o impedir la acción de una o varias hormonas en el organismo. Éstos incluyen: pesticidas, productos químicos industriales, productos farmacéuticos y fitoquímicos. Además de estar presentes en el agua, también se encuentran ampliamente distribuidos en los alimentos, en el suelo y en muchos objetos que utilizamos a diario (4).

Los disruptores endocrinos (DEs) en la mira

Los insecticidas clorados, tales como kepona; DDT; dieldrin y metoxicloro, los compuestos usados en los plásticos y en la industria de los detergentes, tales como el bisfenol A, los ftalatos y los alquilfenoles, tienen actividad estrogénica; es decir, similar a la hormona sexual femenina estrógeno.

El DDE (un derivado del DDT) y el agente antihongos vinclozolin; entre otros, así como algunos insecticidas, bloquean la acción de la hormona sexual masculina (acción anti-androgénica) (1).

Algunos PCBs, además de la actividad estrogénica, impiden el funcionamiento normal de la glándula tiroides (acción anti-tiroidea) (1).

Además, una serie de surfactantes como los alquilfenoles etoxilados, utilizados en detergentes, pesticidas y productos industriales, se descargan directamente al ambiente a través de los sistemas de tratamiento de aguas residuales. Una vez allí, la degradación primaria de estos compuestos genera subproductos de cadenas cortas, que son más persistentes que la sustancia original (nonilfenoles, octilfenoles y alquilfenoles) (5). Algunos estudios demostraron que éstas poseen la capacidad de imitar las hormonas naturales por interacción con el receptor estrogénico (6).

Consecuencias de los DEs en la salud humana

Las consecuencias en la salud humana a la exposición crónica de los DEs pueden ser potencialmente muy graves. Algunas de ellas son:

• Cáncer testicular: La incidencia del cáncer testicular en el hombre se ha incrementado significativamente en las últimas décadas en la mayoría de las zonas industrializadas, con llamativas diferencias entre países, e incluso regiones vecinas (7,8).

• Cáncer de próstata: Esta entidad constituye la segunda causa de muerte por cáncer en los EE.UU. El incremento de mortalidad por esta condición registró un 17% en los últimos 30 años, a pesar de la mejoría lograda en el diagnóstico. Un meta análisis encontró una relación positiva entre este tipo de cáncer y la dedicación a la agricultura (9).

• Cáncer de mama: Se ha sugerido la existencia de una relación entre el incremento del riesgo de padecer cáncer de mama y la exposición a los agentes químicos estrogénicos como plaguicidas organoclorados tales como el DDT y ciertos PCBs (10).

• Disminución de la calidad del esperma: Varios estudios reportaron una disminución significativa en la concentración del esperma, mientras que otros no mostraron cambios significativos (11-14).

• Efectos sobre la fertilidad: Se estableció que la exposición al DEs in útero condiciona una incidencia más elevada de abortos, de embarazos ectópicos, mortinatalidad y prematuridad (15).

• Efectos sobre el tiroides. Las hormonas tiroideas son necesarias a lo largo de la vida para mantener un adecuado nivel metabólico. Son fundamentales durante la etapa del crecimiento y desarrollo, especialmente para la maduración del cerebro. Diferentes agentes presentes en el medio ambiente pueden alterar su producción, tanto en animales como en humanos (16-18).

• Obesidad: La epidemia actual de obesidad podría no explicarse sólo por un cambio en el incremento del aporte calórico y/o disminución de la actividad física; existen algunos datos que hacen pensar en la posibilidad de que los agentes químicos pueden estar desempeñando algún papel en tal sentido (19).

Posibles soluciones al problema del agua potable

Como hemos visto en ambos artículos (Parte 1 y 2), el problema del agua potable parece ser bastante serio. Hasta tanto no existan procedimientos efectivos para eliminar estas sustancias tóxicas en el agua corriente por parte de las plantas potabilizadoras, ésta seguirá siendo causa importante de contaminación por tóxicos químicos ambientales con potenciales efectos negativos en la salud. ¿Cuál es la solución entonces?

