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martes, 25 de septiembre de 2012

Los modelos productivos y las relaciones de colonialidad


Jorge Rulli: “Este país no merece ser una maquila miserable como somos. Merece el esfuerzo de todos”

Bahianoticias. com - por Silvia Paglioni – El 9 de junio, invitado a participar en el IV Encuentro por el Día Mundial del Medio Ambiente, llevado a cabo en Sierra de la Ventana y organizado porONG Ambiente Comarca, pudimos aprender de los vastos conocimentos de Jorge Rulli, uno de los principales referentes de la lucha contra el modelo agrario argentino y la globalización. Su principal objetivo es la concientización de la población. Es uno de los fundadores del GRR, Grupo de Reflexión Rural, que inició en la Argentina la denuncia de los transgénicos y efecto adverso de los agroquímicos en la salud humana. Ha sido coautor de libros tales como “Transgénicos y fracaso del modelo agropecuario”, “El ALCA y la agricultura en la Argentina”, “El Guerrero de la Periferia” que es su autobiografía, “Estado en construcción” y “Estado de Gracia”. Estuvo acompañado en la exposición que brindaron por, Federico Aliaga, abogado y Alejandro Villa, médico veterinario. Compartimos con nuestros lectores una síntesis de lo expuesto por los participantes:

FOTOREPORTAJE BAHIANOTICIAS.COM – IV Encuentro por el Día Mundial del Medio Ambiente:https://www.facebook.com/media/set/?set=a.402143373158274.85039.364316660274279&type=1

JORGE RULLI – “Los modelos productivos y las relaciones de colonialidad – Volver a la tierra”.

“Las grandes Corporaciones son las que gobiernan estés país. Nosotros nos quejamos de algún dirigente corrupto y los negocios que tienen, siempre hablamos de lo mismo pero esos son negocios marginales. Nunca se habla del poder central. Son periféricos, los kioscos del gran negocio. Tener la máquina tragamonedas, que a nosotros, en nuestra pobreza, nos parece muchísimo, es el kiosco para que no hablen. Las grandes corporaciones juegan en otro terreno y ese terreno parece que no lo queremos ver.”

“Sería bueno que entre todos pensemos en otro proyecto de país. Que otra argentina es posible pero construida entre todos, en una democracia donde no haya que votar a un partido que es igual a los demás. Lo importante es la felicidad del pueblo, algo que ningún político habla. Se habla del producto bruto, de las rutas, de la cantidad de automóviles que tenemos, que debemos tener más que Alemania…El crecimiento es más de lo malo. Es una idea aberrante del crecimiento. Hay más fabricas, mas exportaciones pero también mas barcos petroleros que se hunden…Agregan números al revés… Cuanta más delincuencia sube el crecimiento. Construimos otras cárceles. Nos va fantástico… Esto es lo que tenemos que desmontar convirtiendo esas empresas en otras cosas.”

Sobre la alimentación…

“Alguna vez en este país para comprar carne íbamos a la carnicería y pan a la panadería lo cual llevamos a nuestro hogar en una bolsa de feria. El pollo lo criaba mi madre, lo elegía, lo mataba. Parecía todo muy primitivo si, pero muy sano. Teníamos y construíamos los mejores aviones del mundo. La flota mercante la construíamos aquí. La tecnología la poníamos donde la teníamos que poner. Hoy la tecnología se usa en los alimentos que consumimos. En la leche que dejó de ser leche y en el pan que ya no es pan, y ya no tenemos ni barcos ni aviones y cuando necesitamos un torno o un colador de café, lo tenemos que traer de China. Hemos perdido la memoria y este país no merece ser una maquila miserable como somos. Merece el esfuerzo de todos y la palabra. Los que sepan hablar y escribir, tendrían que escribir y hablar en función de este sueño que es volver a tener una Argentina grande”

Al finalizar la exposición de los integrantes del GRR, se permitió a los asistentes hacer preguntas:

Silvia Paglioni para Bahianoticias.com: -¿Uds. le advirtieron a la Presidente Argentina Cristina Fernández que varios funcionarios iban a ser juzgados por delitos de lesa humanidad?

Jorge Rulli, Grupo Reflexión Rural: -Si, así es. Fue hace 4 años cuando terminamos las campañas contra las fumigaciones. Por respeto a la investidura, el primer informe se lo llevamos a la Casa Rosada. Agregamos una carta pidiéndole por favor que la leyera, porque estamos convencidos que dentro de algunos años, iba a ser motivo de juicios de lesa humanidad, semejante a los juicios que estaban atravesando los genocidas de la dictadura. Se lo dimos a ella, (Fernández), al Jefe de Gabinete Massa…

Interviene Federico Aliaga, abogado GRR: – A la Corte Suprema, al Secretario de Medio Ambiente; fue entregado en la Cámara de Diputados y a varios remitentes, diciéndoles que en un futuro iban a ser juzgados como grandes genocidas…

Jorge Rulli: -Bueno… No nos fue muy bien… (Risas)

Federico Aliaga: -Es obvio…

Rulli: -No nos fue bien porque un montón de diputados oficialistas se metieron en la campaña y bueno… la campaña dejó de ser contra la soja (modelo) para ser contra el glifosato. Nosotros dimos un paso al costado y bueno… Uds. vieron las campañas en los diarios oficialistas, como Pagina 12, que le dedicó una tapa contra el glifosato.

Federico Aliaga: -De criticar un modelo se pasó a criticar un producto que todos sabemos que si se prohíbe detrás de ese se viene otro producto. Es una rueda que nunca se termina. No podemos prohibir producto por producto cuando siempre van a sacar uno nuevo.

Jorge Rulli: -Si el gobierno alguna vez prohibiera el glifosato, los productores de soja tendrían que comprarle una nueva semilla a Monsanto, lo cual sería un negocio inmenso y vergonzante. Tendríamos un herbicida complementario de la soja transgénicas que nos haría añorar al glifosato

Silvia Paglioni/Bahianoticias - ¿O sea que el estudio del glifosato realizado por el Dr. Carrasco y otras, puede interpretarse como una pantalla del gobierno para distraer de la realidad a los ciudadanos?

Jorge Rulli: -Puede ser. Si, puede ser. Yo durante mucho tiempo creí en la casualidad de que Carrasco estudió el glifosato y bueno… los científicos no tienen que comprender la situación política. A esta altura, ya no sé…No sé. En la argentina prendió mucho la cosa del glifosato como fatal cuando en realidad se están usando otras cosas peores.

Interviene Alejandro Villa, médico Veterinario:

-El 2,4-D (herbicida sistémico hormonal auxínico), tiene su alto grado de riesgo. Syngenta que es la gran multinacional de las semillas transgénicas y agroquímicos, junto con Monsanto, sacó una frase famosa “Republica Unida de la Soja”, hay un mapa porque esto es global. Es en Santa Cruz de las Sierras en Paraguay, Argentina, Uruguay, parte de Brasil y Colombia. Syngenta produce el PARAQUAT, veneno incoloro, indoloro, insípido y levemente más denso que el agua que tiraban en Vietnam.

En el barrio Villa Delfina, de Bahía Blanca, hubo ocho perros que se sospecha que murieron por paraquat. Se envió los órganos de uno a La Plata para hacer estudios patológicos, no se pudo realizar estudios toxicológicos, arrojó que la muerte se parecía a muerte por paraquat. En el litoral con el arroz, ese está por usar el tamidor que es un insecticida fosforado. Son todos muy tóxicos. El glifosto es el nombre del cuco más conocido…

Referido a volver a consumir leche de vaca sin pasteurizar y la política de centralización:

Walter Mersing (foto) “Acá y en todos los pueblos siempre venía el lechero que nos traía la leche fresca, nos daba la yapa y se iba pero hoy lo meten preso si hace eso. Yo conocí Chile y Perú y todos los sábados se hacen ferias en lugares específicos que venden productos naturales del lugar de excelencia pero acá no se puede hacer porque viene bromatología y los meten a todos en cana. Desde los años 60 que se ha hecho una política de centralización. Todo va a parar a Buenos Aires, carne, fruta y verdura. En la comarca había hasta molinos harineros. Enseguida empiezan a decir, no que la aftosa y no se que más. Pero es un pueblo que se crió tomando leche de vaca recién ordeñada, hay una cultura lechera. Está todo armado para subvencionar a las grandes empresas y no al tambero. Hasta legalmente está todo armado para que el productor no pueda vender. Acá pasó hasta con los dulces, alfajores. Los requisitos que les piden para ponerse en blanco es como si fueran una gran empresa… ¿Cómo haces? Porque hay que revertir un sistema judicial”

Federico Aliaga, abogado (GRR): -“Si, estamos fuera de la ley, hay que asumirlo y en buena hora que estemos fuera de la ley. Estoy seguro que si en Sierra de la Ventana hay una comunidad que apoya al lechero, ese lechero no va a tener problemas. Y si no habrá que ir a la casa del lechero a buscar la leche y que nunca se entere bromatología. Hay un ejemplo que es Olavarría. Cuando fue la crisis del 2001

Jorge Rulli, GRR: -”El Municipio de Olavarria decidió distribuir leche fresca durante esa crisis, o sea sin pasteurizar. Tuvieron problemas y los amenazaron, pero el Estado Municipal es parte del Estado. Generalmente los Intendentes lo olvidad y en realidad el Estado Municipal es muchísimo lo que puede disponer y no lo hace. Los resultados de esta decisión fue que en los niños había descendido las enfermedades. Que en corto plazo los cambios nutricionales en los niños habían mejorado notablemente. Fue una manera también de salvar varios tambos que estaban a punto se cerrarse. Los municipios no son capaces de plantársele al gobernador porque son totalmente dependientes.