Las aguas minerales naturales son una buena alternativa para evitar la contaminación química al beber a diario y cocinar nuestros alimentos con agua corriente. Se debe evitar consumir el agua mineral contenida en envases de PVC o policarbonato (ya que liberan sustancias tóxicas como el bisfenol-A). El agua debe estar contenida, preferentemente, en envases de PET (tereftalato de polietileno) o HDP (polietileno de alta densidad). Los envases contienen la sigla que estipula el procedimiento de elaboración con PET y HDP.

Otra alternativa son los filtros especiales de agua que, además de obtener una mejor calidad del elemento para beber sirve para cocinar los alimentos. Pero, ¿qué tan eficaces son?

Hoy en día, los filtros de agua caseros más populares en el mercado están hechos de carbón activado granular, o en bloque de carbón en polvo. Al parecer, una de las ventajas de estos purificadores de carbono, comparados con los filtros de sedimentos antiguos, es que no sólo eliminan esas sustancias sino que también limpian el cloro y los productos químicos orgánicos (herbicidas y pesticidas). Su principal deficiencia es que los filtros de carbono puro no descartan los metales pesados, nitritos y nitratos. Para obtener ese nivel de descontaminación se que tendría que buscar un filtro de agua de carbono que también incluya un sistema de resina de intercambio de iones.

Más recientemente, una empresa norteamericana lanzó en 2006 al mercado una versión comercial de un filtro de agua con nanotecnología, de una versión original desarrollada en 2003 en conjunto con la Nasa. Este novedoso dispositivo tiene por objeto reciclar el agua corporal eliminada por los astronautas en los vuelos espaciales, y así mantener la ingesta de agua potable. Al parecer, las pruebas independientes efectuadas por la Agencia de Protección ambiental de Estados Unidos (Usepa), demostró que este nuevo dispositivo era eficaz para eliminar microorganismos como: bacterias (99,99 por ciento), virus (99,99 por ciento), Cryptosporidium parvum, Giardia lamblia; y contaminantes químicos como: arsénico, plomo, benceno, cobre, dioxinas, herbicidas, mercurio, y endotoxinas de Escherichia coli (E. coli) y Salmonella.

Recomendaciones

Si bien los estudios de los efectos nocivos para las sustancias cloradas y los subproductos presentes en el agua aún no son concluyentes (ver: Parte 1); si lo son cada vez más para los pesticidas y demás químicos tóxicos, producto de la actividad humana. De no contar con ningún tipo de filtro, lo mejor es no beber agua de la canilla ni utilizarla para cocinar los alimentos. También, es conveniente evitar bañarse en las primeras horas de la mañana, que es donde generalmente se observa una mayor concentración de cloro en el agua, y evitar respirar los vapores del agua caliente de la ducha, manteniendo bien ventilado el baño.

El agua más saludable para beber es aquella que es verdaderamente mineral de fuente natural, como el agua del deshielo de las altas montañas. Hay que tener presente que muchas aguas que se comercializan como minerales, son en realidad aguas mineralizadas; es decir, agua corriente a las cuales se le agregan minerales.

Vea en Alertas Médicas El agua potable de canilla: ¿Es tan potable como parece? (Parte 1). Conozca los riesgos de la cloración del agua y los sub-productos de la cloración.

Referencias:

1. Becerril Bravo JE. Contaminantes emergentes en el agua. Revista Digital Universitaria. Instituto de Ingeniería – UNAM, 10 de agosto 2009, Volumen 10 Número 8, ISSN:1067-6079.

2. CAS, American Chemical Society, disponible en: http:////wwww.ccas.org/index.html (consultado el 26 de junio de 2009), citado por Becerril Bravo JE, 2009.

3. Daughton CG. (2004). Non-regulated water contaminants: emerging research Environmental Impact Assessment Review, Volume 24, p 711-732.

4. Schlimovich SE. Proyecto de Sensibilización y Educación sobre Factores Químicos Ambientales Determinantes de la Salud – Mapa Tóxico Químico de la Provincia de Entre Ríos. Consejo Federal de Inversiones (CFI), junio de 2010.

5. Giger W.,Brunner PH.and Schaffner C.(1984),4-Nonylphenol in sewage sludge: accumulation of toxic metabolites from non-ionic surfactants. Science 225,pp.623 –625.

6. Jobling, SJ and Sumpter JP. (1993). Detergent components in sewage effluent are weakly oestrogenic to fish: an in vitro study using rainbow trout hepatocytes. Aquat Toxicol 27,pp.361–372.

7. Forman D, Moller H. Testicular cancer. Cancer Survey 1994;20: 223-341.

8. Huyghe E, Matsuda T, Thonneau P. Increasing incidence of testicular cancer worldwide: A review. J Urology 2003; 170: 5-11.

9. Keller-Byrne JE, Khuder SA, Schaub EA. Metaanalyses of prostate cancer and farming. Am J Ind Med 1997; 31: 580-586.

10. Dewailly E, Dodin S, Verreaul R, Ayo e P, Sauve L, Morin J, Brisson J. High organochlorine body burden in women with oestrogen receptor positive breast cancer. J Cancer Na l Ins 1994; 86: 232-234.

11. Carlsen E, Giwereman A, Keiding N, Skakkebaek NE. Evidence for decreasing quali ty of semen during past 50 years. Brit Med J 1992; 305:609-613.

12. Auger J, Kunstmann JM, Czyglik F, and Jouannet P. Decline in Semen Quality among Fertile Men in Paris during the Past 20 Years. NEJM, Volume 332:281-285, February 2, 1995. Number 5.

13. Skakkebæk, NE. et al. Regional differences in semen quality in Europe Human Reproduction, Vol. 16, No. 5, 1012-1019, May 2001.

14. Skakkebæk, NE. et al.East–West gradient in semen quality in the Nordic–Baltic area: a study of men from the general population in Denmark, Norway, Estonia and Finland. Human Reproduction, Vol. 17, No. 8, 2199-2208, August 2002.

15. Barnest A, Colton T, Gunderson J. Fertilty and outcome of pregnancy in women exposed in utero to diethylstilboestrol. N Engl J Med 1980; 302:609-613.

16. Capen CC. Pathophysiology of chemical injury of the thyroid gland. Toxicol Let 1992; 64/65: 381-388.

17. Tilson HA, Kodavanti PR. Neurochemical effects of polychlorinated biphenyls: an overview and identification of research need. Neurotoxicology 1997; 18: 727-743.

18. Crisp TM, Clegg ED, Cooper RL, Wood WP, Anderson DG, Baetcke KP, Hoffman JL, Morrow MS, Rodier DJ, Schaeffer JE, Tovar LW, Zeeman MG, Patel YM. Environmental endocrine disruption: an effect assessment and analysis. Environment Health Persp 1998; 106: 11-56.

19. Baillie-Hamilton P . Chemical toxins: A hypothesis to explain the global obesity epidemic. J Alt and Comp Med 2002; 8: 185-192.

Agua potable, plaguicidas y otros contaminantes
Publicado el 12 mar 2012. Archivado bajo Sal-bien, Salud.

El agua de canilla que utilizamos a diario para nuestras necesidades alimentarias y aseo personal, no solo posee cloro y subproductos de la cloración, que demostraron ser potencialmente tóxicos para la salud humana, sino que, además, contiene una variedad de sustancias que son aún más peligrosas, tales como agrotóxicos, medicamentos veterinarios, productos farmacéuticos y cosméticos de uso personal, entre otros. Consecuencias de los disruptores endocrinos en la salud humana.



Agua ¿potable?

Dado que la producción de estos químicos continúa en aumento, parece ser que, por ahora, la única solución posible para evitarlas solo depende de cada uno de nosotros.