Entendemos que no es posible hacerlo, pero hay que crear conciencia. El consumidor optar por el valor de la marca y la marca lo engaña muchísimo más que cualquier otro feriante. La diferencia es que cuando le compras al productor le estas mirando la cara y que le podes preguntar. Por supuesto que te puede mentir pero también te podes dar cuenta. Pero que la Serenísima te engaña, pero por supuesto…El problema es que las marcas nos han colonizado y la gente le cree a las empresas.

Lo mismo sucede con los chorizos, salames, etc. El 30/40% está hecho con soja transgénica. Por qué no comprarle salame al vecino, al pequeño productor del otro pueblo, que sabemos que tiene un nombre y donde vive, que si hace una macana va a ser difícil vivir con esa cruz. La situación oprobiosa que vivimos es consecuencia de nuestras debilidades. Nosotros como grupo, que nos llega mucha información y que sabemos que la situación del mundo es terrible…

Los Franceses creen que se van a salvar por la izquierda y los Españoles que se van a salvar por la derecha… Están haciendo experimentos pero en realidad todos se cayeron. Hay muchos jóvenes desesperados porque han perdido el empleo, aumento de suicidios en las grandes ciudades.

Se están yendo a aldeas a repoblar aldeas abandonadas. Esto nos va a pasar a nosotros. Es importante que las generaciones puedan transmitirse la memoria. Me parece a mi, que este régimen del agronegocio, el Agro-business llevado a lo rural y que fue implementado desde la Secretaría de Agricultura, quemando así las naves de la memoria. Sabiéndolo podemos luchar mejor.Foto: Aliaga, Villa y Rulli.

La situación Europea es muy grave, la situación Norteamericana, la de Brasil que está al borde de la recesión, China….Bastaría que China nos compre menos para que la situación se convierta en terrible. Yo salí ayer de Buenos Aires con el sentimiento de que se viene el final de una etapa. Cacerolazos, cortes de ruta, paro generales de algunas centrales obreras, papelones en la Cámara de Diputados y Senadores que son situaciones que nos avergüenzan a todos sin importar el partido que tenga cada uno. Es una situación prácticamente de acefalía. No hay recambio, porque en todos los partidos nadie se hace cargo. La debilidad común sostiene a la que tiene el gobierno.

El viento de cola lo alientan las corporaciones y mercados enormes. ¿Quién sabe quien es el Ministro de Economía? Que importa! Si la economía la manejan las empresas. Es terrible y esta es la situación real. Estamos muy cerca de un final y no hay una dirigencia de reemplazo y si la hay, el modelo productivo va a ser igual porque ningún político habla de la soja, del desterramiento del campo, de los biocombustibles, de la independencia China, de los puertos inviables porque lo que estamos exportando a China, esos barcos ya no entran en el Paraná, entonces se habla del canal oceánico, la salida por el Pacífico… La salida de Argentina será por Chile.

Los Chilenos ya dijeron, lo que sale por aquí es nuestro…Estamos embarcados en un modelo, megaminería, biocombustibles y sojización que no tiene mucho futuro, porque todo sale por la zona de San Lorenzo. No se habla de globalización, no conocen el tema. Mucha gente que se supone que sabe mucho de política, a veces les preguntamos quiénes son las cinco grandes exportadoras de argentina y no lo saben. Más de uno cuando mencionamos a Cargill o Nidera piensa que nombramos marcas de zapatillas… ”

Dr. Federico Aliaga, abogado. Grupo Reflexión Rural

Síntesis de lo expuesto

“Acá hay algo que es fundamental, estamos hablando de la rotura de la soberanía alimentaria de los pueblos, pero también estamos hablando de algo que todavía en la argentina no lo tenemos instalado pero no podemos dejar de ver lo que sucede en otros países y que es la dependencia de las patentes de semillas de las grandes corporaciones.

Las corporaciones llegan con las semillas porque tienen patentes. Las semillas tienen propiedad intelectual, están patentadas. En Estados Unidos uno no puede guardar sus propias semillas de las cosechas porque hay una ley de semillas que lo prohíbe. El productor que siembra, no puede guardar su propia semilla para sembrarla el año que viene sino paga regalías a Monsanto y otros. Las leyes argentinas todavía protegen al agricultor pero las corporaciones vienen haciendo lobby para que se modifique la ley de semillas en argentina. Monsanto en argentina no puede reclamar las regalías. Quien controla las semillas y los alimentos controla el mundo. Estamos presos de las grandes corporaciones”

Más info y contacto con GRR:

PARAR EL MUNDO: http://www.pararelmundo.com/

VOLVER A LA TIERRA: http://www.volveralatierra.com.ar/

Cobertura especial y fotos: Silvia Paglioni para Bahianotcias.com

Sierra de la Ventana 2012 – Argentina

http://bahianoticias.wordpress.com/2012/07/06/jorge-rulli-este-pais-no-merece-ser-una-maquila-miserable-como-somos-merece-el-esfuerzo-de-todos-2/

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viernes, 22 de junio de 2012

Pueblos sojizados, mundo en fuga

21/06/12 Por Jorge Cadús

Este año se cumplen cien años de las huelgas agrarias conocidas como Grito de Alcorta, que determinaron la conformación de Federación Agraria Argentina (FAA). De cara al centenario de aquel hecho histórico, se abren varios debates que atraviesan la geografía donde ese movimiento se gestó y cobró fuerza. Miradas diferentes a la hora de pensar los modos de producción, el monocultivo de soja, la concentración de la propiedad de la tierra, la protección de los suelos y el medio ambiente, la relación entre cultura y naturaleza y la salud de los pueblos rurales. Parte de una agenda en discusión que apenas asoma en sus primeros trazos.



Un desierto anunciado

En una carta dirigida al flamante titular del Ministerio de la Producción de Santa Fe, Carlos Fascendini, el senador provincial Germán Giacomino detalló en enero de 2012 el estado de las producciones agropecuarias regionales afectadas por la sequía, y solicitó la declaración de estado de emergencia para el Departamento Constitución.

El relevamiento que acompaña el escrito del legislador fue realizado a partir de informes remitidos por las filiales de Federación Agraria Argentina en las localidades de Empalme, Godoy-Rueda, JB Molina, General Gelly, Peyrano, Santa Teresa, Máximo Paz y Alcorta; y describe el estado de los cultivos a lo largo de la Ruta Provincial N° 90.

Así, en el caso del maíz, se expresa que el cultivo "presenta, a la fecha, disminuciones de entre un 60% a un 70% de rendimiento. Si pasan los días y no ocurren precipitaciones estas pérdidas serán totales".

Para el sorgo granífero, el estudio advierte que "por la capacidad de recuperación de este cultivo, hasta el momento las pérdidas son menores, de entre un 40% a un 50%, pero de mantenerse la sequía las pérdidas también serán totales".

En cuanto a la soja, se distingue entre la soja de primera, donde hay "pérdidas de entre un 30% a un 40%, pero estas se agudizan día a día"; y la soja de segunda, donde "hay un 60% de superficie sin sembrar y lo sembrado ya muestra una importante pérdida de plantas o no ha nacido".

Para el caso de la ganadería, el informe consigna: "la producción de pasturas y verdeos está seriamente afectada por esta sequía. Por lo tanto, se verán afectadas las reservas para la producción de carne y leche en los establecimientos ganaderos".

En ese marco, expresa Giacomino, la declaración de la emergencia agropecuaria podría contrarrestar "los impactos que derivan de esta situación alarmante".

Las lluvias caídas desde el 11 de enero aliviaron un tanto la situación, pero el panorama sigue preocupando a los productores agropecuarios de todo el territorio santafesino.

Un territorio que, en definitiva, sufre las consecuencias de la instalación de un modelo productivo que maltrata la tierra, modifica culturas resignando saberes ancestrales, enferma a las comunidades y descuida el medio ambiente a caballo de un paquete de tecnologías importadas e impuestas por un par de firmas transnacionales.

Algunas de esas cuestiones se discutieron el último fin de semana en Alcorta, donde se llevó a cabo el 3° Campamento de Nacional de la Juventud enrolada en Federación Agraria Argentina.

Cuando tenga la tierra

Bajo el lema "En el Centenario, reafirmando la historia, construyendo un nuevo Grito" más de 250 jóvenes pertenecientes a la Federación Agraria Argentina (FAA) participaron del 3° Campamento Nacional de la Juventud. La cita fue desde el 12 al 15 de enero, en Alcorta, "cuna de la emancipación agraria", como destacaron los organizadores, donde la muchachada llegó para "reafirmar nuestra historia, adueñarnos de ella y a la vez hacernos cargo de levantar las banderas que nos legaron los protagonistas de aquella gesta histórica".

La inauguración formal del Campamento -que asentó sus reales en los terrenos de la Escuela Normal Superior N° 37- fue el jueves 12, y contó con la presencia del presidente de la entidad, Eduardo Buzzi, la secretaria de la Juventud, Evangelina Codoni -que reemplaza a Esteban Motta, después de su polémica renuncia- y Omar Barchetta, actual diputado nacional.

Un recorrido por los espacios emblemáticos de las huelgas de 1912; talleres temáticos sobre las problemáticas del sector; charlas con abordajes históricos diversos (una de ellas con la presencia como expositores de los créditos locales Marina Díaz y Ariel Palacios, periodista de este medio) y una asamblea donde los pibes -con edades que van de los 15 a los 25 años- debatieron los problemas cotidianas fueron las actividades desarrolladas. Claro que la agenda dejó un lugar también para el esparcimiento y la pileta refrescante.

El sábado 14, en dicha asamblea, se redactó un documento donde los noveles dirigentes de FAA dejaron en claro que "la necesidad más sentida por todos los jóvenes es la imposibilidad de acceder a la tierra para planificar nuestro futuro en los pueblos que nos vieron nacer, logrando así revertir el desarraigo..."

La comercialización de la producción de las distintas economías regionales, los problemas ambientales y de acceso al agua, el actual sistema impositivo, la falta de infraestructura, el avance del monocultivo de la soja que destruye la chacra mixta, el avance de los pooles de siembra y la extranjerización de la tierra se cuentan entre los problemas que los jóvenes de FAA destacan a la hora de plantear sus reclamos.

Entre esos reclamos, el documento exige la implementación de una serie de medidas que incluyen un fondo extraordinario para paliar las consecuencias devastadoras de la sequía; Instituto Nacional de la Tierra; Plan Arraigo para la juventud rural; Ley de arrendamiento; normalización de los problemas de producción y comercialización regionales; exención de impuestos y créditos blandos para los jóvenes que se inicien en la producción; y acceso equitativo de los recursos naturales y conservación del medio ambiente..."

El escrito cierra con un desafío abierto a los tiempos por venir: "esta asamblea se declara en estado de alerta y llama a movilizarse para elevar los reclamos al gobierno nacional durante los últimos días de febrero del corriente año".

Mundos perdidos

Existen también en esta agenda en discusión tópicos ausentes.

Entre ellos, los nuevos procesos de colonización establecidos en estos arrabales, que recuerdan la época de la conquista española, el saqueo organizado y la muerte de cientos de miles de habitantes debido a las enfermedades producto de esa colonización.

Una completa y verdadera agenda en discusión debe aceptar que la nueva división global del trabajo está en camino de transformarnos en "forrajeros del mundo"; dejando a su paso una tierra en fuga, con demasiadas heridas sin cerrar.

Mundos perdidos de pequeños productores rurales, trabajadores del surco, con sus familias a cuestas, desplazados del campo.

Mundos perdidos de producciones variadas que pasaban de la siembra de maíz a la alfalfa, de la avena al sorgo, y de allí a las pequeñas huertas que brindaban tomates, chauchas, calabazas, zapallos, melones y sandías de rojos y generosos corazones.

Universos ausentes de arvejas y porotos para los guisos que mitiguen los rigores invernales, cocinados en el fuego lento y noble de la leña recolectada en los montes que rodean los puestos, en los cascos de los campos.

Mapas extraviados de un par de vacas que no hagan escasear la leche fresca; de la cría de cerdos a los gallineros en los puestos de las chacras, y los derivados que se multiplicaban y multiplicaban el plato en la mesa: la carneada y los chacinados; los huevos de gallina o ganso; e incluso las pequeñas variaciones que proporcionaba la caza: nutrias, perdices, peludos o patos en las mil recetas de escabeches propios.

Diferentes mundos que hoy, apenas dos décadas después, parecen impensables, perdidos en los vuelos rasantes de un proceso que tiende a la producción a gran escala con utilización de agrotóxicos en permanente aumento.

Mundos negados para muchos de los más jóvenes productores rurales que se acercan al laburo de la tierra aparentemente condenados a la siembra directa, el poroto transgénico y el barbecho químico.

Numeritos

- La producción de soja aumentó de 10,8 millones de toneladas en la campaña 1990/91 a 47 millones en 2008/2009.
- La superficie destinada a la producción sojera es en la actualidad de 16,6 millones de hectáreas.
- Representa el 53% del total del territorio destinado a la producción agropecuaria.
- Durante 2009, la superficie implantada con soja recibió más de 200 millones de litros de glifosato.
- Un aumento de más del 1400% de lo aplicado en 1996, cuando llegó a los 14 millones de litros.
- A este herbicida se suman las aplicaciones de 2-4D, atrazina y endosulfán, que suman entre 32 y 37 millones de litros más.
- Representan 14,5 litros por hectárea por campaña.
- Son múltiples las consecuencias de la fumigación masiva de soja con estos productos. Se han afectado pobladores y existen sólidas denuncias basadas en registros de médicos hospitalarios de las regiones fumigadas.

La agenda de los pibes

¿Cuáles considerás son los principales problemas en el pueblo? ¿Cuánto es tu consumo mensual de agua? ¿Cómo valoras la calidad del agua que consumís? ¿Estás de acuerdo con lo que pagás por el agua? ¿Conocés el derecho humano al agua?

Preguntas como ésta fueron las que alumnos de 6° de la Escuela Fiscal N° 181 Nicolás Avellaneda de Alcorta formularon a 100 vecinos del Barrio La Pluma, de esta localidad, en el marco del trabajo de investigación "El derecho al Agua", que los pibes presentaron en la Feria de Ciencias de Temaikén los días 16 y 17 de septiembre de este año, y que por estos días toma forma de publicación bajo el nombre de "Tinta en Papel".

Las respuestas de los vecinos no son menos interesantes: mientras que el 65% de los encuestados dice estar de acuerdo con lo que paga por el servicio, el 35% se manifiesta disconforme; apenas un 60% de los vecinos conoce el derecho humano de acceso al agua para consumo de calidad; el 40% considera que ese acceso debe ser gratuito; el 75% consume agua directamente de la llave (sólo un 20% utiliza el servicio de ósmosis inversa brindado por la Cooperativa de Agua local); y el 59% no conoce cuánta agua consume en forma mensual.

Cuando se le pregunta a los vecinos sobre los problemas del barrio, las respuestas trazan un mapa múltiple y preocupante: el 78% consigna como principal problema el uso de agroquímicos; el 69% determina que hay mucha basura; y el 10% afirma que es un problema la contaminación del agua.

Una buena agenda para pensar las urgencias barriales en la localidad.

Una situación colonial

El referente del Grupo de Reflexión Rural (GRR), Jorge Rulli, describió ante este cronista su recorrido por una geografía saqueada: "nosotros recorremos todo el país. Y en Alcorta encuentro el mismo panorama de un país dedicado a hacer soja para alimentar a los chanchos chinos. Donde se privilegia el modelo económico a los costos sociales, a la salud de la gente. Esta zona, la pampa gringa, es una zona de arraigo, donde llegaron nuestros abuelos en busca de una tierra donde afincarse, hicieron el amor sobre la tierra, enterraron a sus parientes en esta tierra, la amaron, y ahora tenemos que la soja ha conseguido que sus nietos abandonen todas las prácticas agrícolas que tenían, que se hayan urbanizado, que consuman mujeres y niñas a lo loco porque la trata está vinculada a la soja, y la droga está vinculada a la soja. Se ha constituido un país terrible, que es muy difícil de desmontar, y que en principio nosotros estamos develando, que es la republiqueta sojera".

El militante social y ambiental trazó el perfil de la pampa sometida a la sojización.