Los contaminantes llamados “antropogénicos”, aquellos producidos directa o indirectamente por las actividades humanas, se han dispersado ampliamente en el ambiente y están “emergiendo” en las aguas superficiales y subterráneas como resultado de las emisiones industriales, la ineficiente disposición de residuos sólidos, los derrames accidentales, la aplicación indiscriminada de plaguicidas (herbicidas, pesticidas) en la agricultura, la recarga artificial del agua subterránea, la disposición en el suelo de lodos de las plantas de tratamiento de aguas residuales, y las actividades de consumo que incluyen la excreción de una amplia gama de productos químicos, tales como medicamentos y cosméticos.

Las evidencias
Todas estas fuentes de contaminación de las aguas han sido reconocidas como rutas potenciales importantes de eliminación del contaminante, y aquellas derivadas de las actividades de consumo representan uno de los grupos de mayor crecimiento.

Las actividades de consumo se reconocieron recientemente como una fuente potencialmente importantes de contaminación dispersa no controlada. Hasta marzo de 2004, casi 23 millones de sustancias orgánicas e inorgánicas (excepto secuencias biológicas tales como proteínas y nucleótidos) se indexaron en el registro CAS, 2004, de la Sociedad Química Americana (“The American Chemical Society’s Chemical Abstracts Service”). Aproximadamente un tercio de estas sustancias (sobre 7 millones) estaban disponibles comercialmente. En contraste, solamente alrededor de un cuarto de millón (230.000) de estos compuestos está inventariado o regulado por algunos países a nivel mundial.

Cuando el consumo enferma y mata
El alto potencial en la proliferación continua de fármacos y productos de uso personal, medicamentos veterinarios y de otros productos químicos antropogénicos, plantea desafíos substanciales y quizá insuperables para su regulación y control, desde el punto de vista de su evolución y diseño de sistemas viables para su aplicación. Por otra parte, la investigación y el desarrollo de drogas y compuestos bioactivos evoluciona rápidamente y, en muchos casos, los mecanismos de acción son nuevos para los sistemas biológicos, por lo que las consecuencias en el ambiente son inciertas.

Entre los contaminantes encontramos algunos que pueden presentar alteraciones endocrinas, llamados disruptores endócrinos (DEs), debido a que pueden imitar o impedir la acción de una o varias hormonas en el organismo. Éstos incluyen: pesticidas, productos químicos industriales, productos farmacéuticos y fitoquímicos. Además de estar presentes en el agua, también se encuentran ampliamente distribuidos en los alimentos, en el suelo y en muchos objetos que utilizamos a diario.

Los disruptores endocrinos (DEs) en la mira
Los insecticidas clorados, tales como kepona; DDT; dieldrin y metoxicloro, los compuestos usados en los plásticos y en la industria de los detergentes, tales como el bisfenol A, los ftalatos y los alquilfenoles, tienen actividad estrogénica; es decir, similar a la hormona sexual femenina.

El DDE (un derivado del DDT) y el agente antihongos vinclozolin; entre otros, así como algunos insecticidas, bloquean la acción de la hormona sexual masculina (acción anti-androgénica).

Algunos PCBs, además de la actividad estrogénica, impiden el funcionamiento normal de la glándula tiroides (acción anti-tiroidea).

Además, una serie de surfactantes como los alquilfenoles etoxilados, utilizados en detergentes, pesticidas y productos industriales, se descargan directamente al ambiente a través de los sistemas de tratamiento de aguas residuales. Una vez allí, la degradación primaria de estos compuestos genera subproductos de cadenas cortas, que son más persistentes que la sustancia original (nonilfenoles, octilfenoles y alquilfenoles). Algunos estudios demostraron que éstas poseen la capacidad de imitar las hormonas naturales por interacción con el receptor estrogénico.

Consecuencias de los DEs en la salud humana
Las consecuencias en la salud humana a la exposición crónica de los DEs pueden ser potencialmente muy graves. Algunas de ellas son:

• Cáncer testicular: La incidencia del cáncer testicular en el hombre se ha incrementado significativamente en las últimas décadas en la mayoría de las zonas industrializadas, con llamativas diferencias entre países, e incluso regiones vecinas (7,8).