"Hoy en esta zona lo que más se ve son tormentas de tierra. El suelo se está yendo de una manera acelerada, el suelo ha perdido su estructura, es un suelo arenoso, no tiene vida, no hay colonias bacterianas, cuando llueve no tiene olor a tierra mojada, no hay más lombrices, está saturado de agrotóxicos. Es un suelo enfermo, y sobre ese suelo hay una población enferma. No podría ser de otra manera. Al mismo tiempo, el monocultivo se transforma en una monocultura: un pensamiento precario, un pensamiento monótono, falta de debates, falta de ideas, falta de literatura, falta de poesía, no hay nada. El país de la soja es un país muy triste", recalcó.

Las postales de la patria en penumbras son develadas en el relato de Rulli: "Hay una Argentina negra, una Argentina siniestra. El sojero que tuvo un hijo que le nació sin un brazo, y que le dice al periodismo 'mi hijo no va a tener un brazo pero va a tener dos palos verdes'. Esta Argentina bestial. La Argentina de los secuestros de niñas, en San Lorenzo, que llevan a las niñas a los barcos de coreanos sin ningún control, nunca se sabe cuántas suben, cuántas bajan. En las barrancas, en las villas miserias, la cantidad de niños de rostros coreanos y chinos que aparecen. Esta Argentina tan triste, tan colonizada. Si hay algo que Raúl Scalabrini Ortiz nos enseñó es que hay una situación colonial que debemos develar. En los años 30, la ecuación de la Argentina colonial era carne de vaca y cordero por petróleo más carbón. Hoy es soja transgénica y petróleo crudo por todo el bazar de la China comunista capitalista".

Al mismo tiempo, el mítico militante y resistente político definió las marcas de la otra Argentina posible. Las señales de identidad de una historia de resistencias y luchas por articular. Una memoria que encienda nuevos fuegos de rebeldías, y nuevas formas de relación con la tierra y con la historia grande.

"Hay mucha gente que ha tomado conciencia, e inicia una lucha por otra Argentina, usando la palabra como instrumento", cuenta Rulli. Y agrega: "hay que rescatar la memoria de otro país que fuimos. Allí están las fuerzas para deshechar esta dirigencia opaca que tenemos hoy, porque merecemos otra cosa. Esta es una democracia falsa: no hay planes de gobierno, hay gente de las empresas por todos lados. Yo le digo a los pibes jóvenes, si no pelean no tienen futuro. Esta generación que hoy está en el gobierno los va a dejar sin país. La esperanza tiene que salir de la memoria de los viejos, de lo que podemos transmitirle a los jóvenes. La pelea la tienen que dar los jóvenes, y los viejos ayudaremos".

Aquellos privilegiados

Hacia finales del 2011, una denuncia presentada ante el Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CASACIDN), contra un Instituto Privado de Venado Tuerto puso en evidencia la compleja trama de intereses que silencia y oculta las consecuencias del modelo productivo sobre la salud de las poblaciones.

Norma Barberis y Carlos Velázquez son los abuelos de Fernando Ángel Cáceres, un niño de 4 años fallecido el 8 de junio de 2008, a causa de una leucemia linfoblástica aguda (LLA). Desde entonces, en varias ocasiones, los abuelos solicitaron personalmente al Instituto Privado de Neonatologia y Pediatría de Venado Tuerto (IPNVT) y al médico del niño, el doctor Fernando Vila, una copia de la historia clínica de su nieto. Fernando -describen- "fue atendido e internado una veintena de veces en ese nosocomio siendo tratado su cuadro como alergia o asma".

Violando la Ley de Salud Pública, y las leyes de ética elementales en el ejercicio de la profesión, el centro médico se niega a entregar la historia clínica completa y firmada por el profesional.

A principios de diciembre, la abogada Graciela Cristina Gómez advirtió al CASACIDN que tuvo que exigir por carta documento al nosocomio privado venadense la entrega de la historia clínica de Fernando. "La Clínica no responde al pedido de los familiares del paciente de 4 años fallecido por LLA, cuyos médicos diagnosticaron que presumiblemente era causa de los agrotóxicos", describe la profesional en su escrito.

La abogada señala en su denuncia que "en Santa Fe, son violados los derechos de los niños, vivos y aún muertos, víctimas de las fumigaciones criminales sobre escuelas, pueblos, plazas y cursos de agua en forma indiscriminada".

"Los médicos en su mayoría cómplices, como los organismos estatales, justicia, medios de comunicación y municipios no conformes con la connivencia de todos en este genocidio encubierto, se manejan con total impunidad ante denuncias, reclamos, enfermos, cánceres que se multiplican y por si fuera poco, negando la historia clínica del paciente. Lo cual evidencia la falta de control, estadísticas, estudios epidemiológicos y un desprecio por la vida que sólo hemos visto en épocas del Holocausto", consigna el escrito.

Al mismo tiempo, señala que "el municipio no controla ni aplica la ley y se fumiga pegado a comedores infantiles, iglesias y casas venadenses. Con total desfachatez desde producción reconocen que "acordaron con los vecinos" ilegalmente fumigar a 50 metros de sus viviendas".

La muerte de Fernando Cáceres, de cuatro años, no es la única de una serie que ya ha quemado en los altares de la diosa productividad la vida de miles de pibes argentinos. El Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino (ROHA) reveló que sólo en los años que van del 2002 al 2008, en la provincia de Santa Fe, murieron como consecuencia de distintos tipos de cáncer 892 pibes menores de 15 años.

Sólo en Santa Fe, en siete años, 892 pibes fueron tomados por el cáncer que se disfraza en nombres técnicos: leucemias, tumores reticuloendoteliales, neuroblastoma, carcinomas.

El ROHA remarca también que la leucemia linfoblástica aguda, que arrancó de cuajo la corta vida de Fernando, tiene un índice que debería perturbarnos: en esos siete años, cobró en nuestra provincia 268 vidas recién inauguradas.

Sin embargo, pocas voces se preguntan los por qué de esas vidas rotas antes de la risa completa, del juego compartido, de los sueños de futuro. Los por qué de aquellos privilegiados creciendo, cuando pueden, cuando los dejan, a los golpes. Pocas voces -pero atentas, lúcidas voces- señalan la relación causal de los modos de producción, y los factores ambientales que esos modos de producción general, sobre la salud de las comunidades.

Como lo advierte Graciela Gómez en su presentación: "decenas de niños están en tratamiento en Rosario y en el Garrahan, y otros ya fallecieron, pero ningún profesional certifica lo que dice en voz baja. Todo se oculta, todo se niega, con la finalidad de llenar los bolsillos de pocos, a costas de la vida de todos. Quienes denuncian son relegados, repudiados y excluidos, por la simple razón de ejercer sus derechos, que afectan la renta de los señores feudales de las Hilux. El interés superior del niño no existe".

Desiertos

No es un modelo sojero el instalado en estos arrabales.

Ha sido -sigue siendo- un proceso de sojización que somete a los pueblos, coloniza las culturas y pone a la tierra en fuga; y que va incluso más allá de la simple siembra directa y la cosecha récord.

Ya en el 2002, un diálogo entre el Grupo de Reflexión Rural (GRR) con el historiador Ignacio Lewkowicz, dio forma al trabajo "Estado en construcción".

Allí, se expuso claramente que la nueva división global del trabajo nos convierte de "granero del mundo" en "forrajeros del mundo".

El mismo Jorge Rulli ha señalado que "tanto el modelo rural como la producción de alimentos industrializados y su comercialización, se encuentran en manos de lo que se denominan los Agronegocios. Y esto se expresa mediante las cadenas agroalimentarias que se inician en un modelo de agricultura sin agricultores, no importa de quién sea la tierra, y que llegan hasta nuestra mesa en forma de productos envasados cargados de publicidad, de residuos agrotóxicos y de conservantes".

Para Rulli, "ha sido ese un proceso lento pero implacable de conquista del sector, un proceso de apropiación masiva de los mercados, de cooptación y especialmente de aculturación del productor, porque persuadir al hombre de campo que lo suyo era un agro business, y transformarlo de chacarero a pequeño empresario rural, no fue un hecho menor, sino decisivo, para poder imponer el modelo agroexportador de las biotecnologías y de la dependencia a insumos que ahora tenemos".

Un proceso de nueva colonización que, de la mano de un puñado de empresas transnacionales, somete, desertifica y mata. Un proceso de nueva colonización que es necesario develar.

De otra manera, como supo profetizar el poeta Manuel J. Castilla:

"los morderá la tierra
y la ardorosa sal, su más picante espuma
yéndose por el viento y regresando
ha de quemar la última semilla
que aún les vive en los ojos como gota de hueso..."
www.ecoportal.net

Fuente: Bloque de Prensa Regional - Santa Fe- Argentina

Foto: Fernandito Cáceres, 4 años, fallecido a causa de LLA en Venado Tuerto-Soja lindera a la iglesia y comedor de los chicos en Venado Tuerto.

Publicado y enviado por ECOS DE ROMANG
http://www.ecoportal.net/content/view/full/103384/

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LA SALUD EN LOS TIEMPOS DEL AGROTÓXICO

sábado, 31 de marzo de 2012

Jorge Rulli, autor de ‘Pueblos Fumigados’: “Argentina, república sojera, es un gran laboratorio de las corporaciones”



Miembro de la Resistencia Peronista en sus inicios, sufrió la cárcel y sobrevivió milagrosamente a la tortura. El golpe de 1976 le significó nuevamente la prisión y el exilio. Hoy, experto en desarrollo sustentable y uno de los referentes del Grupo de Reflexión Rural, Jorge Rulli vive en su granja de Marcos Paz. Su militancia no terminó, sólo ha cambiado.

A través de sus programas radiales, sus constantes giras por el interior del país y sus libros, insiste en que Argentina ha sido convertida en un gran laboratorio de las corporaciones, una república sojera donde el récord de exportaciones se paga con la multiplicación de los casos de cáncer y miles de niños que nacen discapacitados.

“Pueblos Fumigados”, su último libro, es una documentada recorrida por la otra cara de la colonia fértil, donde se repiten casos como el de las Madres de Ituzaingó (Córdoba) que recién ahora son escuchadas por la Justicia luego de denunciar por una década, que de cinco mil personas que viven en su barrio, el 35 por ciento padece cáncer debido a las fumigaciones.

¿Cómo aparece el pool sojero y de qué manera va transformando el agronegocio al campo y la economía nacional? Se discute sobre la extranjerización de la tierra, algunos hablan todavía de la tenencia. ¿Tiene sentido seguir planteando estos temas cuando millonarios como Grobocopatel se describen irónicamente como parte de la “gente sin tierra”?

-El pool sojero fue una innovación empresarial llevada adelante por sectores del agro argentino, una innovación que solucionó a las grandes corporaciones trasnacionales el despliegue de la sojización y de los monocultivos sobre el territorio, en plazos breves y a una escala desmesurada, superando con facilidad las limitaciones existentes en el campo argentino. Me refiero a la propiedad de la tierra, a la falta de capitales del chacarero y a sus memorias agrícolas atrapadas de manera ancestral en el arraigo a la tierra. Es lo que algunos atrevidos o tal vez travestidos como Héctor Huergo y Grobocopatel denominaron la segunda revolución de las pampas. En realidad lo que ocurrió es que el Estado argentino no tuvo políticas para la zona núcleo pero sí la tuvieron claramente los mercados globales, y ellos impusieron un nuevo modelo de agricultura mediante paquetes tecnológicos. Ese paquete se constituyó con la Soja RR, el Herbicida Roundupready y la siembra directa. Durante años desconcertó totalmente a las izquierdas urbanas que permanecieron atadas a sus viejas consignas sobre la propiedad de la tierra y la reforma agraria, sin comprender los profundos procesos de cambios que se producían y sin imaginar que las más de las veces, sus estereotipos sobre el agro, terminaban beneficiando justamente a quienes imponían los nuevos criterios del poder.

Apenas unos años atrás el manejo del mundo a través de los alimentos por parte de una corporación y las patentes hubiera parecido ciencia ficción, y el libro “El Mundo según Monsanto” de Marie Monique Robin una historia de terror. Si a esto sumamos el tema de los biocombustibles, el cuadro espanta. ¿Cómo comunicar lo grave de la emergencia para que todos los entiendan?

-El cómo comunicarlo ha sido justamente uno de los grandes desafíos, y debo reconocer que es también uno de los grandes fracasos que arrastro en lo personal. Hubo en la Argentina durante años, una cerrada negativa a reflexionar sobre estos nuevos desafíos. Tal vez como consecuencia de los grandes fracasos de los años setenta o del congelamiento impuesto a sangre y fuego por la dictadura, los procesos de pensamiento abiertos en los años ochenta bajo la democracia, fueron en general tímidos y provincianos, al menos reacios a una apertura a los nuevos grandes temas que se planteaban a nivel global. El persistir en denostar al imperialismo yanqui a la vez que aprender a convivir con las corporaciones, ha sido por otra parte una extendida práctica a lo largo de diversos gobiernos progresistas en el continente. Se ignora de esa manera, el secuestro de nuestras vidas por las transnacionales, no se quiere ver el modo en que han cambiado nuestras costumbres, cómo han modelado nuestros gustos, cómo nos han fijado al consumo, cómo se han apropiado de nuestra mesa familiar, imponiéndonos los gustos y las marcas de lo que debemos comer y que ellos producen.



¿Cómo podría describir el agronegocio?

-Como un modelo de desarrollo que se nos impuso y que parte del concepto del agrobusiness que alteró la natural relación que sentía de manera existencial nuestra gente con la tierra. Un modelo que aplica la industrialización a los alimentos y genera las llamadas cadenas agroalimentarias y el supermercadismo. Hemos pasado de esta manera, a ser consumidores de comida chatarra de la que nos proveemos en las góndolas de los supermercados, y por supuesto nuestra salud y disposición a la lucha ya no es la misma. No obstante ello, nos cuesta revisar las miradas que otros nos han construido, y persistimos en enfatizar los costados sociales del modelo antes que denunciar su profunda y radical ilegitimidad.

-Ese excelente libro suyo “Pueblos Fumigados”, habla de un genocidio silencioso. ¿Cómo mide el deterioro de la salud pública a lo largo de estos años en que Argentina se ha ido convirtiendo en un mar de soja?

-El libro fue el informe final de casi seis años de llevar a lo largo del territorio una campaña agotadora contra las fumigaciones, develando las relaciones directas entre el uso de los tóxicos de la agricultura y las enfermedades que registraban las poblaciones cercanas. Ya no quedan dudas respecto a que los éxitos de este modelo y los récords de exportaciones se basan en miles de víctimas inocentes y en especial de niños nacidos deformes o crucificados de por vida a sus arneses. Basta recorrer los pueblos sojeros para comprobar a simple vista la abundancia de discapacitados. En su momento le hicimos llegar este informe en forma reservada a laPresidente haciéndole saber de nuestras convicciones respecto a que se estaba constituyendo un agro genocidio y que ello inevitablemente daría lugar en lo porvenir a juicios por crímenes de lesa humanidad. La respuesta que tuvimos fue el súbito interés en la campaña por parte de diputados y miembros del oficialismo que a poco lograron que tanto el interés de la campaña como de las poblaciones pasaran de cuestionar el modelo de la Soja GM a cuestionar el Glifosato, y de pelearle a los monocultivos y al proyecto de sojización tal como hacíamos hasta ese momento, a discutir ahora ordenanzas que fijaran los metros sin fumigación entre las localidades y las primeras líneas de los cultivos. Desde cierta perspectiva, la lucha de los pueblos fumigados había sido derrotada, al menos en la medida en que ya no se pretendía cambiar el proyecto de país productor de soja sino adecentarlo y emprolijarlo, tal como venían reclamando los mercados europeos, que pretendían certificaciones de creciente responsabilidad socio ambiental por parte de las sojeros.

-Usted denunció que antes de irse el ex ministro de Agricultura Julián Domínguez autorizó el uso de ractopamina como aditivo alimenticio para los cerdos destinados al consumo interno, un fármaco prohibido en la Comunidad Económica Europea, que no aumentaría precisamente las “cualidades afrodisíacas” que dicen tienen esa carne. Cuénteme de que se trata. ¿Tuvo algún eco?

-No, sorprendentemente y pese a su enorme importancia, no hubo repercusiones sino en medios alternativos o ecologistas que tienen conciencia de esas amenazas. La Argentina, con más de 23 millones de hectáreas, es el mayor productor de transgénicos del mundo y a la vez el mercado en que se consumen los OGM sin resistencia alguna por parte de la población. Aún más todavía, hay mucha gente que no puede pasarse sin su habitual milanesa de soja transgénica que, en otros lugares del planeta los agricultores dudarían antes de dársela a comer a sus cerdos. Tanto el actual modelo productivo como la Biotecnología no están en discusión, ya sea por los intelectuales críticos como por la oposición política. Se ha reemplazado a nivel país la calidad por la cantidad sin mayor resistencia, se reemplazó una agricultura con agricultores y familias con arraigo a la tierra, por una agricultura a escala y con enormes despoblamientos. No existen todavía ni siquiera poetas que le pongan palabras a la enorme tragedia social que significaron esos millones de desplazados que hoy se amontonan en los interminables cordones periurbanos de extrema pobreza. Peor todavía, nuestra Presidenta se jacta en Europa de que tenemos más del 92% de población urbana, y sin duda ella habla por enormes sectores medios que participan de las dirigencias políticas y sociales y que, lamentablemente piensan de esa manera.