• Cáncer de próstata: Esta entidad constituye la segunda causa de muerte por cáncer en los EE.UU. El incremento de mortalidad por esta condición registró un 17 por ciento en los últimos 30 años, a pesar de la mejoría lograda en el diagnóstico. Un meta análisis encontró una relación positiva entre este tipo de cáncer y la dedicación a la agricultura.

• Cáncer de mama: Se ha sugerido la existencia de una relación entre el incremento del riesgo de padecer cáncer de mama y la exposición a los agentes químicos estrogénicos como plaguicidas organoclorados tales como el DDT y ciertos PCBs (10).

• Disminución de la calidad del esperma: Varios estudios reportaron una disminución significativa en la concentración del esperma, mientras que otros no mostraron cambios significativos.

• Efectos sobre la fertilidad: Se estableció que la exposición al DEs in útero condiciona una incidencia más elevada de abortos, de embarazos ectópicos, mortinatalidad y prematuridad.

• Efectos sobre el tiroides. Las hormonas tiroideas son necesarias a lo largo de la vida para mantener un adecuado nivel metabólico. Son fundamentales durante la etapa del crecimiento y desarrollo, especialmente para la maduración del cerebro. Diferentes agentes presentes en el medio ambiente pueden alterar su producción, tanto en animales como en humanos.

• Obesidad: La epidemia actual de obesidad podría no explicarse sólo por un cambio en el incremento del aporte calórico y/o disminución de la actividad física; existen algunos datos que hacen pensar en la posibilidad de que los agentes químicos pueden estar desempeñando algún papel en tal sentido.

Posibles soluciones al problema del agua potable
Como hemos visto en ambos artículos (Parte 1 y 2), el problema del agua potable parece ser bastante serio. Hasta tanto no existan procedimientos efectivos para eliminar estas sustancias tóxicas en el agua corriente por parte de las plantas potabilizadoras, ésta seguirá siendo causa importante de contaminación por tóxicos químicos ambientales con potenciales efectos negativos en la salud. ¿Cuál es la solución entonces?

Las aguas minerales naturales son una buena alternativa para evitar la contaminación química al beber a diario y cocinar nuestros alimentos con agua corriente. Se debe evitar consumir el agua mineral contenida en envases de PVC o policarbonato (ya que liberan sustancias tóxicas como el bisfenol-A). El agua debe estar contenida, preferentemente, en envases de PET (tereftalato de polietileno) o HDP (polietileno de alta densidad). Los envases contienen la sigla que estipula el procedimiento de elaboración con PET y HDP.

Otra alternativa son los filtros especiales de agua que, además de obtener una mejor calidad del elemento para beber sirve para cocinar los alimentos. Pero, ¿qué tan eficaces son?

Recomendaciones
Si bien los estudios de los efectos nocivos para las sustancias cloradas y los subproductos presentes en el agua aún no son concluyentes (ver: Parte 1); si lo son cada vez más para los pesticidas y demás químicos tóxicos, producto de la actividad humana.

De no contar con ningún tipo de filtro, lo mejor es no beber agua de la canilla ni utilizarla para cocinar los alimentos. También, es conveniente evitar bañarse en las primeras horas de la mañana, que es donde generalmente se observa una mayor concentración de cloro en el agua, y evitar respirar los vapores del agua caliente de la ducha, manteniendo bien ventilado el baño.

El agua más saludable para beber es aquella que es verdaderamente mineral de fuente natural, como el agua del deshielo de las altas montañas. Hay que tener presente que muchas aguas que se comercializan como minerales, son en realidad aguas mineralizadas; es decir, agua corriente a las cuales se le agregan minerales.

Por el Dr. Sergio E. Schlimovich.

Leer más en
http://drses.com.ar/?p=1385
http://drses.com.ar/?p=1253
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...