-Tanto en el tema de la soja como en el de la minería a cielo abierto hay un común denominador que es el agua. ¿Es de alguna manera el oro de la nueva colonización? Alguien le abrió la puerta a este proyecto de dominación, ¿cómo describiría esa red de complicidades? ¿Qué debería contener una plataforma política que se ocupara seriamente de la soberanía alimentaria?

-Si bien puede ser verdad la afirmación que contiene la pregunta en relación al agua, no hemos acostumbrado plantear las dependencias desde esa perspectiva, ya que el agua por naturaleza se repone siempre a través de sus ciclos. Aún más todavía, mientras mucho se sabe del agua que se llevan o que contaminan, poco de la que nos traen los miles de barcos de gran calado que usan como lastre y que vienen a buscar la soja. Esa agua proveniente de lejanos puertos y cargada de huevos y larvas extrañas al medio ambiente, es volcada con impunidad en los puertos del Paraná, produciendo impactos inquietantes en los equilibrios biológicos tanto como en la salud de las poblaciones. Creemos que las nuevas colonialidades nos imponen hoy la producción de comodities de exportación y de materias primas, y a ello podemos añadir actualmente una creciente producción de Biocombustibles para los automóviles de Europa. Ese es el proyecto de país que discutimos. En ese sentido la lucha deja de ser ecológica y pasa a ser claramente una lucha política y de diferentes proyectos de país. Ellos proponen un tipo de país atado a los presuntos éxitos del PBI, mientras nosotros proponemos otro país, respetuoso de sus bienes naturales, preocupado por mantener la fertilidad de sus agro ecosistemas y además que se dé como prioridad, la felicidad de sus pueblos. El problema de nuestra dirigencia es que se formaron en los marcos de la modernidad y no conciben una sociedad que se proponga un proceso de Liberación, en la medida que no existen ya países que expresen alternativas al capitalismo. En ese sentido es como se instala por doquier el posibilismo y los discursos casi gramscianos sobre la necesidad de crecer en los intersticios para generar nuevas hegemonías. Esos discursos no son incómodos para el modelo, pero a nosotros nos suelen abrumar, porque niegan que otro mundo sea posible, cuando por lo contrario, vivimos a diario esa experiencia de escaparnos del consumo, de contrariar las normas que se nos imponen, de vivir de otra manera y ejercitar en todos los ámbitos una renovada rebeldía. En buena medida la capacidad de los pueblos para liberarse esta frenada por el peso de esas mochilas de frustración y desencanto de las presuntas dirigencias.

-Desde 1955 hasta acá, sufrió persecuciones, cárcel, torturas, exilio. La cercanía con los gobiernos no parece sentarle bien. Leyendo sobre su vida para esta nota, pensaba que en países dependientes como el nuestro, estar toda una vida en una actitud de “resistencia”, entraña también una victoria. ¿Le parece?

-La llamada Revolución Libertadora fue una catástrofe histórica cuyas consecuencias todavía vivimos como en una renovada pesadilla. Para intentar retomar aquel proyecto abortado, aquel curso de la historia interrumpido, hoy deberíamos tener el pensamiento abierto, estar perceptivo a las nuevas demandas y a las respuestas que se elaboran por todas partes. El mundo es un hervidero de luchas complejas y debemos aceptarlas y saber cuándo aplicarlas en el escenario en que nos movemos. En este sentido es preciso reconocer que es una época fascinante. El común lamentablemente tiene ante lo nuevo un primer gesto de rechazo, de cerrazón intelectual. No podemos ni debemos permanecer atados al pasado, a los viejos modelos que han fracasado o engendraron situaciones autoritarias que enajenaron el presente en nombre de lo por venir. Por lo contrario, hoy debemos ser conscientes de la responsabilidad personal.



LA TIERRA ES LA CASA DEL HOMBRE

“Quien quiere cambiar la sociedad debe estar dispuesto en primera instancia a cambiarse a sí mismo y ello implica hacerse responsable de los propios actos, no importa lo pequeño que ellos parezcan. Si reivindicamos la escala de lo humano no deberíamos abjurar de lo pequeño. El paradigma del crecimiento y la idea del progreso nos condujeron al camino terrible del cambio climático, de la contaminación generalizada y del gigantismo urbano. Hoy ser revolucionario es también el reconocer que existen tres ecologías, la espiritual, la social y la ambiental. Quien no acepta que la Tierra es la casa del hombre no podrá asumir en toda su plenitud su propia humanidad”.
Por Carlos Saglul
FUENTE

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Cartas fumigadas Escrito por Dra Graciela Gomez

Preguntas incómodas

jueves, 22 de marzo de 2012

Soja transgénica: Un récord de exportaciones que se paga con la vida de miles de inocentes


por Jorge Rulli
A través de sus programas radiales, sus constantes giras por el interior del país y sus libros, insiste en que Argentina ha sido convertida en un gran laboratorio de las corporaciones, una república sojera donde el récord de exportaciones se paga con la multiplicación de los casos de cáncer y miles de niños que nacen discapacitados.


“Pueblos Fumigados”, su último libro, es una documentada recorrida por la otra cara de la colonia fértil, donde se repiten casos como el de las Madres de Ituzaingó (Córdoba) que recién ahora son escuchadas por la Justicia luego de denunciar por una década, que de cinco mil personas que viven en su barrio, el 35 por ciento padece cáncer debido a las fumigaciones.

¿Cómo aparece el pool sojero y de qué manera va transformando el agronegocio al campo y la economía nacional? Se discute sobre la extranjerización de la tierra, algunos hablan todavía de la tenencia. ¿Tiene sentido seguir planteando estos temas cuando millonarios como Grobocopatel se describen irónicamente como parte de la “gente sin tierra”?

El pool sojero fue una innovación empresarial llevada adelante por sectores del agro argentino, una innovación que solucionó a las grandes corporaciones trasnacionales el despliegue de la sojización y de los monocultivos sobre el territorio, en plazos breves y a una escala desmesurada, superando con facilidad las limitaciones existentes en el campo argentino. Me refiero a la propiedad de la tierra, a la falta de capitales del chacarero y a sus memorias agrícolas atrapadas de manera ancestral en el arraigo a la tierra. Es lo que algunos atrevidos o tal vez travestidos como Héctor Huergo y Grobocopatel denominaron la segunda revolución de las pampas. En realidad lo que ocurrió es que el Estado argentino no tuvo políticas para la zona núcleo pero sí la tuvieron claramente los mercados globales, y ellos impusieron un nuevo modelo de agricultura mediante paquetes tecnológicos. Ese paquete se constituyó con la Soja RR, el Herbicida Roundupready y la siembra directa. Durante años desconcertó totalmente a las izquierdas urbanas que permanecieron atadas a sus viejas consignas sobre la propiedad de la tierra y la reforma agraria, sin comprender los profundos procesos de cambios que se producían y sin imaginar que las más de las veces, sus estereotipos sobre el agro, terminaban beneficiando justamente a quienes imponían los nuevos criterios del poder.

Apenas unos años atrás el manejo del mundo a través de los alimentos por parte de una corporación y las patentes hubiera parecido ciencia ficción, y el libro “El Mundo según Monsanto” de Marie Monique Robin una historia de terror. Si a esto sumamos el tema de los biocombustibles, el cuadro espanta. ¿Cómo comunicar lo grave de la emergencia para que todos los entiendan?

El cómo comunicarlo ha sido justamente uno de los grandes desafíos, y debo reconocer que es también uno de los grandes fracasos que arrastro en lo personal. Hubo en la Argentina durante años, una cerrada negativa a reflexionar sobre estos nuevos desafíos. Tal vez como consecuencia de los grandes fracasos de los años setenta o del congelamiento impuesto a sangre y fuego por la dictadura, los procesos de pensamiento abiertos en los años ochenta bajo la democracia, fueron en general tímidos y provincianos, al menos reacios a una apertura a los nuevos grandes temas que se planteaban a nivel global. El persistir en denostar al imperialismo yanqui a la vez que aprender a convivir con las corporaciones, ha sido por otra parte una extendida práctica a lo largo de diversos gobiernos progresistas en el continente. Se ignora de esa manera, el secuestro de nuestras vidas por las transnacionales, no se quiere ver el modo en que han cambiado nuestras costumbres, cómo han modelado nuestros gustos, cómo nos han fijado al consumo, cómo se han apropiado de nuestra mesa familiar, imponiéndonos los gustos y las marcas de lo que debemos comer y que ellos producen.

Los agronegocios a full.

Sí, es lo que hemos llamado el agronegocio, un modelo de desarrollo que se nos impuso y que parte del concepto del agrobusiness que alteró la natural relación que sentía de manera existencial nuestra gente con la tierra. Un modelo que aplica la industrialización a los alimentos y genera las llamadas cadenas agroalimentarias y el supermercadismo. Hemos pasado de esta manera, a ser consumidores de comida chatarra de la que nos proveemos en las góndolas de los supermercados, y por supuesto nuestra salud y disposición a la lucha ya no es la misma. No obstante ello, nos cuesta revisar las miradas que otros nos han construido, y persistimos en enfatizar los costados sociales del modelo antes que denunciar su profunda y radical ilegitimidad.

Ese excelente libro suyo “Pueblos Fumigados”, habla de un genocidio silencioso. ¿Cómo mide el deterioro de la salud pública a lo largo de estos años en que Argentina se ha ido convirtiendo en un mar de soja?

El libro fue el informe final de casi seis años de llevar a lo largo del territorio una campaña agotadora contra las fumigaciones, develando las relaciones directas entre el uso de los tóxicos de la agricultura y las enfermedades que registraban las poblaciones cercanas. Ya no quedan dudas respecto a que los éxitos de este modelo y los récords de exportaciones se basan en miles de víctimas inocentes y en especial de niños nacidos deformes o crucificados de por vida a sus arneses. Basta recorrer los pueblos sojeros para comprobar a simple vista la abundancia de discapacitados. En su momento le hicimos llegar este informe en forma reservada a la Presidente haciéndole saber de nuestras convicciones respecto a que se estaba constituyendo un agro genocidio y que ello inevitablemente daría lugar en lo porvenir a juicios por crímenes de lesa humanidad. La respuesta que tuvimos fue el súbito interés en la campaña por parte de diputados y miembros del oficialismo que a poco lograron que tanto el interés de la campaña como de las poblaciones pasaran de cuestionar el modelo de la Soja GM a cuestionar el Glifosato, y de pelearle a los monocultivos y al proyecto de sojización tal como hacíamos hasta ese momento, a discutir ahora ordenanzas que fijaran los metros sin fumigación entre las localidades y las primeras líneas de los cultivos. Desde cierta perspectiva, la lucha de los pueblos fumigados había sido derrotada, al menos en la medida en que ya no se pretendía cambiar el proyecto de país productor de soja sino adecentarlo y emprolijarlo, tal como venían reclamando los mercados europeos, que pretendían certificaciones de creciente responsabilidad socio ambiental por parte de las sojeros.

Usted denunció que antes de irse el ex ministro de Agricultura Julián Domínguez autorizó el uso de ractopamina como aditivo alimenticio para los cerdos destinados al consumo interno, un fármaco prohibido en la Comunidad Económica Europea, que no aumentaría precisamente las “cualidades afrodisíacas” que dicen tienen esa carne. Cuénteme de que se trata. ¿Tuvo algún eco?

No, sorprendentemente y pese a su enorme importancia, no hubo repercusiones sino en medios alternativos o ecologistas que tienen conciencia de esas amenazas. La Argentina, con más de 23 millones de hectáreas, es el mayor productor de transgénicos del mundo y a la vez el mercado en que se consumen los OGM sin resistencia alguna por parte de la población. Aún más todavía, hay mucha gente que no puede pasarse sin su habitual milanesa de soja transgénica que, en otros lugares del planeta los agricultores dudarían antes de dársela a comer a sus cerdos. Tanto el actual modelo productivo como la Biotecnología no están en discusión, ya sea por los intelectuales críticos como por la oposición política. Se ha reemplazado a nivel país la calidad por la cantidad sin mayor resistencia, se reemplazó una agricultura con agricultores y familias con arraigo a la tierra, por una agricultura a escala y con enormes despoblamientos. No existen todavía ni siquiera poetas que le pongan palabras a la enorme tragedia social que significaron esos millones de desplazados que hoy se amontonan en los interminables cordones periurbanos de extrema pobreza. Peor todavía, nuestra Presidenta se jacta en Europa de que tenemos más del 92% de población urbana, y sin duda ella habla por enormes sectores medios que participan de las dirigencias políticas y sociales y que, lamentablemente piensan de esa manera.

Tanto en el tema de la soja como en el de la minería a cielo abierto hay un común denominador que es el agua. ¿Es de alguna manera el oro de la nueva colonización? Alguien le abrió la puerta a este proyecto de dominación, ¿cómo describiría esa red de complicidades? ¿Qué debería contener una plataforma política que se ocupara seriamente de la soberanía alimentaria?

Si bien puede ser verdad la afirmación que contiene la pregunta en relación al agua, no hemos acostumbrado plantear las dependencias desde esa perspectiva, ya que el agua por naturaleza se repone siempre a través de sus ciclos. Aún más todavía, mientras mucho se sabe del agua que se llevan o que contaminan, poco de la que nos traen los miles de barcos de gran calado que usan como lastre y que vienen a buscar la soja. Esa agua proveniente de lejanos puertos y cargada de huevos y larvas extrañas al medio ambiente, es volcada con impunidad en los puertos del Paraná, produciendo impactos inquietantes en los equilibrios biológicos tanto como en la salud de las poblaciones. 

Creemos que las nuevas colonialidades nos imponen hoy la producción de comodities de exportación y de materias primas, y a ello podemos añadir actualmente una creciente producción de Biocombustibles para los automóviles de Europa. Ese es el proyecto de país que discutimos. En ese sentido la lucha deja de ser ecológica y pasa a ser claramente una lucha política y de diferentes proyectos de país. Ellos proponen un tipo de país atado a los presuntos éxitos del PBI, mientras nosotros proponemos otro país, respetuoso de sus bienes naturales, preocupado por mantener la fertilidad de sus agro ecosistemas y además que se dé como prioridad, la felicidad de sus pueblos. El problema de nuestra dirigencia es que se formaron en los marcos de la modernidad y no conciben una sociedad que se proponga un proceso de Liberación, en la medida que no existen ya países que expresen alternativas al capitalismo. En ese sentido es como se instala por doquier el posibilismo y los discursos casi gramscianos sobre la necesidad de crecer en los intersticios para generar nuevas hegemonías. Esos discursos no son incómodos para el modelo, pero a nosotros nos suelen abrumar, porque niegan que otro mundo sea posible, cuando por lo contrario, vivimos a diario esa experiencia de escaparnos del consumo, de contrariar las normas que se nos imponen, de vivir de otra manera y ejercitar en todos los ámbitos una renovada rebeldía. En buena medida la capacidad de los pueblos para liberarse esta frenada por el peso de esas mochilas de frustración y desencanto de las presuntas dirigencias.

Desde 1955 hasta acá, sufrió persecuciones, cárcel, torturas, exilio. La cercanía con los gobiernos no parece sentarle bien. Leyendo sobre su vida para esta nota, pensaba que en países dependientes como el nuestro, estar toda una vida en una actitud de "resistencia", entraña también una victoria. ¿Le parece?

La llamada Revolución Libertadora fue una catástrofe histórica cuyas consecuencias todavía vivimos como en una renovada pesadilla. Para intentar retomar aquel proyecto abortado, aquel curso de la historia interrumpido, hoy deberíamos tener el pensamiento abierto, estar perceptivo a las nuevas demandas y a las respuestas que se elaboran por todas partes. El mundo es un hervidero de luchas complejas y debemos aceptarlas y saber cuándo aplicarlas en el escenario en que nos movemos. En este sentido es preciso reconocer que es una época fascinante. El común lamentablemente tiene ante lo nuevo un primer gesto de rechazo, de cerrazón intelectual. No podemos ni debemos permanecer atados al pasado, a los viejos modelos que han fracasado o engendraron situaciones autoritarias que enajenaron el presente en nombre de lo por venir. Por lo contrario, hoy debemos ser conscientes de la responsabilidad personal.

La Tierra es la casa del hombre

“Quien quiere cambiar la sociedad debe estar dispuesto en primera instancia a cambiarse a sí mismo y ello implica hacerse responsable de los propios actos, no importa lo pequeño que ellos parezcan. Si reivindicamos la escala de lo humano no deberíamos abjurar de lo pequeño. El paradigma del crecimiento y la idea del progreso nos condujeron al camino terrible del cambio climático, de la contaminación generalizada y del gigantismo urbano. Hoy ser revolucionario es también el reconocer que existen tres ecologías, la espiritual, la social y la ambiental. Quien no acepta que la Tierra es la casa del hombre no podrá asumir en toda su plenitud su propia humanidad".

Artículo publicado en el Periódico de la CTA N° 84, correspondiente al mes de febrero de 2012
Fuente: Equipo de Comunicación de la CTA
http://www.ipodagua.com/web/

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jueves, 8 de marzo de 2012

Jorge Rulli: su opinión sobre el discurso Presidencial

El periodista Jorge Rulli su opinión sobre el discurso PresidencialMartes 6 de marzo de 2012 a la hora 1:07
 
¿Qué adjetivos usaría si tuviese que describir el discurso presidencial ante la Cámara? Seguramente usaría el término penoso, desafortunado, mediocre y además apartado de la realidad, centrado sobre sí mismo y a la vez con absoluta falta de conciencia de las propias responsabilidades, incapaz de sentir y de expresar las tragedias tal como la sentimos el común de los argentinos. ¿Qué adjetivos usaría si tuviese que describir el discurso presidencial ante la Cámara? Seguramente usaría el término penoso, desafortunado, mediocre y además apartado de la realidad, centrado sobre sí mismo y a la vez con absoluta falta de conciencia de las propias responsabilidades, incapaz de sentir y de expresar las tragedias tal como la sentimos el común de los argentinos.

Añadiría también, que en el discurso se vuelve de manera contumaz sobre el tren bala, y que ello resulta odioso, cuando todavía la sangre está fresca sobre los andenes como consecuencia de la desidia y de la corrupción; diría, también, que hace de los subterráneos de Buenos Aires un tema de orden nacional, cuándo no es sino el minúsculo drama local, propio de un desencuentro entre iguales, entre iguales que promoviéndose como antinomias se sostienen como borrachos en una misma juerga… Cristina versus Macri, Macri versus Cristina…

¿Cómo describiría mis sentimientos de argentino nacido en los años treinta en un hogar peronista, y que soñó siempre con hacer de la Argentina un gran país y sobre todo un país con un pueblo feliz? ¿Cómo expresaría lo que siento frente al jolgorio generalizado en esa misma Cámara, ante el cotillón y los excesos de regocijo y los gestos futboleros de las barras asalariadas, frente a las lágrimas y los gestos ampulosos y teatrales desde el estrado? Sobre todo vergüenza ajena, también, desconcierto doloroso, amargura por ver lo que pudo ser un gran país hoy convertido en un sainete de programa de Tinelli… Siento ahora el peso sobre las espaldas de tantos y tantos años de lucha, y un dolor enorme por nuestros sueños de entonces, hoy definitivamente guardados en la baulera de lo inútil o de lo que no se quiere recordar… Dolor por los años de cárceles incontables, por los miles y miles de compañeros que murieron en las condiciones más espantosas, tratando de cambiar el mundo, equivocados probablemente, seguramente desmesurados, siempre improvisados para una tarea que no podían realizar pero que soñaban que se realizara, dando todo de sí … para que ahora en su nombre, con premeditación y alevosía se legalicen las entregas de los bienes comunes de los argentinos y de la soberanía nacional, para que al recordarlos se maquinen políticas de DDHH, con las cuales se encubren las violaciones a todos los DDHH habidos y por haber, con absoluto desinterés por el dolor ajeno, con desparpajo… como si con la reivindicación de los desaparecidos de ayer se pudieran encubrir o quizá justificar las desapariciones de hoy… Como si indemnizando las mutilaciones o los daños del terrorismo de Estado de los años setenta se pudieran ocultar las enfermedades, las muertes, los nacimientos con deformaciones de hoy, consecuencia del mismo Estado en que las víctimas devinieron victimarios y nos hacen espiar cuando nos reunimos y, además, nos aplican la Ley contra el Terrorismo porque nos manifestamos contra la minería transnacional…

Pienso ahora en esos miles de niños nacidos deformes, crucificados a sus arneses y a sus sillas de ruedas, con sus bracitos moviéndose como aspas insensatas, sus rostros y miradas perdidas, y las sonrisas tontas de ángeles caídos… esos niños argentinos frutos de embarazos contaminados por agrotóxicos, niños que uno puede encontrar por todas partes, a lo largo de esas 23 millones de hectáreas de cultivos transgénicos que ahora con los nuevos transgénicos que acaban de celebrar, se ampliarán probablemente a las provincias más pobres, más áridas y periféricas. Monocultivos que se extenderán gracias a los nuevos genes modificados, para que las malditas plantitas de soja resistan la sequía… y nuestra presidente festeja estos descubrimientos en que la investigación científica argentina, alimentada por el Estado que pagamos todos, se ensambla con el sionismo de los unos y el estalinismo de los otros, para servir a las Corporaciones transnacionales y a los mercados globales, pero por sobre todo, a una idea nefasta de progreso y de Crecimiento, por supuesto, insustentable. Y por encima y por debajo de los discursos y de los miles de litros de tinta derramada por los escribas y los intelectuales a sueldo del progresismo cipayo, subsiste este país recolonizado, este país que se dibuja ante nosotros con sumisión a las necesidades de los mercados: con la sojización alentada por los nuevos descubrimientos biotecnológicos, con la minería a cielo abierto con cianuro que dibuja el territorio autónomo de las Mineras, pegado a la Cordillera de los Andes, con la creciente dependencia energética facilitada por las corrupciones provinciales; con la utilización de territorios agrícolas que podrían producir buenos alimentos, dedicados ahora a producir sojas y maíces transgénicos para biocombustibles destinados a alimentar los vehículos de Europa o acaso a producir pinos para pasta de papel.

Pobre Argentina, pobre Argentina en manos del progresismo monárquico, con ausencia de todo proyecto de país y la política como un oficio solo para resolver la coyuntura, y como consecuencia de ello la espantosa falta de inversiones en infraestructuras que transforma al país entero en una gran bomba a punto de estallido. Eso fue lo que vivimos en la tragedia de Once y también, lo que vivimos durante la última sequía, cuando las aguas del Paraná bajaron y los principales puertos de la zona de Rosario, por donde sale la Soja y los minerales metalíferos, quedaron paralizados a consecuencia de que un buque encalló en el canal y más de doscientos barcos quedaron durante más de una semana varados, sin poder sacar nuestras exportaciones, de las que en la actualidad depende todo este sistema de Capitalismo de amigos y asistencialización de la pobreza.

Temo ahora que escribo, que no solamente se extraviaron los sueños que alguna vez tuvimos, creo que se extravió la memoria de lo que fuimos y de lo que quisimos ser, pero aún mucho peor que eso, se perdió el sentido de las proporciones y de la vergüenza. Me pregunto que pasaría si muchos argentinos comenzaran a preguntarse una y otra vez levantando las voces, cómo puede ser posible que estemos metidos hasta el cuello en este pelotudismo en el que estamos?… que, cómo puede ser que nos banquemos como etapa superior del peronismo a un progresismo que nada tiene que ver con el Peronismo ni con nada que no sea el viejo Alzogaray o los planes que para una Argentina primarizada pensó Martinez de Hoz?… que si pensas distinto es porque leíste los diarios de la Corpo, que está bueno haber sido terrorista en los setenta pero que vas en cana si lo sos ahora al enfrentar a las mineras o a las sojas transgénicas… que está bien homenajear a los que lucharon contra las servidumbres y las dependencias a la Gran Bretaña en los años treinta y cuarenta, pero que hacer lo mismo ahora con China no es lo mismo, porque lo hacemos nosotros, nosotros que somos nacionales y populares… Que el enemigo es Clarín, Macri y el “Campo” y que tenemos que convencer a las oficinas locales de las Empresas trans para que jueguen ese rol de burguesía nacional que nos enseñaban los manuales…

Y ahora decimos nosotros, que las Malvinas son Argentinas pero que buena parte de la Argentina sigue siendo de los piratas ingleses…y que, una cosa es ser pacifista y no querer la guerra, y otra muy distinta es ser cómplice de la ocupación británica… Estamos inmersos en una burbuja de estulticia, desapegos, desorientaciones, y no atinamos a romper esa burbuja… Me interrogo sobre qué pasaría si muchos argentinos comenzaran a preguntarse una y otra vez, cómo puede ser posible que sigamos en estos callejones sin salida, y que no nos digamos a nosotros mismos que no nacimos para ser el país que somos, que no merecemos ser un pueblo doblegado por la deuda externa de la que ya no se habla pero que continúa impaga, que tenemos el deber de no continuar siendo un país sin destino… Que nos digamos que no nacimos para vivir como infelices, generación tras generación, cada vez más enajenados e indiferentes a todo destino de grandeza… Si muchos comenzamos a reaccionar de esa manera, estoy seguro que una nueva energía se pondría en marcha desde la gente misma… Es lo que hacemos cada sábado desde hace muchos años, expresar nuestro hartazgo y nuestra necesidad de tener otra Argentina… Estamos seguros que la merecemos… necesitamos más voces que lo griten…

Enviado a Ipodagua.com por Jorge Eduardo Rulli
http://www.ipodagua.com/web/2012/03/06/el-periodista-jorge-rulli-su-opinion-sobre-el-discurso-presidencial/
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